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Selección de ContraPeso.info
12 enero 2007
Sección: Sección: Asuntos, SOCIALISMO
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ContraPeso.info presenta un texto de Gerald Zandstra. Agradecemos al Acton Institute el gentil permiso de traducción y reproducción. El Rev. Gerald Zandstra es un pastor ordenado de la Christian Reformed Church in North America y senior  fellow en el Acton Institute.

En la cima de la agenda política para el nuevo liderazgo de los Demócratas en ambas cámaras de legisladores de los EEUU, está la elevación del salario mínimo nacional. El plan requiere una serie de aumentos culminando en el alza del actual de 5.15 dólares la hora a 7.25. Las encuestas nacionales muestran apoyo a la medida, lo que significa que los Republicanos apoyarán la medida también.

¿Pero esa medida realmente está dirigida al problema? ¿Cómo podríamos apoyar la ocasión para elevar el salario mínimo?

Es importante comenzar con unas pocas distinciones morales, especialmente para las personas de fe. Antes que nada, el Cristianismo siempre ha profesado que los seres humanos tienen dignidad y son valiosas porque fueron creadas a la imagen de Dios. Todos los seres humanos, sin importar el género, la raza, el credo, o las habilidades son seres merecedores de respeto y de justicia.

Segundo, los seres humanos poseen creatividad. Nuestras necesidades son satisfechas y muestra humanidad es realizada cuando usamos nuestro intelecto y creatividad a la naturaleza de las cosas. En las palabras de Juan Pablo II, “ El trabajo es una cosa buena para el hombre —porque por medio del trabajo, el hombre no sólo transforma a la naturaleza, adaptándola a sus necesidades, también logra satisfacción como ser humano y ciertamente, en un sentido, se vuelve más un ser humano”.

Que los seres humanos sean recompensados justamente por su trabajo es un principio bíblico. En verdad, somos llamados a ser productivos de manera que podamos poseer riqueza para usar al servicio de Dios. El Catecismo de Heidelberg establece que debemos “trabajar fielmente” para “poder compartir con esos en necesidad”.

El esfuerzo final de la elevación del salario mínimo es ciertamente uno loable. El problema surge con la eficacia de la solución propuesta y algunos de los presupuestos de los que parte.

El primer supuesto es que el grupo más a menudo conocido como los “trabajadores pobres” es un grupo estático —la mismas personas en un largo período de tiempo. Aumentar el salario mínimo incrementaría su ingreso, lo que parece algo bueno.

¿Pero es ésa una hipótesis sólida? Creería que la vasta mayoría de las personas leyendo estas palabras, en algún momento y quizá durante un período de tiempo, tuvieron un trabajo con el salario mínimo. El salario mínimo no cubre a una case particular de personas. Aceptar este supuesto llega cerca del racismo, clasismo, o discriminación de género, dependiendo de que personas se asigna al grupo.

Los trabajos de bajo salario, para al vasta mayoría de las personas, son trabajo iniciales. Es donde comenzamos, no donde terminamos. Elevar el salario mínimo desestimula a los empleadores para contratar más personas y, en muchas ocasiones, retira el punto de entrada al mercado de trabajo, lo que daña a las mismas personas que el aumento busca ayudar.

El segundo supuesto es que no hay un efecto económico consecuente. Las personas ganando 5.15 dólares pronto estarán ganando 7.25. Todo lo demás permanecerá igual. Pero no es ése el caso. Para aquellos que quieren entener los efectos de implantar un más alto salario mínimo, es importante que comprendan esta verdad: cuando el gobierno implanta una cierta política pública, siempre existen una reacción en el mercado.

En los círculos de la política pública, eso es llamado efecto elástico. Por ejemplo, la elevación del precio de la entrada a un parque público del 5% nos lleva a concluir basados en la lógica, que el parque tendrá ingresos superiores en 5% más que al año anterior. Pero en realidad, no es ése el caso necesariamente, porque el costo puede producir 10% menos gente visitando el parque, dando como neto una disminución de ingresos.

El problema con la solución del salario mínimo es que lleva a consecuencias negativas que son iguales a —o en ocasiones peores que— el problema que la solución intentaba remediar. Estudios de los últimos cuarenta años indican que un salario mínimo fijado legalmente produce menos empleos disponibles, especialmente para la mismas personas a las que la ley quiere ayudar. Los economistas laborales, por ejemplo, señalan que un 10% de elevación forzada del salario elevaría el desempleo entre 1 y 3%.

Los costos adicionales causados por una elevación en por la legislación del salario mínimo no serán absorbidos por las empresas afectadas. Las empresas, desde luego, trasladarán los costos a los que compran sus productos, los que incluyen a los empleados que recientemente han elevado sus salario,s, haciendo por tanto a esos mismos salarios mucho menos que convenientes.

Y mientras que el outsourcing ha sido considerado como un villano por parte de muchos políticos, una elevación del salario mínimo servirá sólo para estimular a los negocios a acudir a otras naciones, en las que los costos laborales son menores.

No hará bien a nadie el error de pensar con los supuestos de la elevación del salario mínimo e ignorar los efectos económicos. Los legisladores deben pensar mucho y arduameente antes de ser guiados por sus corazones ignorando lo que sus cabezas les deben decir.

NOTA DEL EDITOR

La aseveración final del autor es realmente valiosa: las medidas influídas por las emociones pueden no ser las mejores y existe la obligación de analizar racionalmente las consecuencias de las decisiones.• Una columna sobre el mismo tema contiene la siguiente idea:

Democrats want to raise the federal minimum wage from $5.15 to $7.25 an hour. But raising the minimum wage will harm unskilled workers. If the price of gas went up by 40%, people would buy less gas. Similarly, if the wages businesses must pay low skilled workers increased by the proposed 40%, then companies will buy (i.e. hire) fewer workers. Other commentators have already explained how the minimum wage destroys jobs. This article argues that even if raising the minimum wage caused a firm to hire exactly the same number of workers as before, the higher minimum wage could still harm the company’s employees.

La razón de eso es el desestimulo de creación de empleos de bajo ingreso que incluyen capacitación.


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