Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Una Historia con Consecuencias
Eduardo García Gaspar
25 julio 2007
Sección: ESCUELAS, GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
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De las lecciones que saqué de mi educación en primaria, dos de ellas recuerdo con claridad.

Una: los quebrados o fracciones sirven de muy poco. Salvo unas pocas cosas, las fracciones carecen de uso y fue desperdiciado el tiempo dedicado a multiplicarlas, dividirlas y encontrar comunes denominadores.

La otra es más compleja y a ello quiero dedicar la columna. Se trata de una materia, Historia de México. Lo que de ella recuerdo es una lista de interminables conflictos y guerras, ya sean entre pueblos prehispánicos que entre facciones posteriores a la colonia. Era una larga colección de gobernantes peleándose entre sí y que se debía memorizar.

Memorizar, con fechas, y en una especie de juego de tiras cómicas, en las que había villanos malvados y súper héroes que estaban en eterna pelea. No sólo era aburrido, sino causa de frustración cuando se era incapaz de recordar quién fue un tipo llamado Comonfort. Tal vez fueron los profesores quienes la hicieron mortalmente aburrida.

Lo que saqué de ella en conclusión fue una impresión muy negativa: todos pasaban su tiempo tratando de llegar al poder y gobernar imponiendo sus ideas lo que no podían hacer porque otros surgían para impedirlo. Y mi deber era memorizar los nombres y las fechas de esos conflictos sabiendo distinguir entre los villanos y los héroes.

¿Es eso la Historia de México?

Desde luego que no, aunque los programas de estudio así le llamaran. Se trataba de la historia de las ambiciones de poder de unos pocos mexicanos y gobernantes prehispánicos. Cuando mucho era una parte de la historia y poseía el mismo defecto de otra materia, la de Historia Universal, también muy concentrada en las luchas por el poder.

Sí, había algunas cosas de arte, pero casi todo estaba concentrado en los gobernantes y sus antagonismos y colisiones. Que la Guerra del Peloponeso, que las conquistas de Alejandro Magno, que la guerra entre los partidarios de Juárez contra los de Maximiliano, que Napoleón decidía invadir a otros. No era historia, sino capítulos de una especialidad, la de desacuerdos violentos y desavenencias bélicas.

Total que salí de esa educación básica creyendo que la historia es una colección de conflictos y luchas por el poder. Eso es lo que se enseña en las escuelas mintiendo abiertamente, pues eso no es historia en general ni representa la historia humana.

Con mucha más elegancia que yo, Karl Popper trata el mismo tema en su libro Enemigos de la Sociedad Abierta y señala que hay tres razones por las que se realiza esa mentira.

Una de ellas es que dice que el poder nos afecta a todos. Las ansias de poder de Napoleón o de Porfirio Díaz, sin duda tienen serias consecuencias, más que las que provocan los poetas y los novelistas. Creo que sí, pero también se ignora la historia de las ideas y la filosofía, la que sin duda tiene efectos serios, pero es más oculta y menos simple.

La segunda razón, dice Popper, es nuestra inclinación a adorar el poder. Es una de las peores clases de idolatría y que nos lleva a dividir en dos a los humanos, los que mandan y los que obedecen.

La tercera razón tiene que ver con eso de que la historia la escriben los vencedores: ellos quieren ser admirados y dejan amplios testimonios de sus hazañas. Es una ambición que no tienen los demás.Añado una cuarta razón, el marxismo del bolsillo que es causa y efecto de este fenómeno.

Para el marxismo vulgar todo se explica examinando la lucha por el poder. Lo demás no cuenta. No resulta sorpresa, por tanto, que quien tome esos curso de historia termine siendo un marxista, involuntario tal vez, que todo lo explique por medio de esos conflictos, conspiraciones y luchas.

Creo que es por esto que la educación que recibimos es mala. Creemos que la historia de la humanidad es la historia de los crímenes y estupideces cometidos por los gobernantes y dejamos de ver las otras realidades que también son historia. Poco a nada se ve de la historia del arte, la ciencia, la literatura y otros campos.

Y todo esto es curioso, porque examinando esa historia de los gobernantes uno termina viendo que ellos parecen estacionados sin cambiar: los mismos errores, las mismas tonterías, las mismas ansias de poder ilimitado. Cambian fechas y nombres, pero no parece existir adelanto en la política, como sí lo existe en el resto de las áreas.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.




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