Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Los Papeles de Newton
Leonardo Girondella Mora
15 agosto 2007
Sección: CIENCIA, FAMOSOS, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Si se preguntara en una encuesta por las principales figuras de la ciencia de todos los tiempos, uno de los primeros lugares sería ocupado por Isaac Newton (1643-1727) —el de la leyenda de la manzana que cae de un árbol, lo que le hace pensar en la ley de la gravitación universal y causa un revuelo de consideraciones mayores.. una leyenda pero descriptiva.

A finales de junio pasado, una pequeña nota de la AP reportó un suceso revelador acerca del científico —fueron puestos en una exhibición pública manuscritos de Newton, de hace 300 años y que jamás antes habían sido vistos más allá de un puñado de especialistas.

El contenido es maravilloso: cálculos para determinar la fecha exacta del Apocalipsis; detalles sobre las medidas del templo de Jerusalén. En fin, interpretaciones bíblicas hechas por el mismo Newton —el gran científico ocupado en cuestiones religiosas. Obviamente tenía esa pasión y una gran fe.

Los manuscritos fueron puestos a subasta en 1936 y adquiridos por un académico judío. Fueron guardados en cajas de seguridad de la bibliteca nacional en Tel-Aviv y ahora es posible verlos.

Ante eso, hay una reacción obvia de curiosidad —por ejemplo, al saber que según sus cálculos el mundo se acabará después de 2060, no antes, una afirmación que según él era más destinada a detener especulaciones del final de los tiempos hechas durante su vida. También habla del regreso de los judíos a la Tierra Santa. Se ha interpretado esto como la creencia de Newton en el contenido de importantes conocimientos ocultos en estos textos.

También se ha comentado que los documentos muestran a un científico preocupado por cuestiones religiosas, algo que en nuestros tiempos suena gracioso o curioso al menos —la imagen actual de un científico es la de un experto que por principio pone de lado las cuestiones religiosas: para él, el mundo es lo que ve, no lo que establecen los textos de una religión.

Y eso es comprensible, al menos en los casos en los que, por ejemplo, alguien se encuentra en un laboratorio investigando la vacuna de alguna enfermedad: él creerá sólo eso que sus sentidos persiguen siguiendo estrictos métodos científicos. Eso es lo que se ve y en ello poco o nada hay de religión.

Sin embargo, la imagen no explica a toda la persona que eso hace: la imagen de alguien trabajando como abogado, científico o barrendero, no puede explicar a la totalidad de la persona. Por eso es valioso el material de Newton, ya que permite verlo más allá de sus obras conocidas de óptica y las demás.

Es otra faceta la que se presenta, la de un hombre con preocupaciones religiosas y que es perfectamente posible de encontrar en el abogado, científico y barrendero —lo que puede hacer comprender algo que pone en tela de juicio a la sabiduría convencional de hoy: la ciencia no está peleada ni es opuesta a la ciencia.

La imagen de Galileo y sus problemas con el papado pesan demasiado en la mente actual y hacen dificultosa la comprensión de una realidad más sutil y rica: ambas, religión y ciencia, al final de cuentas, buscan explicaciones y por eso son congruentes con la naturaleza humana, profundamente inquieta y curiosa.

Cada una busca explicaciones siguiendo diferentes caminos. La ciencia es una búsqueda sustentada en los medios humanos: la capacidad de percepción y raciocinio. Es un camino gradual, que mejora paso a paso los conocimientos de la realidad, con descubrimientos como los del mismo Newton.

La religión es otro camino en la misma dirección, por otros medios —en los que no sólo existe la intervención humana, sino también la de Dios: la de los textos sagrados y que contienen también conocimiento, de otro tipo, pero conocimiento al fin, aunque no sujeto a las disciplinas científicas (¿cómo probar en un laboratorio o en una mesa de quirófano la existencia de Dios?).

Estoy usando una metáfora que no es de mi entero agrado al hablar de caminos, pero no encuentro otra manera mejor de establecer que ciencia y religión van en la misma dirección y que el pensar que llevan direcciones opuestas sólo puede producir desvíos en ese camino: pérdidas de rumbo que dañan a las personas.


ContraPeso.info es un servicio con antecedentes desde 1995, que funciona como proveedor de ideas e información adicional a los medios dominantes.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras