Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Gasto de Gobierno: Falacia
Eduardo García Gaspar
27 julio 2007
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La discusión pública sobre la reforma fiscal en México se ha concentrado en los detalles. Es comprensible que suceda. Y que se hable de la deducibilidad de nóminas o de donaciones. Es bueno. Pero esa discusión tiene un riesgo, el olvidar la razón de ser del gasto gubernamental.

Ese gasto debe corresponder a las funciones de un gobierno, siendo la más importante la de la aplicación de la ley y las funciones de policía y tribunales. Aquí ya tenemos una distorsión seria en México, cuyo gobierno se ocupa más de otras funciones. Se tiene una Secretaría de Turismo y se dedica a producir electricidad y gasolina, al mismo tiempo que la policía no funciona y los tribunales tampoco.

Hay otra distorsión. Una de creencia: se piensa que el gasto gubernamental es en sí mismo positivo, que se necesita para progresar y, por consecuencia, tiende a crecer para lo que requiere más impuestos (la plataforma electoral del ex candidato a la presidencia del PRD sostenía esto mismo, solicitando un incremento del 100% del gasto gubernamental).

Para elevar el gasto gubernamental el gobierno tiene que meterse en los bolsillos de los ciudadanos. Eso no puede ser bueno.

¿Es el gasto gubernamental positivo? Depende de su monto porque de él dependen los impuestos. Decía Tocqueville que ante la imposibilidad de tener información comparativa, los buenos impuestos son los que dejan a los ciudadanos en una posición muy similar a la que tenían antes de pagarlos. Es una forma de decir que el mejor gasto es el que hace el dueño de los recursos.

Sí, se necesita gasto gubernamental. Eso lo sabe cualquiera. Y se necesita que ese dinero sea gastado en las labores prioritarias de un gobierno, no en cosas que otros podrían realizar. Pero la creencia en las bondades de un gran gasto gubernamental persiste. Los gobernantes quieren más poder y un presupuesto mayor.

Hay un punto en el que el gasto tiene efectos contraproducentes. Es decir, la elevación del gasto de gobierno daña a todos. Un estudio de 1998 señala esto. Cuatro son las razones por las que el exceso de gasto es negativo.

• La primera es la que todos podemos imaginarnos. Un gasto muy elevado necesita financiarse con impuestos muy altos. Los impuestos muy altos disminuyen la cantidad de recursos de los ciudadanos y dañan su bienestar.

• La segunda es una pérdida de la productividad del gasto de gobierno. Con recursos escasos, un gobierno debe destinar ese dinero a las cuestiones prioritarias y de mayor beneficio. Conforme se eleva el presupuesto, los recursos son destinados a labores menos prioritarias y de menor impacto.

• La tercera se refiere a un traslado de la actividad privada a la estatal: la entrada del gobierno en campos adicionales a los prioritarios desplaza la actividad que los particulares realizan en esos campos adicionales.

• La cuarta trata un problema de grupos de interés. Conforme se eleva el gasto gubernamental, ese gasto se convierte en un botín que es deseado por grupos de presión que quieren una parte. En México esto es claro en el caso de la educación: su sindicato vive de un presupuesto enorme que el gobierno asigna a esa actividad.

Esas son razones de tipo técnico y tienen su fundamento. Igual que la argumentación que con evidencias mundiales señala que un gasto de gobierno elevado reduce el crecimiento. Son cosas que sabemos porque existen demostraciones sustentadas en datos y análisis. Y no debemos ignorarlas cuando se discuten cuestiones de nuevas leyes fiscales.

Pero también hay razones humanas que señalan lo inconveniente de impuestos elevados. Toda la experiencia que tenemos sobre la naturaleza humana indica que el dueño de las cosas es su mejor cuidador. El dinero de los impuestos recibe un manejo menos cuidadoso que el que le hubiera dado su dueño. Es decir, los impuestos significan un uso menos eficiente de los recursos creados.

Pero además hay una cuestión de justicia y derechos. Un impuesto es una afectación de la  propiedad privada, la que es un derecho sustancial y natural. Y si los impuestos son dedicados a ofrecer servicios que otros pueden dar, eso viola el principio de subsidiariedad.

Los impuestos en pocas palabras deberían ser muy bajos, muy sencillos, iguales para todos y dedicados únicamente a las funciones más vitales que un gobierno debe realizar.

Post Scriptum

El estudio al que hago referencia es el de Gwartney, James (1998), The Scope of Government and the Wealth of Nations, Cato Journal, vol. 18, No. 2 (PDF):

While economic theory suggests that government expenditures on core functions may enhance growth, it also indicates that expansion of government much beyond those core activities will exert a negative impact on the economy. There are several reasons why this is true.

First, the higher taxes and/or additional borrowing required to finance government expenditures impose an excess burden on the economy. As government expands and taxes increase, the economic loss emanating from the excess burden of taxation increases more than proportionally. Even if the productivity of government expenditures did not decline, the increasing costs of higher taxes (and additional borrowing) would eventually overwhelm the benefits of additional government spending.

Second, as government grows, its productivity will decline. Government expenditures that protect individuals and their property and provide for the smooth operation of a market economy may yield a high rate of return. As government expands into areas such as the provision of infrastructure and education, the returns may still be attractive. However, as government continues to grow relative to the market sector, diminishing returns will set in. Eventually, as more and more expenditures are channeled into activities for which government is ill suited, negative returns will set in and economic growth will be retarded.

Third, the political process inhibits the entrepreneurship that drives economic growth. To a large degree, growth is a discovery process. As entrepreneurs discover new and improved technologies, better methods of production, and opportunities that were previously overlooked, they are able to combine resources into goods and services that are more highly valued… This is the central element of wealth creation and growth. While markets encourage alertness and impose swift and sure punishment on those who make bad decisions, adjustment to change is much slower in the public sector… Thus, expansion of government relative to the market sector slows this important source of economic growth.

Fourth, as government grows, it invariably becomes more heavily involved in the redistribution of income and regulatory activism. In turn, these activities will encourage individuals to seek personal income via government favors rather than through production in exchange for income. As this happens, resources are shifted away from wealthcreating activities toward the pursuit of wealth transfers. This shift will retard economic growth and lead to income levels well below the economy’s potential.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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