Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Monopolios Legales
Eduardo García Gaspar
15 febrero 2007
Sección: LEYES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La constitución mexicana es un buen ejemplo de curiosidades que merecen un lugar aparte, como ilustración de que el pensamiento humano puede admitir inconsistencias sin inquietarse. Tomemos el célebre artículo 28, el de los monopolios. Textualmente dice que,

“En los Estados Unidos Mexicanos quedan prohibidos los monopolios, las prácticas monopólicas…En consecuencia, la ley castigará severamente, y las autoridades perseguirán con eficacia, toda concentración o acaparamiento en una o pocas manos de artículos de consumo necesario y que tengan por objeto obtener el alza de los precios; todo acuerdo, procedimiento o combinación de los productores, industriales, comerciantes o empresarios de servicios, que de cualquier manera hagan, para evitar la libre concurrencia o la competencia…”

Ante esto, un liberal como yo se queda con la boca abierta y alaba esas palabras que piden respetar los mercados libres. Pero luego resulta que la cosa no es tan buena como pintaba. Dice el mismo artículo que,

“Las Leyes fijarán bases para que se señalen precios máximos a los artículos, materias o productos que se consideren necesarios para la economía nacional o el consumo popular, así como para imponer modalidades a la organización de la distribución de esos artículos… a fin de evitar que intermediaciones innecesarias o excesivas provoquen insuficiencia… alza de precios”.

Entonces siempre no. Habrá mercado libre pero el gobierno intervendrá para dictar precios máximos y diseñar modos de distribución. Empieza a adivinarse la mentalidad del legislador: va a aplicar las reglas a los demás pero el gobierno se abstendrá de seguirlas. La constitución no aplica al gobierno en este artículo al menos. La idea se confirma con otra parte de su redacción.

“No constituirán monopolios las funciones que el Estado ejerza de manera exclusiva en las siguientes áreas estratégicas: correos, telégrafos y radiotelegrafía; petróleo y los demás hidrocarburos; petroquímica básica; minerales radioactivos y generación de energía nuclear; electricidad y las actividades que expresamente señalen las leyes… La comunicación vía satélite y los ferrocarriles son áreas prioritarias para el desarrollo nacional en los términos del artículo 25 de esta Constitución; el Estado al ejercer en ellas su rectoría, protegerá la seguridad y la soberanía de la Nación, y al otorgar concesiones o permisos mantendrá o establecerá el dominio de las respectivas vías de comunicación…”

Lo dicho. Los demás deben respetar la idea de que los mercados deben ser libres, pero cuando la autoridad interviene, allí ya no hay mercados libres, al contrario, va a haber monopolios. Es tonto hacer eso y otra tontería se da cuando se establece que,

“No constituyen monopolios las asociaciones de trabajadores formadas para proteger sus propios intereses y las asociaciones o sociedades cooperativas de productores para que, en defensa de sus intereses o del interés general, vendan directamente en los mercados extranjeros los productos nacionales o industriales…”.

Es claro lo que sucede: la constitución establece un principio que es universal pero de inmediato lo viola en su propio favor o en favor de esos a los que quiere favorecer. Es decir, establece una categoría doble de ciudadanos, los que deben respetar ese principio y los que pueden violarlo. Y esto es precisamente a lo que quería llegar: cuando se habla de este artículo constitucional se dice lo que al principio dije, que la constitución mexicana es incongruente.

Quizá no lo sea tanto como se dice. Puede ser que sea tan congruente como pueda serse y que su objetivo sea el separar a aquellos a los que va a aplicar ciertos principios de otros a quienes aplicará otros. Puede ser que lo que persiga sea el tener un gobierno fuera de los principios lógicos, como en este caso, que prohibe monopolios para todos con excepción de sí mismo y de, por ejemplo, sindicatos, de los que puede derivar privilegios a cambio de otros.

Sea o no sea intencional esa realidad legal de monopolios prohibidos para todos pero selectivamente autorizados para algunos, me parece que puede seguirse hablando de una situación absurda pues si se reconoce que los monopolios son negativos en el resto de la sociedad, necesariamente se concluye que también deben serlo en el caso de los gubernamentales… con un problema mayor: algunas de las industrias más básicas e importantes están siendo manejadas bajo condiciones negativas, lo que pone al resto del país en una situación de desventaja económica. La realidad muestra que esto es cierto.

ContraPeso.info es un servicio con antecedentes desde 1995, que funciona como proveedor de ideas e información adicional a los medios dominantes.



1 comentario en “Monopolios Legales”
  1. alexita Dijo:

    en realidad no habia visto ese punto





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras