Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Asunción 2007
Textos de un Laico
15 agosto 2007
Sección: Sección: Asuntos, Y TEXTOS DE UN LAICO
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La Fiesta de la Asunción es celebrada desde hace muchos siglos, al menos desde el siglo VI y la celebración fue elevada a dogma hace poco más de 50 años, declarando que “La Inmaculada Madre de Dios, la siempre Virgen María, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo, al terminar su vida mortal.”

Estamos frente a un suceso extraordinario, pues festejamos que nuestra Madre haya recibido un privilegio extraordinario: María fue llevada por Dios hasta los cielos en cuerpo y alma. Quien fue concebida sin mácula es ahora elevada hasta Dios.

La ocasión es de inmensa alegría, pues es la honra a la Madre de Dios y quien es también nuestra Madre.

• San Lucas (1, 39-56) en el evangelio cuenta que María con prisa fue hasta otro pueblo, para visitar la casa de Zacarías y que entrando en ella saludó a Isabel. No bien oyó el saludo, la criatura que Isabel llevaba en el vientre saltó de gusto, dice el evangelista.

Era San Juan el que daba tal saludo a María, pero el saludo fue también de Isabel, quien pronunció palabras que seguimos repitiendo muchos siglos después.

“Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.” A lo que María contestó también con palabras que se han convertido en oración: “Mi alma glorofica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo…”  Todas son palabras de delicia, de festejo y de fiesta… que es precisamente el sentimiento que debemos tener este domingo de La Asunción. Son las buenas nuevas que anuncian la llegada de Jesucristo, nuestro Salvador.

• San Pablo en su epístola a los corintios (15, 20-27) nos explica esta alegría ante la llegada de Cristo. Dice, “Porque si por un hombre vino la muerte, también por un hombre vendrá la resurrección.”

Ese hombre es Jesús, por el que “todos volverán a la vida.” La alegría de María y de Isabel es una alegría mucho mayor de la que pueden tener dos futuras madres, infinitamente mayor, pues saben que será a través de María que llegue el Salvador que conquista a la muerte… que es precisamente uno de los aspectos de este día, la conquista de la muerte presentada en esa asunción virginal de María en cuerpo y alma.

Sobre esto, Pablo nos revela un plan divino, cuando dice que volveremos a la vida, “pero cada uno en su orden: primero Cristo, como primicia; después a la hora de su advenimiento, los que son de Cristo. Enseguida será la consumación, cuando Cristo entregue el Reino a su Padre… El último de los enemigos en ser aniquilado será la muerte…” Pero la muerte fue aniquilada primero en la Asunción de María, para mostrarnos lo que vendrá para nosotros en ese plan de Dios.

• La primera lectura, del Apocalipsis, nos habla con un lenguaje difícil del fin de los tiempos y en el pasaje usado este día (11, 19; 12, 1-6.10) nos hace notar a esa mujer con la luna bajos sus pies y que daba a luz un hijo al que un dragón pretendía devorar, pero que estaba destinado a gobernar a todas las naciones.

En esta narración podemos entrever los elementos de las lecturas anteriores.

Todas ellas son un canto a nuestra Madre y las buenas nuevas que ella nos trae. Podemos incluso pensar en dar ese salto de alegría que da el pequeño de Isabel cuando oye que llega María. Porque su llegada es un aviso de nuestra salvación, por ella es que llegará ese Salvador que conquistará la muerte y reparará la falta del primer hombre.

De aquí que podamos ver un mensaje muy claro: la nuestra es una religión de alegría y de regocijo, del mayor de todos los gozos que es saber ese plan divino del que nos habla San Pablo. Volveremos a la vida si somos de los de Jesús para vivir eternamente en la gloria del Padre, de lo que es muestra patente la Asunción de María.


La idea de Textos de un Laico nació en 2004: el intentar encontrar los comumes denominadores de las tres lecturas de la misa católica de cada domingo.





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