Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Pobreza Está en las Neuronas
Eduardo García Gaspar
17 agosto 2007
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Cuando el presidente Calderón estaba en campaña electoral, usó la frase “el presidente del empleo”. Era la frase adecuada incluso a pesar de ser un simple eslogan electoral. Continuaba la práctica del anterior presidente, el que prometió creación de un gran número de empleos.

Una columna de Joel Kurtzman en el WSJ (3 agosto) hizo cálculos que son dignos de notar. La meta de Fox fue la de crear 6 millones de empleos durante su mandato. La realidad fue de 1.4 millones, es decir, un déficit de 4.6 millones. Esta última cifra coincide aproximadamente con la de la emigración ilegal a los EEUU, estimada en hasta 700 mil anuales.

En una o dos columnas anteriores, escribí que era miope concentrar la atención en alegatos sobre la ley de los EEUU para aceptar esos emigrantes: lo que debía hacerse era enfocar todos los esfuerzos en las causas de esa emigración. Y esas causas son locales, exclusivamente mexicanas. Hay algo en este país, lo que sea que se tenga, que provoca esa emigración.

Por lógica inevitable, es posible concluir que en México no se crean empleos en número suficiente y que una parte importante de quienes no logran tener empleo decide emigrar a donde sí existe la oportunidad que busca. Neto, neto, hay algo en México que impide crear empleos en números suficientes. Analizar esto es, sin duda, vital.

Y empiezo por una verdad que debe considerarse antes que nada.

El gobierno no crea empleos, los crean otros, las empresas. Las empresas podrán crear muchos o pocos empleos dependiendo de las condiciones que los gobiernos crean. Lo que esto significa es que el culpable en buena medida de que no se creen nuevos empleos son las condiciones no propicias que creó y mantiene la autoridad mexicana.

Para crear empleos, las empresas necesitan condiciones propicias y en esencia ellas son bajos y simples impuestos, trámites y permisos rápidos y sencillos, certeza jurídica y disponibilidad de recursos, especialmente acceso a capital. ¿Se tiene eso o no? La respuesta es una claramente inclinada al lado negativo. Si se tuvieran esas condiciones, se crearían más empleos.

La economía informal, vista de cierta manera, es una prueba de lo difícil que es abrir unan empresa legalmente y mantenerla así: impuestos, trámites, inspectores, amenazas de huelga, costos de contratación y despido, incertidumbre legal, inseguridad, prácticas monopólicas. La acción del emprendedor se dificulta con esto y, lo sabemos, de este tipo depende la creación del empleos.

Todo eso lo sabemos y aún así las condiciones que inhiben la creación de empleo se mantienen. No es lógico y debe buscarse una explicación. Sabemos que no se crean suficientes empleos, conocemos cómo crearlos y a pesar de eso no se hace nada al respecto, o muy poco. No tengo la respuesta final a esta situación tan extraña, pero hay alguien que la tiene.

Lawrence Harrison escribió un libro en 1985 que se llama El Subdesarrollo es un Estado Mental. La idea central está contenida en ese título: las ideas y creencias que se tienen son las que evitan realizar lo que se debe para progresar y dejar de ser pobre. Y tiene sus buenos puntos al respecto. Si tomo esa idea y la aplico a México, podemos quizá entender por qué no se crean empleos suficientes:

Porque creemos que Pemex debe ser propiedad estatal. Porque creemos que la educación debe estar centralizada en el gobierno y un sindicato. Porque creemos que el gasto gubernamental es factor de desarrollo. Porque creemos que las leyes complicadas son mejores que las simples, que para todo debe pedirse un permiso o una licencia, que los mercados deben regularse fuertemente.

Porque creemos que los sindicatos no están bajo la ley, que cerrar calles es un ejercicio de libre expresión, que los monopolios deben mantenerse, que la ley laboral debe estar sesgada, que el ciudadano debe depender del gobierno. Porque creemos que la ley se debe aplicar selectivamente, que la corrupción es inevitable, que los subsidios son buenos, que ser rico es malo.

Con ideas como ésas, no sorprende que se dejen de crear empleos.

Post Scriptum

El libro citado es el de Harrison, Lawrence E (1985). Underdevelopment Is A State Of Mind : The Latin American Case. Lanham, MD. Center for International Affairs, Harvard University and University Press of America. 0819146854.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras