Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Gastos Descuidados
Eduardo García Gaspar
14 junio 2007
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La noticia no sorprende. Es de sentido común. Se reportó que los diputados mexicanos elevaron ellos mismos su sueldo 18 mil pesos, para llegar a más de 148 mil mensuales. Parte de la justificación dada fue la contratación de personal adicional para asistirles en sus labores.

El Universal reportó que “La Cámara de Diputados confirmó hasta este mes… el aumento salarial, con lo que la dieta mensual de los legisladores quedó en 76 mil 700 pesos, más 27 mil 665 pesos para atención ciudadana, y donde se refleja el incremento en los ingresos para asistencia legislativa, que subió a 44 mil pesos, cuando el año pasado fue de 26 mil pesos”.

Nos podemos quedar en el campo de las quejas y reclamos, o podemos tratar de entender por qué suceden estas cosas. Y para hacerlo, vayamos al corazón del asunto. Digamos que usted necesita un auto nuevo, que pagará con su propio dinero. Entonces, usted tratará de sacarle el mayor provecho a ese gasto: es su dinero y el coche es para usted. Será muy cuidadoso al comprarlo.

Pero, ahora usted va a comprar con su dinero también un bien para otros, quizá un regalo de bodas. Igualmente cuidará su dinero y tal vez busque causar la mejor impresión con el mínimo gasto. El dinero es suyo, pero el bien es para otros. También será cuidadoso porque el dinero es suyo, usted lo ganó.

Ahora vayamos a otra situación muy diferente. Ahora usted gasta dinero de otros en bienes para usted. El caso más obvio es el de los gastos de viaje: los cubrirá la empresa y usted los dedicará, por ejemplo, a cenar. La situación cambia. Y si usted jamás ha cenado en su casa un salmón con camarones, quizá ahora lo haga. Total, lo paga la empresa. Ya no hay tanto cuidado en el gasto y usted es el beneficiado.

Este es el caso de los diputados. El dinero no es de ellos y el beneficio del gasto es propio. Son humanos y tenderán a elevarlo más que si fuera dinero propio. Así somos. Esa es nuestra naturaleza y por ella es que ese gasto no será igual de cuidadoso. Como aún menos lo será el gasto de dinero ajeno en beneficios a terceros.

Es el caso del presupuesto público: dinero ajeno que alguien decide gastar en obsequios a terceros. Mucho menos cuidadoso será este gasto. Así se maneja el presupuesto de un gobierno: la autoridad gasta dinero ajeno, por ejemplo, en casas en las que no vivirán los gobernantes y naturalmente lo gastarán con escaso cuidado. Si los mismos gobernantes fueran a vivir en esas casas, jure usted que ellas serían mejores y más lujosas.

Este análisis ya es viejo, lo hicieron los Friedman. Y tienen razón, porque además hay una variable que empeora las cosas. El dinero del que dispone un gobierno es cobrado por la fuerza. En ninguna otra institución sucede esto. Sólo con los gobiernos. Y es por esta razón que el dinero gastado con menos cuidado es el de los impuestos. Nada ideológico hay aquí. Es mero sentido común.

¿Se queja usted de ese aumento de ingresos de los diputados mexicanos? Tiene usted toda la razón.

Pero la lección debe ir más allá de la sola queja. Debe haber una explicación y la que he dado, creo, es muy convincente. Se basa en la misma naturaleza humana: por diseño el gasto gubernamental se hace con menos cuidado que el gasto privado. Y de allí las conclusiones son las obvias.

Cuanto menos dinero tenga el gobierno para gastar, mejor. Ese dinero quedará en manos privadas y se gastará o invertirá con más esmero, es decir, habrá más bienestar cuando el ciudadano gaste el dinero y menos cuando lo gaste el gobierno. Así son las cosas en el mundo real y por eso el socialismo y el estado de bienestar son un fracaso. Si no me lo cree vaya a pedir servicios médicos en Suecia o en Canadá, y verá lo que encuentra.

Frente a noticias como ésa hay dos posibles reacciones. Una es la del lamento y los gemidos. De poco sirve reaccionar así, pues uno se queda en eso, el gimoteo y el coraje. La otra reacción es más prometedora, la del sacar una lección de lo que sucede. Y esto viene a cuento porque se  ha dicho que los impuestos deben ser mayores en este país, cuando la realidad es que deben ser menores para evitar que los recursos sean gastados sin cuidado.

POST SCRIPTUMUn par de días despúes, El Universal reportó que

Hacienda paga viaje a París a 22 diputados. De acuerdo con datos obtenidos vía el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI), Hacienda consideró un presupuesto inicial de 4 millones 151 mil 518 pesos, aunque manifestó un “ahorro” de casi 300 mil pesos al erogar finalmente 3 millones 875 mil 867 pesos… De acuerdo con la cantidad reportada por la dependencia, los recursos asignados para cada legislador fueron de 176 mil 175 pesos para costear una estancia de seis días en París (24 a 29 de marzo). Es decir, el hospedaje, alimentación y transporte de cada asistente costó 29 mil 362 pesos al día”.

La pregunta es sencilla, ¿hubieran gastado los diputados 29,000 pesos diarios si ellos hubieran tenido que pagar el viaje de su bolsillo?


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