Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Gourgasto
ContraPedia ContraPedia
19 noviembre 2008
Sección: Sección: Listas, Y CONTRAPEDIA
Catalogado en:


Se usa este término Gourgasto para nombrar la partida específica de gastos de viaje y representación que ampara el renglón de comidas con conceptos injustificables debido a su naturaleza de haute cuisine y que realizan personas para quienes difícilmente esos platillos son accesibles en un plan cotidiano.

Si, usando un caso real, se tiene que el sujeto en cuestión come cuando más lujo hay en su casa un filete a la albañil, se tendrá un claro gourgasto en el momento que el mismo sujeto consuma una langosta thermidor de tres kilos al encontrarse amparado con una cuenta de gastos de la empresa en la que trabaja.

Para dejar claro el concepto, lo mejor que puede existir es dejar la palabra a un sujeto cuyo nombre no es posible revelar por obvias razones y que con su propio lenguaje define el gourgasto:

… digo, pues, como ve en mi caso, pues en la casa no se tienen esos placeres, me refiero a los culinarios, es decir, de la cocina, lo que cuando mucho me hacen en casa es un plato de chilaquiles y no todas las veces con pollo y pues, cuando uno viaja es una manera de cobrar la molestia de estar fuera de casa. Si se me pidiera comer lo mismo que como en casa, de unos tacos no pasaba, pero como se tiene esa prestación, entonces uno puede llegar a casi cualquier parte y pedir por ejemplo alguno de esos platos en francés que ni siquiera sabe uno qué es, pero por su precio deben ser finos.

…Un día, recuerdo, digo que pedí dos raciones de camarones de esos que son del tamaño de una langosta pequeña y que valen una fortuna, porque de eso en la casa pues no, porque el sueldo no alcanza y entonces, pues, se tiene esa oportunidad.

… Claro que el arte está en esconder eso dentro de la cuenta de gastos, digo, para que no haya quejas de los contadores y que digan que allí anda suelto alguien con gastos excedidos. Hay trucos para hacer esto, pero perdone que no los pueda revelar, digo, porque son magias que uno va aprendiendo con el pasar de los años. Hace unos diez o veinte años, comía lo que se podía al andar de viaje, digo, hasta tacos de la calle, pero con eso de que se necesita nota de consumo, hay que entrar a restaurantes y así fue como empezó todo, con una entrada a un restaurante que no recuerdo como se llamaba, Le Crustace, o algo así, donde comí unos platos deliciosos que me parecieron muy caros, pero que mi compañero de viaje pagó como si nada.

…Luego, gracias a la experiencia uno se va dando sus mañas y hasta se llega a pensar que se pueden aguantar cosas como un sueldo congelado, digo, siempre que la cuenta de gastos siga allí, digo, porque en la casa la dueña del dinero es la señora, pero uno es el que domina la cuenta de gastos.

La anterior cita, tomada verbatim en una investigación de The Conference Board of Nakoso, en Japón, ha sido tomada con el permiso respectivo de un reporte del que también se ha tomado otra cita textual, esta vez de uno de los contadores de una empresa en la que se padece el gourgasto:

‘Efectivamente, como usted señala, este concepto puede ser visto como un gasto indebido, pues en teoría al menos, las personas no deben pedir platos ni beber bebidas más allá del precio de lo que gastan normalmente en su casa. Dicho de otra manera, si usted en su casa todas las noches toma un tequila, es aceptable que estando de viaje usted también tome un tequila al cenar, quizá hasta dos, pero no siete u ocho como hemos visto en algunos casos.

Lo mismo sucede con una cena casera a la que usted está acostumbrado, quizá un sándwich de jamón y queso, por lo que un consumo similar es aceptable estando de viaje de negocios; lo que no es lógico es que usted cene un plato de camarones al ajillo y luego un lenguado con almendras cuando va de viaje.

Ahora bien, hay que tener una cierta flexibilidad, pues después de todo se es humano y al sacar de viaje a las personas debe aceptarse una cierta proporción de gastos extra al entrar a un restaurante y quizá pedir un corte de carne porque no hay otra cosa menor. A lo que voy es a decir que hay una línea flexible, un área gris en medio, pero que al mismo tiempo hay casos claros de gourgasto, la que por cierto es una palabra que describe muy bien este concepto, pues al mismo tiempo que habla de un gasto de gourmet, la palabra tiene un sonido que connota algo de repugnancia, es decir, el asco que se siente al ver un reporte de gastos de viaje y constatar fehacientemente que alguien ha cometido un abuso y comido un pato laqueado cuando en su casa lo más salvaje que comen es un pollo desmenuzado en tacos con frijoles.

Sin embargo, es nuestra filosofía que cuando la empresa manda a alguien de viaje eso significa una molestia pues la persona podría estar mejor, cerca de su familia, en cambio se le manda a un hotel, lejos de su hogar y eso es causa suficiente de acuerdo con nosotros para que la persona coma y beba gastando un poco más de lo que una cena cuesta en su casa. Desde luego, el gourgasto es para nosotros el abuso claro, como en el caso de cenas o comidas fuera de toda proporción, pero pertenece a la misma categoría el gasto excesivo ocasionado por el festejo que llega a la orgía y la borrachera, al igual que el gasto de las personas que compran ropa y regalos para su esposa con cargo a la cuenta de gasto, lo que es a todas luces improcedente, pero se da con regularidad gracias a los trucos que esas personas hacen y que son en extremo creativos.


ContraPedia tiene un antecedente en los 80, cuando fueron publicadas una serie de propuestas para palabras que no existían. Eran invenciones muy breves. Esta versión respeta la idea original, jamás publicada, con definiciones más amplias y la incorporación de otros elementos, como personajes e instituciones.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras