Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Empeño en lo Opuesto
Eduardo García Gaspar
5 octubre 2007
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Quien escribe columnas con comentarios políticos o económicos puede ser visto como una especie de consejero, si es que realiza su labor con honestidad profesional. Y así esa persona satisface una de las cosas que son irresistibles para los humanos, el dar consejos. La otra cosa irresistible para las personas es el ignorar completamente los consejos que recibe.

Cosas de las personas y nuestra naturaleza. Un ejemplo para ilustrar lo que digo. Es sabido y reconocido que si se desea que la economía crezca ello sólo puede lograrse por medio de la elevación de la cantidad y calidad de los empleos, de la acumulación de capital y de qué tan productivamente se utilizan los recursos. No es ninguna cuestión de física cuántica.

Dentro de todo el proceso de crecimiento, la tecnología juega un papel central. Lo que ella hace es permitir hacer mejor las cosas y ella viene de un sólo lugar: la inventiva de las personas que tienen acceso a recursos. Tampoco esto es una fórmula secreta. Pero lo que sí es al menos incomprensible es la razón por la que a pesar de saber estas cosas, se hace lo opuesto.

Parte de la explicación es ignorancia. Por ejemplo, hay personas que creen que “acumulación de capital” significa que cada vez menos personas tengan más riquezas. Están equivocadas: significa creación de capital, es decir, recursos para elevar la productividad que es lo único que permite elevar los ingresos. Quien piensa que los ingresos se elevan por medio de conquistas sindicales tiene un siguiente paso, el creer en Santa Claus.

Si lo anterior se aplica con una lógica sencilla, será posible ver lo aconsejable que resultaría tener leyes fiscales simples, impuestos muy bajos y trámites burocráticos mínimos. Sin embargo, si usted ve la realidad se lleva una sorpresa: en México se tienen impuestos altos, leyes fiscales complejas y numerosos trámites que obstaculizan el crecimiento económico. Es una paradoja tal vez, aunque quizá sería más aplicable otro calificativo, es realmente una estupidez.

No es algo propio de México. Sucede en todas partes y afecta a todo régimen político. Sabiendo qué es lo que debe hacerse, se hace lo opuesto.Vuelvo a México en lo de los impuestos.

Los datos del Banco Mundial indican que para una empresa de tamaño medio ella debe hacer 27 pagos anuales de impuestos, más de dos al mes en promedio y gastar en ello 552 horas, es decir, 14 semanas (8 horas diarias 5 días a la semana de una persona). Y tiene una carga fiscal total de poco más de la mitad sobre sus utilidades. Es tonto.

Los mismos datos para Hong Kong: 4 pagos anuales que toman 2 semanas al año y una carga fiscal total de menos de la mitad que la mexicana. No se necesita mucho para saber qué país tiene más riqueza.

La misma historia cuenta otro indicador, el del empleo de trabajadores, medición en la que México ocupa el lugar 134 en el mundo. Esto es más que tonto. Necesitaría usar una palabra demasiado vulgar para describirlo.

Si México y muchos otros países se quejan de que son pobres, de que crecen a tasas muy bajas, no tienen a muchos lugares a donde voltear para encontrar culpables. La responsabilidad de esas desgracias está dentro de esos mismos países, y más concretamente en sus gobiernos. Sus gobernantes no están haciendo lo que debe hacerse. Tan simple como eso.

Un columnista solamente puede limitarse a señalar cuestiones de este tipo y hacerlo de manera razonable. Tal vez sintiéndose incapaz de más, como en el caso de los eunucos que cuidaban al harén: saben lo que debe hacerse, lo ven todos los días pero no pueden ellos hacer nada por sí mismos.

Todo lo que es posible hacer es escribir intentando demostrar este gran misterio de la política: sabiendo lo que debe hacerse, las autoridades hacen lo opuesto.

Nuestro mundo no cabe duda, es imperfecto. Aún la mejor de las soluciones tiene defectos. Lo que sorprende y admira es que a pesar de toda la evidencia que existe, un grupo de personas se empeñe en hacer lo opuesto exactamente de lo que sabemos que debe hacerse. Encontrar explicaciones es obligatorio. Una de ellas es la ignorancia, otra es la sed de poder, otra es la terquedad. Y hay muchas más, pero todas llevan a lo mismo.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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