Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Píldora en Chile
Eduardo García Gaspar
1 noviembre 2007
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
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Ha sido reportado en los medios que existe una oposición de opiniones en Chile. De un lado, el gobierno chileno anunció que las farmacias que no vendan la píldora del día después podrán ser cerradas por disposición legal. La otra opinión es la católica, del Vaticano, y señala que los propietarios de farmacias pueden negarse a ofrecer tal anticonceptivo si su conciencia así lo indica.

El reporte apunta que existen batallas legales entre la autoridad y algunas farmacias,  más un fallo legal que decretó la obligación de vender esa píldora. El conflicto se ha percibido y reportado en los medios como uno entre sectores, uno conservador y otro progresista, con los conservadores negándose a vender tal producto y los progresistas usando a la autoridad para hacerlo obligatorio.

Esa percepción es incorrecta. A quienes llaman conservadores se les debe reconocer mejor como liberales, defensores de la libertades personales: si el propietario de una farmacia no quiere vender algo, sea esa píldora o un analgésico, ése es su derecho personal, el que sería violado por quien sea que lo obligue a hacer lo opuesto. Y a quienes se llama progresistas, en realidad les corresponde otra denominación, la de estatistas, gente que limita libertades humanas.

Si Coca-Cola obligara a las farmacias a vender sus refrescos, eso sería considerado una violación de derechos… y es exactamente lo mismo que ahora hace el gobierno chileno, obligar a vender un producto que el propietario de la farmacia no desea. No es una cuestión complicada. Usted no deja entrar en su casa a quien usted no quiere. Sería ridículo que el gobierno obligara a la gente a invitar a su casa a cenar a quien uno no desea.

Casos similares ocurren en otras partes. En México ha sucedido algo por el estilo, con alguna disposición que obligaba a farmacias a vender condones y no vender cigarrillos. ¿Cómo solucionar casos como estos? Me refiero a encontrar algún principio que sea de aplicación universal y razonable, y que dé una respuesta lógica. Sólo encuentro un principio para esto y es el de la propiedad privada.

Voy a un ejemplo extremo. Una persona cualquiera ha decorado su casa de la manera más cursi y espantosa en la que usted pueda pensar. Sería en extremo tonto que un gobierno exigiera que las casas fuesen decoradas con buen gusto y mandara al propietario de la casa cursi cambiar su decoración. Si le quiere adornar su casa con pinturas de terciopelo negro con colores fosforescentes, allá él.

Ese mismo principio funciona con los comercios. Cada propietario decide qué vender en su tienda. Sería absurdo que a una librería para contadores se le exigiera tener libros de química, o que a una tienda de ropa íntima se le pidiera tener medicinas para la jaqueca. El principio que opera aquí es el de la propiedad y que dentro de ella puede hacerse lo que el duelo quiera, excepto afectar derechos de los demás.

En el caso chileno, si alguien no quiere vender una medicina, la que sea, eso no altera ningún otro derecho de nadie. Que uno no venda un producto no significa que ese producto no pueda ser vendido en otras partes. Obligar a alguien a vender un producto o a decorar su casa de cierta manera, es una violación de libertades. El gobierno chileno, en esta ocasión, viola derechos.

La cuestión va más allá de la violación del derecho de propiedad. El objetivo de la medida gubernamental chilena es intentar reducir el número de embarazos no deseados, cerca de cuatro mil anuales según se reportó. ¿Lo lograría esa medida? No es seguro que lo haga. La amplia disponibilidad de la píldora podría ser una fuerza promocional para elevar el número de contactos sexuales, lo que puede elevar la transmisión de enfermedades y empeorar la situación general, sin garantía razonable de reducir los embarazos no deseados.

La medida gubernamental chilena, por tanto, es una que viola derechos de propiedad y al mismo tiempo no tiene garantías de resultados, incluso puede empeorar las cosas elevando las enfermedades sexuales. No es una postura progresista. Es una postura tonta. Resulta mucho más liberal y razonable la postura de quienes defienden la libertad personal.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.



1 comentario en “La Píldora en Chile”
  1. Contrapeso » Propiedad Privada




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