Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Trucos: Anuncios Alarmistas
Eduardo García Gaspar
7 noviembre 2007
Sección: FALSEDADES, PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Los anuncios alarmistas son una táctica muy usada por muchos. Cuanto más alarmista es el anuncio, más probabilidad tiene de ser cubierto por  los medios. Si usted toma una actitud medida y sosegada ante cualquier problema, lo que diga no será reproducido por los medios con la misma intensidad que si usted lo trata de manera alarmista.

Y para alarmar, todo se vale, todo, incluso alterar la realidad, interpretar exageradamente los datos y hacer llamados desesperados. El punto central es llamar la atención. Un caso en cuestión es el de una declaración de Carlos Aldao, representante patronal ante la Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, el 2 de noviembre pasado.

Lo que dijo es en esencia lo siguiente, según se reportó: que hay riesgo de una polarización en el sector laboral porque el promedio de escolaridad de 12 años tiene tendencia de reducirse a 5 años, que en la población inferior a 20 años aumenta la pobreza, el desempleo y la falta de educación, que cada vez va a haber menos personas más ricas y más personas más pobres, que cada vez va a haber menos gente más educada y más gente menos educada.

En total, un apocalipsis marxista, el de la concentración de la riqueza y la extensión inevitable de la pobreza. No es el primero que habla de eso, ni será el último. La cuestión es si lo que dice está sustentado en la realidad. No lo está. Marx hizo la predicción de la concentración de la riqueza en pocas manos, pero la realidad es que cuando Marx murió en 1883, el ingreso de los ingleses era tres veces mayor que en el año en el que nació.

“El europeo occidental o el americano es 19 veces más rico que en 1820, pero un latinoamericano es 9 veces más rico, un asiático 6 veces y un africano, 3… A Inglaterra le tomó 60 años duplicar su ingreso a partir de 1780; Suecia hizo lo mismo en 40 años. Un siglo después, países como Taiwán, Corea del Sur, China y Vietnam lo han hecho en menos de 10 años.”, escribió J. Norberg en 2005. Todos somos más ricos que antes.

Hay menos pobres. “La proporción en pobreza absoluta en países en desarrollo ha sido reducida de 40 a 21% desde 1981. Casi 400 millones han salido de la pobreza —la reducción de pobreza mayor de toda la historia humana. En los últimos 30 años el hambre crónica ha sido reducida a la mitad, al igual que el trabajo infantil. Desde 1950 el analfabetismo se ha reducido de 70% a 23% y la mortalidad infantil en dos tercios”, dijo Norberg también.

Si tomo, por ejemplo, el dato de que los años de educación se han reducido y no aumentado, todo lo que sé de México es lo opuesto: hay menos analfabetas que antes y el promedio de años de educación se ha elevado, no reducido. Lo que dijo Carlos Aldao me parece al menos alarmista y destinado a llamar la atención, no a informar con exactitud.

No pretendo convencerlo a usted de lo que dice Norberg, al que yo veo más cerca de la verdad. Pero sí pretendo prevenirlo de las exageraciones alarmistas. Recuerde que en los 70 el New York Times predijo un deterioro mayúsculo y la posible extinción de la civilización. Un biólogo de Harvard en esos tiempos dijo que la civilización desaparecería en unos “quince a treinta años”. La revista Life dijo que los habitantes de las ciudades usarían máscaras de gases y que la luz de sol se reduciría a la mitad por causa de la contaminación en 1985.

Stephen Schneider, un ecologista, dijo en 1989 que ellos “tienen que ofrecer escenarios de miedo, hacer simplificaciones dramáticas y no mencionar las dudas que tenemos…”. Es contra esto que quiero colocar a esta segunda opinión. No para intentar convencer a los que hacen declaraciones alarmistas que no las hagan más, sino para prevenirle a usted de esta táctica empleada por muchos.

Es usted, el lector, en quien reside la responsabilidad de detectar las falsas alarmas y las exageraciones indebidas, para no creerlas, o al menos ponerlas en tela de juicio, comparándolas con otras fuentes más serias de información. Pero en lo que Aldao dijo, sí hay una pieza de información que es importante.

Dijo que “Uno de cada cuatro estudiantes sigue eligiendo una carrera como derecho, administración o contabilidad, y sólo 2 de cada mil están estudiando las nuevas profesiones de bioquímica, ingeniería, salud, biotecnología, tecnologías de información, que son las que demanda el mercado”. Tiene razón: se están estudiando carreras no ligadas al desarrollo tecnológico.

Post Scriptum

  • Los datos de Aldao provienen de Grupo Reforma, 2 noviembre.
  • La cita completa de Schneider dice, “To avert the risk we need to get some broad-based support, to capture public imagination. That, of course, means getting loads of media coverage. So we have to offer up some scary scenarios, make some simplified dramatic statements and little mention of any doubts one might have”.

ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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