Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Fantasía Política Mexicana
Eduardo García Gaspar
31 agosto 2007
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
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Decía M. Friedman que cuando las personas rechazan la idea de un mercado libre lo hacen por una razón, la de que les es imposible moldear ese mercado conforme a sus deseos. Un mercado libre tomará la forma y los detalles de las personas actuando voluntariamente. Es un proceso espontáneo.

Y eso choca de frente y fuerte con quienes pretenden imponer su voluntad en el mercado, sea un monopolio o un político. Tal vez en el fondo sea una cuestión de poder, el de las personas libres o el de quienes han acumulado poder. Un mercado libre tiene el poder económico disperso, lo opuesto de una situación monopólica o de control gubernamental.

F. Hayek lo entendió muy bien al sostener que toda economía, o mercado, debe ser planeado. La clave está en quién lo planea, las personas o los gobiernos. Es una buena manera de entender mucho del fondo de lo que tenemos frente a nuestras caras en México… mucho más allá de lo que suele reportarse a diario en los medios.

Este país, en el fondo, enfrenta la misma situación que planteó Montesquieu en el siglo 18: la oposición entre la libertad del ciudadano y la concentración del poder. Todo poder, decía él, tenderá a ser abusado y ese abuso puede combatirse por medio de la división de ese mismo poder. Esto es lo que está sucediendo en México.

Nuestra gran decisión nacional no es la de cómo realizar un informe presidencial, ni la de nuevas leyes fiscales. Es algo mucho más primordial: decidir entre concentrar poder o dispersarlo… sabiendo que lo que todos los gobiernos tienden a querer es tener más poder y sabiendo también que la concentración de poder es mala para nuestras libertades.

¿Queremos darle más poder al gobierno y perder libertades? Para demasiados, este es el camino a seguir. Son en general los socialistas quienes con toda razón sospechan del poder económico, temen a las grandes empresas y desean controlar los mercados. Su sospecha es correcta: podemos esperar de los empresarios con poder lo mismo que de los políticos con poder. Van a abusar de él.

El remedio socialista, a pesar de sus buenas intenciones, comete un error elemental. Quiere solucionar el abuso del poder económico con el aumento del poder político, dando al gobierno más atribuciones. No recuerdan al viejo Montesquieu: el poder va a ser abusado, sea político o económico. Quitar poder a las empresas para dárselo al gobierno es como querer curar la cirrosis cambiando de ron a vodka.

Lo anterior es con facilidad comprendido por cualquiera. El problema es que no nos hemos planteado la pregunta de si conviene que el gobierno tenga más poder. La respuesta de toda persona razonable será la opuesta: el gobierno debe tener menos poder. Vea usted las evaluaciones que se hacen de los gobernantes y verá que diputados, senadores, presidente, policía, todos los gobernantes son percibidos muy mal.

Y, sin embargo, por una situación de lo más curiosa, también encontraremos personas que desean que el gobierno se haga cargo de más cosas, es decir, que políticos en los que no confiamos tengan más poder. Tampoco esta extraña situación ha sido planteada explícitamente.

Por tanto, tenemos dos cosas en las que no hemos pensado.

  • Primero, se teme al poder económico de empresas grandes y ese temor quiere ser corregido entregando más poder a quien ya tiene mucho, el gobierno. El remedio es peor que la enfermedad.
  • Segundo, muchos quieren entregar más poder en manos de personas en las que no confían. La situación es fascinante.

Quizá esta curiosa situación pueda explicarse reconociendo que no nos hemos hecho las preguntas adecuadas, que son las anteriores. Para el mexicano, la gran pregunta política no es eso de si conviene concentrar aún más poder en el gobierno. Para la mayoría de los mexicanos no existe ese riesgo de abuso de poder, por real que sea. La gran pregunta política en México es otra.

Creo razonable afirmar que en este país lo político se reduce a una simplista selección de gobernantes en quienes se tiene esperanza de que no abusen del poder y sean personajes perfectos. Esta fantasía es mayor a la de esperar juguetes de Santa Claus.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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