Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Usted da 500 Pesos al Año
Eduardo García Gaspar
8 junio 2007
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Desde luego los datos sólo pueden ser tentativos dada la naturaleza del fenómeno. Ha sido calculado que las empresas en México tienen un costo adicional que podía reducirse a un mínimo. Adicional a sus costos normales de producción, esas empresas deben incluir otro, el de la corrupción.

Los cálculos hechos sugieren una cifra entre 40 y 60 mil millones al año. La cantidad se dedica a obtener favores de los gobernantes y burócratas, además de funcionarios de otras empresas. Los datos vienen de un análisis del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, en México. No es una cantidad despreciable.

Equivale a unos 500 pesos al año por cada mexicano; 2,500 pesos por familia de cinco miembros.

Es como si todos los días todos los mexicanos pusiéramos 1.40 pesos en una urna de la que sacan dinero unos pocos robando nuestro dinero. El estudio, se reportó, fue aplicado por el organismo empresarial, la embajada Británica y Berumen y Asociados, a 400 firmas del Área Metropolitana de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

Los datos son congruentes con los resultados de otras fuentes que citan al país como uno corrupto. Transparencia Internacional, en su índice de 2006, coloca a México en el sitio 70 en cuanto a corrupción, a media tabla. Y esa tabla muestra algo interesante además: la corrupción está inversamente asociada con el desarrollo. A menos corrupción más prosperidad y viceversa.

Una de las razones es la que implica esa cifra: los mexicanos pagamos de más por lo que compramos porque esos 60 mil millones se añaden a los costos de producción de los bienes y eso eleva los precios lo que reduce nuestro bienestar.

O bien, si usted evita una multa de tránsito con un dinero pagado al oficial, usted termina con menos dinero para gastarlo como quiere. Ha sido un costo extra, que podía ser evitado.

Pero hay más. Veámoslo de otra manera. En este país existe un mercado que vale varios miles de millones de pesos. Muchos estarán tentados a entrar en ese mercado y beneficiarse. Es decir, existen personas cuya forma de vida depende de la corrupción y van a defender eso que les causa un ingreso adicional. Afectar los bolsillos de las personas es el mayor ataque que pueda hacerse.

Un ejemplo ayuda a comprender esto. Una persona cualquiera desea ser contratada en un puesto determinado, digamos una oficina de gobierno y puede ser que una parte del atractivo de ese puesto sea el de tener entradas adicionales, como cobrar por acelerar un trámite.

O recibir regalos por dar un permiso de construcción, una licencia de operación, o comprar algo a un proveedor. Es decir, algunos puestos en el país tienen un atractivo adicional, el de colocar a las personas en una situación de poder que les genera dinero extra indebido.

Las aduanas mexicanas son casos legendarios de corrupción, la que se generó como un efecto colateral a una medida gubernamental, el proteccionismo industrial. Décadas de intervencionismo gubernamental lograron hacer que la corrupción se convirtiera en un hábito tolerado. Es una forma de vida aceptada y que genera escasa sorpresa. Y peor aún, se convierte en una explicación de conducta personal.

Puede usted jurar que una de las más socorridas explicaciones que el mexicano tiene para entender la conducta de otros es la de su corrupción. Si alguien hace algo, lo que sea, el mexicano tenderá a decir que eso se debe a que le llegaron al precio, a que se vendió y cosas similares.

Vaya, en esta nación podría vivir Santo Tomas de Aquino, escribir de nuevo la Suma Teológica, que a muchos se les ocurrirá decir que la escribió porque se vendió a los intereses de algún grupo.

¿Qué hacer? Al menos una cosa inicial, darnos cuenta de que la corrupción es parte de los hábitos nacionales, aceptada e incluso admirada. No es ella obstáculo fuerte para la elección ni la remoción de gobernantes, ni de otros culpables. Se acepta y tolera como parte de la vida mexicana. Las personas parecen darla como una cosa inevitable.

Y, con eso en mente, intentar quizá algunas medidas de corto o mediano plazo, como la aplicación de la transparencia en las cuentas de gobierno y empresas, adicional a otra cosa: la disminución del intervencionismo estatal. Menos trámites, menos permisos, menos licencias. La otra es el cambio de la mentalidad nacional, pero eso es de largo plazo.


ContraPeso.info es un servicio con antecedentes desde 1995, que funciona como proveedor de ideas e información adicional a los medios dominantes.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras