Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Génesis de Una Nación
Selección de ContraPeso.info
11 julio 2007
Sección: NACIONALISMO, Sección: Análisis, Y MATERIAL ACADEMICO
Catalogado en:


ContraPeso.info presenta el resumen de un texto de Mario A. Vázquez Soriano. El texto titulado Génesis de los Proyectos de Nación fue publicado en Vázquez, Mario, Maya, Teresa, Padilla, Jorge, et al. (2002). SOCIEDAD Y DESARROLLO EN MÉXICO. (Nora Guzmán – compiladora). Monterrey. Ediciones Castillo/ITESM. 9702002915, pp 15-42.

Se presenta de esta manera ante la posibilidad de la no reedición del libro y su necesidad en un curso. El autor del resumen ha hecho su mejor esfuerzo para seleccionar las principales ideas del texto, de manera puntual, y diferenciar sus opiniones de las del autor original. Han sido respetados los títulos originales de los apartados. El gran tema es una visión histórica de la gestación de México.

La definición de la nación

• La idea de nación es reciente y resultado de eventos concretos de la historia. No puede hablarse propiamente de naciones en épocas como la Antigüedad o la Edad Media. La nación es un fenómeno de la modernidad, igual que el nacionalismo, y sucede a partir del siglo 18.

• La nación aparece como una justificación y legitimación a ideas de unidad, política y territorial, que son necesarias para formar estados europeos que surgen del Renacimiento, de la expansión colonial y de los conflictos religiosos.

• La nación es la consecuencia de la necesidad de las personas de sentirse parte de un grupo concreto completo e integral. De allí que pueda decirse que el sentimiento de nacionalismo creó a las naciones.

• Es complejo determinar la idea de una nación. Se han usado criterios de comunalidad de elementos como idioma, etnicidad, territorio, cultura y otros, que se piensa deben ser comunes a las personas para que ellas sean parte de una nación. Pero esto tiene problemas por las excepciones que suelen tenerse: no todos en una nación necesariamente tienen la misma cultura, religión o cultura.

• Buscar una definición de nación en la idea de comunes denominadores de ese tipo de rasgos tiene problemas, pues ellos son vagos, cambiantes y borrosos. Una solución ha sido dada al expresar que una nación es un grupo grande de personas que sienten pertenecer a esa nación.

• Puede entonces, en resumen, decirse que dos personas son de una misma nación si ellos comparten una cultura igual, es decir, un sistema de ideas, signos, asociaciones, pautas de conducta y asociación. Pero también puede decirse que dos personas son de la misma nacionalidad si tienen el sentimiento de ser parte de la misma nación.

• Entonces, puede quizá decirse que una nación es una idea compartida de varias personas a la que sienten pertenecer y que contiene elementos del pasado y del futuro. Esta idea, dice el autor, hablando de México, se ha perdido; ya no se tiene la fascinación nacionalista de antaño.

• Ya tratando a México en concreto, el autor dice que en necesario saber cuándo y dónde aparece la idea de una nación mexicana. Fue el sentimiento patriota de los criollos en el siglo 18 el que generó una idea, la de México; es el resultado de la lucha de los liberales del siglo 19 en contra de los conservadores y de la guerra perdida contra EEUU en 1848 y de la ganada contra Francia en 1867.

Patriotismo Criollo: el nacimiento de una nación

• Se habla de sentimientos nacionalistas provocados por “heridas”, como la pérdida de las estructuras políticas indígenas y la pérdida de la cosmovisión que provocó la Conquista. Pero también se habla de los sentimientos que tuvieron los hijos de los conquistadores, diferentes a sus padres por nacer en otras tierras. Los criollos son una clara minoría en relación a los indígenas, pero generan condiciones que les hacen sentirse con una vida común.

• Las órdenes centrales de la corona española de esos tiempos los une en el rechazo al ataque a las encomiendas y la imposición de españoles extranjeros en posiciones de gobierno; más la expulsión de los jesuitas, ordenada por el rey. El autor habla del rechazo al gachupín y de la formación de una identidad propia entre los criollos, que era la alternativa al dominio de la corona.

La religión jugó un papel vital en el desarrollo de esa identidad local de los criollos. La religión permitió tener creencias, valores, normas, preceptos y  costumbres que son necesarios para tener un sentimiento de pertenencia. La religión unificó a los indígenas, los criollos, los negros, los mestizos. Por eso no es sorpresa que los primeros símbolos nacionales sean religiosos, como la Virgen de Guadalupe. Quetzalcóatl podía haber sido el mismo apóstol Santo Tomás, llegado a estas tierras, y cuyo evangelio fue mal aplicado.

