Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No Bastan Las Buenas Intenciones
Eduardo García Gaspar
30 julio 2007
Sección: EFECTOS NO INTENCIONALES, Sección: Una Segunda Opinión
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La noticia:

El gobernador del Banco de México…, Guillermo Ortiz Martínez, afirmó que ciertos programas sociales como el Seguro Popular podrían generar incentivos para que algunos segmentos de la población ocupada prefieran mantenerse en la informalidad.

…. aseguró también que esta política de protección social tiene un efecto adverso sobre las finanzas públicas del país… el Seguro Popular… busca extender algunos de los beneficios de la seguridad social que perciben los trabajadores formales a individuos que se encuentran en el sector informal… este hecho convierte al mencionado programa en un incentivo adicional para mantenerse en la informalidad, lo que a su vez puede incidir negativamente sobre la productividad de la economía (La Jornada, 27 julio).

El razonamiento de Ortiz es perfecto. Pertenece a un tema al que ContraPeso.info ha dado gran atención: la teoría de las consecuencias no intencionales. Es decir, al estudio del por qué las cosas salen mal a pesar de tener buenas intenciones y objetivos. La afirmación de Ortiz es impecable, pero también imperdonable. Imperdonable para quienes no van más allá de la superficie.

Tome usted el ejemplo de una columnista que escribió:

¡Es idéntico a Mr. Burns!, el millonetas empresario de Los Simpsons, pensé cuando vi la foto de Guillermo Ortiz, el Gobernador del Banco de México… Después de un concienzudo análisis del discurso (si lo hiciéramos ¿verdad?) descubriríamos que la higiénica y pulcra lógica del pensamiento de Guillermo Ortiz es también idéntica a la de Mr. Burns: total y absolutamente plana, igual que la de un dibujo animado (Paz Flores, El Norte 28 julio).

En verdad nada de plano tiene el razonamiento de Ortiz, al contrario. Superficial es la opinión de la columnista. Los efectos no intencionales de decisiones encomiables han sido analizadas en multitud de ocasiones que presentan eso mismo, medidas tomadas con objetivos que todos admiran pero que en la realidad crean una posición peor a la original.

Lo que Ortiz señala puede ser visto con claridad. El Seguro Popular en México tiene un buen objetivo sin duda, el dar servicios médicos a personas que carecen de él. Hasta aquí no hay problema. Pero la sociedad es una entidad demasiado embrollada como para suponer que nada más sucederá.

Ortiz señaló un para de esos efectos que a nadie gustan: ese seguro es un incentivo que fomenta la economía informal pues para estar asegurado se tenía que ir al IMSS y estar en la formalidad. Ya no más. Y, los gastos de ese seguro provienen de los impuestos, sin participación del trabajador ni del empleador, como sucedería en el caso de la economía formal.

Dice la columnista que

Guillermo Ortiz piensa como pichicato y eso es pensar como pobre… Si este país quiere salir de la pobreza, primero tiene que acabar con la mentalidad Burns: plana, caricaturesca y pobre.

En realidad es lo opuesto: si se deja de ver la realidad y los problemas de una sociedad compleja, se cometerán errores en medidas que sólo tienen como justificación el tener bonitos objetivos generales y amplias miras.

La situación muestra un caso muy ilustrativo de las derivaciones que suelen presentarse cuando los análisis de consecuencias presentan efectos que desesperan a sus proponentes. Digamos que alguien propone regalar condones para evitar embarazos y enfermedades sexuales. El objetivo es claro y la meta buena. Pero ese regalo es un incentivo también para tener relaciones sexuales.

¿Se producirá ese efecto buscado o se tendrá el opuesto? Sólo la experiencia lo podrá determinar, con datos. Pero sin duda es cierto que ese riesgo existe y está justificado preverlo. La falta de estas previsiones es lo que produce retraso. Más aún, es una obligación moral el prever consecuencias adversas que empeoren la situación que se desea remediar.

Los sistemas de seguridad de los coches disminuyen el número de conductores muertos, pero elevan el número de accidentes. El Seguro Popular ayuda a personas de muy bajos ingresos, pero también es un incentivo para la economía informal y retira dinero de otros posibles proyectos.

Señalar esos efectos indeseables es una obligación que permite evitar errores serios que desperician recursos. Ignorarlos es una acción irresponsable y causa de retraso y pobreza. Las buenas intenciones no son suficientes, ni los grandes objetivos, si ellos no tienen un complemento que se llama razón.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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