Símbolo de trabajo humano
Mortero que combina ideas y trabajos

Adopción de nuevas tecnologías y prosperidad. Así se producen más bienes, más baratos y eso conviene a todos, especialmente a los trabajadores. La visión de corto y largo plazo aclara las cosas.

Introducción

La idea es común. Muchos consideran inconveniente la adopción de nuevas tecnologías creyendo que ellas no crean prosperidad. Al contrario, producen pérdida de empleos.

Say razona sobre esto y llega a otra conclusión, la opuesta. Si las cosas que examinan bien, resulta que nadie está más interesado que el mismo trabajador en la adopción de métodos de producción que ahorren mano de obra.

Es paradójico en apariencia solamente. Say tiene el mérito de hacernos ver el asunto con sentido, distinguiendo entre los efectos cortos y largos de las innovaciones.


La idea de esta carta fue encontrada en Say, Jean Baptiste, Tratado de economía política. México. Fondo de Cultura Económica, capítulo VII, «Del trabajo del hombre, del trabajo de la naturaleza y del de las máquinas», pp. 72-77.


Punto de partida

Say inicia el capitulo con una definición de trabajo, como una acción continua que realiza una de las operaciones de producción, o una parte de esas operaciones.

Puede ser realizado por un hombre, por una máquina, por la naturaleza. Y es productivo por estar dirigido a crear un bien.

Es así que son productivos los trabajos de un sabio que escribe, de un empresario, de un peón, de un jornalero. Son esfuerzos que se realizan con un fin y que reciben una compensación.

Claro que el esfuerzo realizado podría dedicarse a asaltar personas, lo que no es producción sino traslación de riqueza.

Máquinas para producir

En la producción el hombre utiliza elementos naturales y productos creados por él mismo. Entre estos elementos están las herramientas y las máquinas, parte del capital, y que son métodos creados para sacar ventaja de las fuerzas naturales.

Say da un ejemplo concreto: la máquina de vapor, que usando el agua y la presión, obtiene un resultado mejor. Las herramientas son máquinas simples. Las máquinas son herramientas más complejas.

Ambas son medios para usar menos trabajo y obtener la misma utilidad; utilidad definida como «la facultad dada a las cosas de poder satisfacer una u otra» de las necesidades humanas. Ha sido la adopción de nuevas tecnologías para vivir mejor, para tener prosperidad.

Nuevas máquinas crean problemas

Las máquinas, por tanto, permiten obtener mayor utilidad con un monto igual de trabajo humano. Y esto es lo que permite al autor tratar ahora las mejoras en las máquinas diciendo que introducir nuevas máquinas es un proceso que siempre tiene problemas.

Quienes están interesados en mantener el sistema anterior se opondrán a la adopción de las nuevas máquinas. Dirán que no a la adopción de nuevas tecnologías, negando que ellas produzcan prosperidad y progreso.

«Producen desempleo»

La causa de la oposición es el reemplazo del trabajo humano. La nueva máquina sustituye a quienes están usando el sistema anterior y ellos se encontrarán sin trabajo por un tiempo.

No sorprende por tanto que las innovaciones hayan sido combatidas con furor en algunas partes.

Say califica como «demencia» el rechazar los adelantos que terminan por beneficiar a todos de manera permanente por causa de inconvenientes causados en su inicio. Además, la realidad es más compleja.

La realidad de las nuevas tecnologías

La adopción de las nuevas máquinas es un proceso lento, que da tiempo a las personas a adaptarse a las nuevas circunstancias y estar preparados con soluciones. No es algo que suceda de un día para otro.

El uso de las nuevas máquinas implica la necesidad de otros trabajos que son oportunidades para quienes pueden perder sus trabajos. Say menciona el trabajo de cargadores de agua, sustituidos por máquinas hidráulicas, cuya instalación requiere de trabajos a realizar.

El consumidor se ve beneficiado, es decir, la misma clase obrera mejora su situación por el menor precio de los bienes. Un efecto notable de beneficio general.

Inútil detener a la innovación

El autor reitera su punto: es vano que se pretenda prohibir una innovación por un mal pasajero que ocasiona.

Si la máquina de hilar hubiera sido prohibida en algún país para proteger a los trabajadores que usan la rueca, ese país hubiera dejado de producir telas porque las del extranjero habrían desplazado a las nacionales. Y el desempleo habría sido mayor.

Si en el corto plazo hay inconvenientes, en el largo plazo se comprueba que la adopción de las nuevas tecnologías crea prosperidad. Es evidente que se obtiene gran provecho usando mejor a las fuerzas naturales para trabajar en favor de la satisfacción de las personas.

Si las nuevas tecnologías no reducen el precio del producto, el consumidor sigue igual, pero el productor tiene beneficios. Si el precio del bien baja, el consumidor tiene un beneficio sin que el productor sufra.

La mayor producción de bienes, casi siempre, reduce los precios. Y el uso de un bien se amplía, necesitando más empleos para producirlo en mayores cantidades para más consumidores.

El autor acude a un ejemplo, el de los libros en su sentido meramente económico. La imprenta dejó sin empleo a los copistas. Posiblemente un impresor terminó con el trabajo de 200 copistas.

Y el bajo precio de los libros, la mayor cantidad de ellos, el mayor número de escritores, todo eso hizo que gracias a la imprenta más personas fueran empleadas en esa industria que los copistas que antes había. Las cosas que no suelen verse, según la idea de Bastiat.

La adopción de nuevas tecnologías crea prosperidad

Pero el principal beneficiario de los adelantos es de los consumidores, un grupo principal porque incluye a todos, trabajadores y el resto.

En una nota al pie de página, Say dice con respecto a esto:

«Puede parecer paradójico, pero no es menos cierto que la clase obrera es, de todas, la más interesada en el éxito de los procedimientos que ahorran mano de otra, porque es ella, la clase indigente, la que goza más del bajo costo de las mercancías y padece más de su alto precio».

Es justo, además, que los inventores gocen de los beneficios de sus desarrollos durante unos años, aunque sus secretos no puedan guardarse durante mucho tiempo. Además el interés personal mueve a nuevos descubrimientos y más prosperidad.

Es la competencia la que tiene el efecto de reducir los precios y elevar la calidad.

Pero no solo eso. Las nuevas máquinas tienen otro efecto, el de multiplicar productos en los que los nuevos sistemas nada tienen que ver. Los adelantos hacen posible que se libere trabajo para ser usado en otros menesteres.

Si no hubiera herramientas para el cultivo de la tierra, quizá todos tendrían que trabajar produciendo alimentos. Pero gracias a esas herramientas, algunas personas dejan de trabajar en eso y dedicarse a producir otros bienes.

Con menos personas se produce lo mismo o más y hay más personas que pueden dedicarse a producir otros bienes, con lo que se eleva la riqueza.

Y unas pocas cosas más solamente…

Debe verse:

Robotización, ¿qué es? Una definición
¿Qué es la ley laboral? Su origen

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[Actualización última: 2020-11]