• Las tierras que los conquistadores vieron como inferiores y necesitadas de su civilización cambian y son vistas por los criollos positivamente, como un paraíso del que se sentía orgulloso el allí nacido. Más aún, el pasado indígena era otra causa de orgullo, civilizaciones grandes como las romanas y griegas; los indígenas actuales no por esto eran iguales a los criollos. Lo grande eran esas civilizaciones indígenas de la antigüedad y que habían formado a la original nación mexicana que resurgía.

• Los elementos del patriotismo criollo anteriores, el de la religión y el de las grandiosas civilizaciones anteriores se complementaron con la exaltación de otro elemento, el de las riquezas naturales de las tierras. Era el oro, pero también la plata, la flora, la fauna, la geografía. Y otro elemento también, el del arte: las pinturas de Cabrera, la poesía de Sor Juana [y, recientemente descubierta, la música barroca mexicana].

• Existía también una esperanza de los campesinos, la de la llegada de un salvador, el líder que en el nuevo siglo los llevaría a una vida mejor, lo que encajó muy bien con la figura del cura Hidalgo [y quizá siega siendo un rasgo actual manifestado en la búsqueda histérica del presidente-mesías que resuelva todos los problemas nacionales]. La religión era uno de los elementos que hizo posible el nacimiento de la idea de una nación mexicana y resulta natural que los sacerdotes tuvieran una influencia muy grande entre los habitantes de estas tierras.

• El sentimiento de nacionalismo, por tanto, aparece antes que la nación misma: tiene comunes denominadores culturales creados por la religión y la creencia en un pasado indígena glorioso anterior a la conquista y que provoca lo natural, las ansias de independencia con respecto a un poder externo. El pasado indígena, en la independencia de México, no fue un elemento alejado como en otras partes, sino uno integral, justificador de la nación: el antiguo imperio azteca podía ser revivido. Y eso muestra otro rasgo del patriotismo criollo, el odio a lo español.

• La nueva nación debía ser sobre todo independiente, pero también católica y guadalupana, con una organización política republicana. Pero ya en 1824, la nación independiente en su constitución se inspira en los nuevos movimientos, más seculares, de las 13 colonias norteamericanas y de la revolución francesa. La visión del futuro había entrado en la concepción del patriotismo.

La Herencia Negada: la nación conservadora

• México, independiente desde 1821, no podía desprenderse de inmediato de las instituciones y tradiciones de los 300 años de ser colonia española. No habrá ya justificaciones religiosas, pero los hábitos y la cultura permanecen.

• Gobernantes e intelectuales son los grandes admiradores de la nueva nación al norte. La constitución de 1824 es una copia del federalismo estadounidense. Pero ya desde entonces se perciben dos grupos con ideas distintas, liberales y conservadores, que entran en conflicto mayor posterior a la guerra de 1848 con los EEUU y la pérdida de los territorios del norte.

• Los liberales aún así mantienen la admiración a los EEUU, argumentando en favor de las grandes virtudes ciudadanos de ese país, muy superiores a las costumbres heredadas de la colonia. Los conservadores, por su parte, ofrecen una propuesta, la de una monarquía constitucional que conserve a la nación, especialmente frente al poderío del país vecino. Los conservadores enfatizan los valores provenientes de la Nueva España, entre ellos, la religión, lo que es rechazado por los liberales, quienes se tornan anti religiosos.

• En total, dos bandos y dos proyectos de nación, el conservador y el liberal. El bando de los conservadores es centralista, monárquico, católico, admirador de España y Europa. El bando de los liberales es federalista, republicano, laico, admirador de los EEUU. El conflicto es sangriento y toma veinte años, saliendo derrotados los conservadores. Ellos habían intentando la monarquía de Maximiliano con el apoyo francés.

• Ganan los liberales, pero la nación mantiene una compleja mezcla de elementos de la colonia, de los conservadores y de los liberales.

La Nación Posible: la república de los liberales

• Los liberales ganadores no son iguales a los de 1824; rechazan a la herencia indígena y al catolicismo, aunque mantienen el rechazo a lo español. Los liberales victoriosos y ya sin oposición piensan en hacer posible una nación moderna: republicana, capitalista, federal, democrática, por medio de la legislación. Había más agudeza en la creencia conservadora que reconocía rasgos imposibles de cambiar de un día para otro.

