Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Vaya y Compre lo que Quiera
Eduardo García Gaspar
19 diciembre 2007
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es cosa predecible que por estas fechas más de un comentario salga a la luz haciendo lo obvio, lamentándose de las compras de Navidad. Usted los ha leído y escuchado más de una vez: debemos regalar amor no cosas, la gente pone demasiado énfasis en lo material, somos todos unos consumistas y una letanía similar. Las quejas tienen razón.

Tienen razón, pero sólo en parte y por eso están equivocadas en lo general. Es cierto una parte de lo que dicen, pero no la otra. Si les hacemos caso a tales críticas, terminaríamos sin comprar un sólo regalo, sin colocar adornos de Navidad y sin hacer brindis ni comer por las celebraciones. No es para tanto, porque las quejas equivocan algo que puede ser mejor entendido de otra manera.

Si usted compra, por ejemplo, un iPod o alguna otra cosa maravillosa, nada de malo existe en esa acción de forma intrínseca. Ni leyes, ni preceptos morales se oponen a poseer bienes materiales. Usted es el dueño del iPod, o del bien que sea que usted ha comprado. Pero las cosas cambian totalmente cuando sucede una inversión de papeles.

Una cosa es que usted sea el dueño del coche, por ejemplo, y otra que el coche sea dueño de usted. Conozco dos casos que ilustran muy bien esto. Uno de ellos es una persona para la que su auto es algo utilitario. Lo usa para ir y venir. Su coche tiene algunos lujos y es casi nuevo. El otro también tiene un coche, mucho más lujoso y llamativo, pero que le ocasiona sufrimiento: el temor de que otro tenga un coche mejor.

En el primer caso, el propietario del auto es la persona, pero en el segundo el auto posee a la persona y lo atormenta: la sola posibilidad de que el vecino tenga un coche mejor es temible, o de que los nuevos modelos tengan algún dispositivo nuevo. Es el caso de quien coloca toda su persona en la moda y cada temporada debe gastar en nueva ropa porque hay un tormento insoportable: la posibilidad de que alguien le vea un vestido repetido, o sin el último grito.

Es uno mismo quien debe ser el dueño de la ropa y no la ropa de uno. Esa es la diferencia que quiero señalar y que no suelen hacer quienes critican el consumismo sin gran profundidad. Por mi parte, vaya usted y compre lo que se le antoje y regale lo que quiera, que eso no está mal en sí mismo. Lo que sí estaría mal es el gastar sin prudencia y el permitir que esas cosas se adueñen de usted. Cuando eso no sucede, adelante y cómprese un iPod o lo que usted quiera.

Porque al final de cuentas, la época que se acerca es una de festejo y celebración. Si los tres Reyes Magos llevaron regalos desde tierras lejanas, con mayor razón podemos hacer lo mismo desde algunas tiendas cercanas.

Se dice que no es el regalo lo que cuenta, pero sí la intención… lo que es una buena excusa para regalar cosas desagradables. Lo que yo le digo es que regale algo que usted mismo quisiera tener, o mejor aún, algo que la otra persona quisiera tener. Por favor, olvídese de los fruit cakes, que a nadie le gustan. Este es un principio de los regalos, el de pensar en quien lo recibirá. Cuestión de consideración personal.

Hay otro principio, el de saber recibir. Cuando alguien da un regalo, el que sea, así se trate del fruit cake, hay que agradecerlo por una razón. La otra persona pensó en nosotros y eso es lo que cuenta en más… pero si además nos da algo que nos gusta, la cosa es aún mejor.

Para terminar, una idea que he visto repetida muchas veces. La Navidad, que es época de festejo y celebración, suele deprimir a ciertas personas. En mi experiencia esas personas son las que sí pueden ser calificadas de consumistas: si tienen algo, quieren más y si tienen más, desean aún más. No tienen límite en sus deseos de posesión porque han permitido que las cosas los posean.

Las otras personas que se deprimen en esta época son las que tienen creencias religiosas nulas y que, por eso, no ven razón de festejo. Ver a las demás alegres y contentas es para ellos una interrogante profunda. Quisieran estar también alegres, pero no tienen un motivo comprensible para estarlo.

Otras cosas

• De colección: el premio de MRC al mejor encabezado de periódico del año: “As Violence Falls in Iraq, Cemetery Workers Feel the Pinch”, de McClatchy News Service reporters Jay Price and Qasim Zein. Hay temas que algunos medios simplemente quieren ver de manera negativa y ésta es una de las más graciosas que pueden tenerse. Más premios de este tipo en los medios estadounidenses pueden verse aquí.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras