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Usos De Fregar
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11 diciembre 2008
Sección: Sección: Listas, Y CONTRAPEDIA
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Cuando uno ve la palabra “fregar” en el diccionario, uno sabe que ella significa limpiar algo, frotándolo con algún instrumento empapado en agua y jabón. También, se termina sabiendo que puede significar la acción de fastidiar, molestar y jorobar.

Claro, eso es cuando uno ve el diccionario. Sin embargo, cuando uno abre los horizontes de la lengua, la cosa cambia y el término “fregar” se convierte en uno de mucha mayor riqueza y grandes posibilidades de aplicación.

Se torna en una palabra casi mágica, un verbo que al conjugarse puede describir las mayores de las sensaciones humanas: dolor, alegría, eficiencia, fraude, apatía, sinceridad. Y no sólo eso, también puede ser adjetivo e incluso una interjección. Lo que sigue es una lista parcial de algunos de los significados de “fregar”. No son, desde luego, todos, pero sí constituyen una lista representatíva de sus principales aplicaciones.

Contrapedia presenta el análisis lingüístico del doctor Pffaff, director del Institute for the Study of Funny Words, localizado en las orillas del lago Cadibarrawirracanna en Australia.

Fraude y engaño. Cuando se usa en frases como “Me fregó el tipo que me vendió los derivados como la mejor inversión”, “Los de la FED me fregaron con tasas bajas artificiales”, o “Fregué al que me compró los dólares caros”.

Admiración y entusiasmo. Es un sentimiento positivo hacia un objeto percibido como superior a otros. Es el caso de frases como “¡Qué fregona casa te hiciste para el sueldo que ganas en el gobierno!”, “Ese es un truco muy fregón para que me crean lo que digo en la campaña!”, “¡Qué fregonería fue esconder esos millones en la maleta!”.

Descontento y desilusión. Un ejemplo es “La crisis está de la fregada”. También puede aplicarse en cuestiones financieras como “La reducción de las tasas de interés sirvió para pura fregada”, “Los planes del gobierno siempre son una fregadera” y “Todo lo que hacen los políticos es fregarte con los impuestos”.

Resignación y conformidad. Se trata de la aceptación de un hecho inevitable. Algunos ejemplos son: “Ya me vio la policía de tránsito, seguro que me van a fregar”, “Si se enteran de lo de los derivados ya se fregó el asunto”, y “Mejor hago lo que me dijo el jefe porque si no me friega”.

Gozo y deleite. Un sentimiento de alegría, como en “¡Qué fregón estuvo lo de no haber comprado derivados!”, o “Pasamos un rato muy fregón con la película de ayer”.

Sospecha y desconfianza. Se expresa una duda ante alguna afirmación hecha por otros, como en el caso de “Como que me late que lo del festival del gobierno fue pura fregada corrupción”, o “¿Para qué fregados prometen un cambio?”.

Lucha y trabajo. Se refiere a esfuerzos que tienen un cierto objetivo y que no son del todo placenteros. Es el caso de frases como “Si quieres hacer campaña electoral tienes que fregarte oyendo peticiones que nunca cumplirás”, o “Hay que fregarse mucho para complacer al jefe”

Desilusión. Consternación ante un cierto hecho, como en la frase “Se volvieron a fregar las casas que hizo el gobierno”, o bien en “Me fregaron cuando descubrieron que con mi sueldo no podía comprar estas corbatas”, “No merezco que me frieguen con abucheos si yo soy un servidor público” “Y total, de las predicciones de Marx todas se fueron a la fregada”.

Indignación e irritación. Es la manifestación del descontento personal ante una situación considerada, como en “¿Cómo fregados alguien se atreve a escribir todas estas fregaderas?”.

Ignorancia. Generalmente usado como una interjección admirativa y sorprendente en casos como “¿Ya mí qué fregados me pides una explicación de la crisis?”, “No entiendo qué fregados es ese cambio que prometió Obama” y “¿Qué fregados hizo Chávez dando dinero a Cristina?” Como puede apreciarse esta connotación tiene aplicaciones políticas, también en, “¿Y qué fregados hacen bajando la tasa de interés otra vez?”

Animosidad y hostilidad. Denota un sentimiento de enemistad hacia un objeto, una actitud negativa ante su presencia, como en “Las instituciones son una fregadera, yo soy el presidente”, o “Te juro que con esas medidas nos van a fregar con una crisis más larga”.

Apatía y dejadez. Se expresa de esta manera abulia y falta de interés en algo o alguien. Ejemplos de esto son: “Me importa una fregada lo digan los actores sobre  política”, o “Valen para pura fregada los argumentos de las telenovelas”, o “Los reality shows merecen una fregada de atención”.


ContraPedia tiene un antecedente en los 80, cuando fueron publicadas una serie de propuestas para palabras que no existían. Eran invenciones muy breves. Esta versión respeta la idea original, jamás publicada, con definiciones más amplias y la incorporación de otros elementos, como personajes e instituciones.





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