• Esta es la República Restaurada, con su principal personaje, Benito Juárez. Es una época de prensa libre, congreso independiente y un presidente de poder acotado, con democracia no universal. Pero el sistema no se mantiene y por medio de la revuelta armada asume una forma curiosa, la del Porfiriato.

• Porfirio Díaz, una vez en el poder, que mantuvo por muchos años, suele recibir el crédito de crear un sistema político nacional y desarrollar económicamente al país. En lo interno se establecen correo, telégrafo, caminos y ferrocarriles. En lo externo, el país se integra al mundo con el comercio de hidrocarburos y minerales. El país tiene su primera historia oficial y se inauguran celebraciones patrióticas, como el primer centenario de la independencia.

• Hay en el Porfiriato elementos liberales y conservadores, que conviven entre sí sin dejar de estar en conflicto. Se viven contradicciones: en lo formal, Díaz es presidente electo de una república federal, representativa y democrática que en la práctica actúa como un monarca de manera centralizada, absoluta y vitalicia. La combinación no alentó la madurez política, sino la confusión; además, la lengua era la del español indeseable, al igual que la religión y muchas costumbres.

La Nación Revolucionaria: del rancho grande a la aldea global

• La revolución mexicana inició como una protesta democrática y creó una guerra de facciones, organizada no alrededor de las ideas y los ideales, sino alrededor de personajes, cada uno con su “ismo”: maderismo, villismo, carrancismo, zapatismo. obregonismo, callismo, cardenismo [una costumbre mantenida hasta hoy con salinismo, foxismo, calderonismo]. Era la revolución una especie de catarsis masiva [llamada “la bola”].

• Son los caudillos, por los que muchos están dispuestos a morir. No hay ideales. No se discute de libertad, igualdad; muy diferente a los sucesos de conservadores y liberales. Estos personajes no son como los de otras revoluciones, en las que se ofrecen principios y valores. Con la excepción de Madero, eran personas de escasa preparación y locales en exceso, pero con tonos mesiánicos: deseaban el advenimiento del buen gobierno.

• México, dice el autor, ya no era una abstracción, sino una realidad concreta, con un nacionalismo que se mantiene en la identidad mexicana. Y que fue pieza fundamental del Partido Nacional Revolucionario [PRI versión 1.0], la aglutinación de las facciones en lucha reconocida como infructuosa. A la idea de México se le añadió el nuevo elemento, la revolución y con la revolución al régimen que creó, bajo el que todos son iguales y no hay fisuras sociales.

• Era el nacionalismo revolucionario, la ideología de los gobiernos del PRI durante el resto del siglo 20, al menos de manera declarada hasta el gobierno de López Portillo. La ideología es compleja: indigenista y antiespañola, igual que el patriotismo criollo; pero proteccionista y tutelar, como en la colonia; como los liberales es antireligiosa y republicana; pero como los conservadores, es autoritaria y centralista.

• Del Partido Nacional Revolucionario surgió el Partido de la Revolución Mexicana [versión 2.0] y más tarde el Partido Revolucionario Institucional [versión 3.0].

• [Una vez en el poder, el PRI consolidado a partir de la presidencia de Cárdenas] el país registró transformaciones importantes: más urbano, industrializado, menos analfabeta, más cosmopolita, moderno, andrajoso y desigual. Posterior a López Portillo, con de la Madrid inició la despedida a la revolución: normalización de las relaciones con las iglesias, apertura económica y demás.

• [Dentro de los gobiernos del PRI pueden distinguirse tres épocas claras, el milagro mexicano, una época de proteccionismo gubernamental y mercados intervenidos; el populismo mexicano, tiempos de descontrol gubernamental, el principio del fin del PRI; y la apertura, iniciada en los años 80].

• La victoria de Vicente Fox, en opinión del autor, prueba que ya no existe el régimen de la revolución mexicana. [Si esto es cierto, con mayor razón lo es la victoria presidencial de otro presidente no del PRI en 2006 y, más aún, la continuación de congresos sin mayorías partidistas.]

NOTAS DEL EDITOR

• Obviamente, nada sustituye al original y el lector debe consultarlo para la interpretación correcta de sutilezas que tuve que suprimir en aras de la brevedad. El presentar un resumen como este tiene una causa única, la posibilidad de que no existan ejemplares suficientes para la clase que imparto y que de esta manera el alumno tenga acceso a este material en breve.

• Gran mérito del autor es señalar lo moderno de la idea de una nación. Para demasiados en la actualidad el supuesto es erróneo creyendo que las naciones han existido siempre y hasta capaces de haber formado una ONU en el siglo 10. Y esto señala otra posibilidad futura, la de un mundo no formado por naciones.

• La idea de una nación es en extremo compleja y a la ofrecida antes quisiera agregar otros elementos, provenientes de Popper (Popper, Karl Raimund (1966). THE OPEN SOCIETY AND ITS ENEMIES VOLS 1 AND 2. London. Routledge & K. Paul, pp. 49 y sigs) y que no son tan positivos.

• Popper, hablando del nacionalismo alemán, dice que el nacionalismo apela a los instintos tribales, a las emociones y a las pasiones y que en él hay un elemento nostálgico de renuncia a las responsabilidades personales, que son sustituidas por las de la colectividad.

En realidad, hay visiones nacionalistas en las obras políticas antiguas, las de Platón y Aristóteles combatiendo ideas más abiertas de cosmopolitanismo e igualdad.

• De acuerdo con Popper, desde Alejandro Magno en adelante, todos los estados europeos y de Asia eran imperios, es decir, cubrían a poblaciones de muy diversos orígenes (con quizá los sumerios siendo el primer imperio anterior).

Hasta hace unos 100 años, dice, el nacionalismo había desaparecido prácticamente de las teorías políticas, a pesar de la existencia aún de sentimientos regionales. La introducción del principio del estado nacional es reciente y se le suele considerar el postulado general de la ética política por parte de muchos, especialmente desde la introducción del principio de autodeterminación nacional.

• Ese principio del estado nacional, continúa Popper, demanda que el territorio de cada estado coincida con el territorio habitado por una nación, lo que no es justificable con la sencillez que demasiados creen. Un territorio o una religión pueden ser más o menos establecidos, pero aún así nadie ha sido capaz de explicar con claridad lo que es una nación de tal manera que sea usada como base de práctica política.

• Si se dijera que la nación, sigue Popper, es el grupo de personas que viven dentro de un territorio o que han nacido en un cierto estado, entonces se tendría una definición de nación, pero ahora el principio del estado nacional desaparecería.

Las teorías que dicen que una nación tiene vínculos de orígenes comunes, de idioma común o de historia común no puede ser aceptada ni aplicadas en la práctica; no han sido claramente expresadas y son enfoques irracionales, románticos, sueños utópicos de colectivismos tribales. Y esto lleva a concepciones como la de la voluntad general de Rousseau.

• En el texto original, Vázquez recurre a varios autores, que aquí no he mencionado por razones de brevedad. Uno de ellos utiliza el término “heridas” para explicar la formación del nacionalismo mexicano. El problema del que eso es síntoma es que en los intentos de explicación de la idea de nación suelen usarse sinónimos que quieren ser sustitutos de explicaciones y de alegorías que son colocadas como mitos (véase Popper, p. 53).

• Supóngase que la nación es definida por medio de un idioma común; si eso se hace habría que establecer con claridad qué es eso y en qué momento las expresiones locales convierten a la lengua en otro idioma o impiden el entendimiento total entre diferentes personas; lo mismo acontecería con los demás intentos, como el de usar a la cultura, o a la historia como unión nacional.

Más otro problema, el de la paradoja del nacionalismo que sería más pronunciado entre quienes conscientemente desean vivir en otro país que entre quienes, necesariamente por accidente, nacieron en él.

• El nacionalismo bien puede ser secuestrado por los gobiernos haciéndose ellos reencarnaciones de la nación y conducir al autoritarismo; recuérdese el rapto de la revolución mexicana por parte del PRI.

• La idea de la nación mexicana de la antigüedad, previa a la conquista, fue un elemento del patriotismo criollo y que se ha conservado hasta la actualidad, acompañada con fuertes dosis de rechazo al extranjero; pero ella no tiene un fundamento histórico.

Antes de la conquista, los territorios que ahora son México fueron habitados por muy diversas civilizaciones, muchas veces enemigas (la conquista es difícilmente explicable sin la colaboración de los tlaxcaltecas).


ContraPeso.info es un servicio con antecedentes desde 1995, que funciona como proveedor de ideas e información adicional a los medios dominantes.



2 Comentarios en “Génesis de Una Nación”
  1. ALEJANDRA CUNNINGHAM Dijo:

    gracias… hace mucho tiempo que lei un libro llamado Un Gachupin en México… [en] los 70 y me gustó mucho pero por no saber el autor me cuesta trabajo encontrarlo… [si] me pudieran orientar por favor se los agradeceré.
    [Nota del editor: suena a M.A. Almazán, pero no estoy seguro]

  2. pita Dijo:

    esto es el mejor sitio de historia que he visto en mi vida





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras