Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Shrek y la Justicia
Eduardo García Gaspar
19 abril 2007
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Las películas animadas suelen ser dobladas al español para su exhibición en América Latina. Para el doblaje usan talentos locales. Uno de ellos es Eugenio Derbez, un cómico de la televisión mexicana. Él es la voz en castellano del burro en Shrek, cuya voz original es la de Eddie Murphy, el comediante estadounidense.

Los datos que me dio un amigo al respecto son los siguientes. Derbez fue entrevistado al respecto del doblaje de la tercera película de la serie. Afirmó que él gana menos de lo que ganan los actores de las voces originales en inglés, mucho menos. A

l parecer, las voces principales tienen ingresos de varios millones de dólares, una cantidad mucho mayor que la ganada por Derbez.

Eso, dice el mexicano, es injusto. El doblaje que se hace en México, dijo, es uno de los mejores del mundo, de similar calidad al estadounidense, pero los mexicanos ganan menos que las voces originales. Eso es lo que el cómico mexicano considera injusto.

El asunto prueba que en casi todo suceso hay material de aprendizaje. Lo de la justicia en el ingreso es un tema que lleva varios siglos de discusión. No estamos realmente ante nada nuevo, pero aún así resulta interesante ver lo que está detrás de todo esto.

¿Por qué gana más Eddy Murphy que Eugenio Derbez? Debe ser la misma respuesta a la de por qué ganamos menos usted y yo que Michael Jordan, o que Beckham.

Antes que nada hay que recordar algo que parece ser más secreto que la fórmula de Coca-Cola. Los empresarios no pagan los sueldos de esos a quienes emplean. Los pagan los consumidores. Los empresarios simplemente administran las entradas de dinero. Lo mismo sucede con los productores de películas. Ellos administran el dinero que ganan los artistas y el resto de la gente a quienes emplean.

Derbez gana menos que Murphy porque hay más personas dispuestas a ver o escuchar a Murphy que al otro. Así de sencillo.

Los productores emplean a Murphy porque piensan que más gente irá a ver al burro con la voz de este cómico estadounidense, que además puede hablar inglés, la voz original de los diálogos. Le pagan esos millones porque creen que la gente irá al cine en cantidad suficiente como para recuperar ese costo.

De la misma manera, contratan a Beckham o a Ronaldinho porque creen que con uno de ellos jugando, eso hará que más personas vayan al estadio o vean los partidos por televisión. El ingreso mayor de algunas celebridades se debe a que ellos atraen a más personas al cine o a los estadios.

Cuando Derbez atraiga gente en esa cantidad, seguramente cobrará cantidades similares, si es que los productores piensan también eso. ¿Hay algo injusto aquí? Desde luego que no, al contrario. Es perfectamente justo, porque respeta la voluntad de las partes.

Injusto sería tener que pagarle igual a Derbez que al Murphy, cuando ambos tienen diferentes cualidades y atractivos. No es una cuestión de la calidad de su trabajo. Derbez puede ser extraordinario, incluso más que Murphy, doblando personajes.

Lo que cuenta no es tanto eso, como su capacidad para atraer personas. Si mi compadre Luis decide jugar futbol, estoy seguro que ganará menos que Beckham, aunque juegue igual, por una razón: Beckham atrae más personas que Luis.

Más o menos lo mismo sucede en otras situaciones. Vaya usted a Starbucks y pague un precio muy alto por una tasa de café. Sin duda el productor de café dirá que es injusto que él reciba el precio del café nada más cuando esa cadena cobra mucho más por taza. Pero ver las cosas así es erróneo. Lo que Starbucks hace es más que lo que ha hecho el productor de café y está vendiendo a precios que muchas personas aceptan.

Es decir, al final, somos usted y yo, y el resto de los consumidores, los que pagamos esos sueldos extraordinarios a las celebridades. Somos los que le dan millones a Keifer Sutherland por la serie 24. Si nos escandaliza eso, podemos hacer una cosa: dejar de ir al cine, o de ver televisión, o de ver futbol, o de tomar café en ciertos lugares, o de comprar camisetas de equipos.

Lo que hacen los empresarios es tratar de especular sobre esos que más agradan a las personas y contratarlos a precios acordados libremente, por eso Murphy gana mucho más que Derbez. Y eso es justo y lógico.

POST SCRIPTUMEl tema del productor de café y Starbucks fue tratado en Así no funcionan los mercados y tiene que ver con el problema del “comercio justo” que ha tomado cierta fama.


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