Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Economista de Terror
Eduardo García Gaspar
31 octubre 2007
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Escuché de nuevo una de las opiniones que sólo puedes ser permitidas en la época del Día de Brujas. De esas que ponen los pelos de punta, mucho más allá que cualquiera de las películas de terror. Peor que enfrentarse a Freddy Krueger, Drácula y todos esos seres de ultratumba. En este caso, fue un economista en el que me puso a temblar. Y lo hizo en serio, como pocas veces lo había sentido.

Me dijo que bien nos convenía tener una política económica más laxa con respecto a las finanzas públicas, que bien podíamos soportar un poco más de inflación porque eso elevaría la tasa de crecimiento de la economía y mejoraría el bienestar general. Me dijo que abandonar eso de la estabilidad macroeconómica era un imperativo, aunque significara que el peso se devaluara, lo que al fin de cuentas impulsaría las exportaciones.

Resumió todo, al final, estando convencido del dejar atrás la política del la estabilidad monetaria porque el hacerlo impulsaría a la economía. Esta idea es, más o menos, igual a la que tendría un médico que para curar de cirrosis a un paciente le recomendara dejar de tomar jugo de naranja para comenzar a beber ron jamaiquino. O mejor, es como un cuento de terror vuelto a contar.

No creo que sea una opinión aislada. La he escuchado en círculos empresariales, donde más de un hombre de negocios ha propuesto elevar el gasto gubernamental poniendo de lado el cuidado del valor del peso y todo eso de la estabilidad monetaria que nunca se ha logrado ni conviene, dijo uno.

Hay datos al respecto y uno en especial llama la atención. El de la estabilidad de la libra esterlina. Ella poseía antes de la Primera Guerra Mundial un valor muy similar al que tenía en 1660. Son unos 250 años de estabilidad monetaria y eso hizo del banco central de Inglaterra un símbolo de estabilidad. Posterior a esos años, la historia es otra muy diferente.

La estabilidad sí es posible, pero más aún es en extremo deseable. Y no es un asunto que requiera la sabiduría entrenada de un economista, sino el sentido común del más primitivo comerciante. Piense usted en esto. ¿Dónde se vive mejor, en una situación de estabilidad o de inestabilidad? La pregunta es tonta y sin embargo, lo que proponen mucho es que efectivamente se puede mejor vivir donde hay incertidumbre. Es como creer que Drácula será un gran vecino.

O podría verse esto de otra manera. ¿Le conviene a usted tener un ingreso en una moneda que pierde valor adquisitivo? Si va a comprar salchichas hoy comprará 20, pero si va la semana entrante sólo comprará 19 y en seis meses sólo podrá comprar 14. Creer que se vivirá bien así es absurdo y, sin embargo, es lo que proponen muchos cuando quieren que se abandone la estabilidad monetaria.

Agregue usted a su lista de vecinos a Frankenstein, tres zombies y al hombre lobo y diga que vivirá mejor con ellos. O también piense en tomar una vacaciones tranquilas en el hotel de Psicosis con Hannibal Lecter como compañero de habitación. Si usted piensa que todo esto le hará feliz, quizá entonces crea también que conviene relajar las políticas de estabilidad económica y, más tarde, tomar un descanso en el hotel de El Resplandor pasando por el bosque de la Bruja de Blair.

El punto central de todo esto es sencillo: existen opiniones que son muy aventuradas y que tienen tanto sentido como el de una toalla que sólo puede lavarse en seco. Las sostienen muchos, desde ciudadanos comunes, hasta especialistas y gobernantes. Y ellas asustan mucho más que un cuento de H.P. Lovecraft. Dicen que se vivirá mejor en un ambiente inestable que en uno estable.

Yo no entiendo ese razonamiento. No alcanzo a comprender cómo puede ser mejor algo inestable que algo estable y menos aún a entender el mecanismo por el que lo inestable crece más rápido que lo estable. Todo me indica que es exactamente al revés. Para explicarme mejor, en la misma lista de personajes pongo al Doctor Caligari, Michael Myers, López Portillo, el Golem, Nosferatu, Echeverría, Míster Hyde, la Momia, el Monstruo de la Laguna Negra, Alien.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.



No hay comentarios en “Un Economista de Terror”
  1. Angel Gerardo Castillo Rocha Dijo:

    Continuando con las bromas, la busqueda de la inestabilidad puede ser para encontrar una solución mas creativa a los problemas de este pais.





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