Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Amor, Odio y Esas Cosas
Eduardo García Gaspar
21 marzo 2008
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


No soy el primero, y tampoco seré el último que señale una situación paradójica. Y es que generalmente que cuando más encuentro personas que dicen amar a la humanidad, más veo que ellas mismas no soportan ni a sus vecinos. Es otras palabras, lo que aconsejo es sospechar a todos esos que tienen grandes miras humanitarias, basadas en el amor abstracto por otro ente abstracto, la humanidad.

Prefiero mucho más al tipo que es amable con el mesero, o que dice buenos días al entrar a la oficina, o que sonríe a un extraño en la calle, o que ayuda a alguien a encontrar una dirección. Lo que intento decir es que existe más sabiduría en eso de amar al prójimo que en lo de estar al servicio de la humanidad. Allí tiene usted a los gobernantes que argumentan que lo único que les mueve es su vocación de servicio público y que con ese pretexto terminan haciendo daños a todos.

En los evangelios, en la parábola del samaritano, hay algo que llama a todos, sean religiosos o no. Coloca a una persona concreta en una situación concreta y observa las reacciones concretas. Unos pasan sin hacer caso del herido, pero uno de ellos hace algo tangible por alguien en particular. Esto es mucho mas difícil que organizar un concierto por la paz mundial, o que reunirse a encender hogueras que piden por la salud de la madre tierra.

El amor no es un concepto sociológico que se da entre colectividades y grupos. Es algo bien concreto y específico, muy bien representado en eso de “dar hasta que duela”. El amor es concreto e individual, no puede ser colectivo ni institucional. Es un principio de acción personal que da un primer paso con eso de no hacer a los demás lo que no quisiera que me hicieran a mí. Eso ya es ganancia y haría posible algo tan concreto como que el vecino no pusiera música a alto volumen en la madrugada.

Eso es actuar no tanto amando al prójimo como actuando pretendiendo que se le ama. No está mal hacerlo y si eso hiciéramos ya habría un adelanto. Por lo pronto, disminuirían los conductores salvajes de carros que cometen arbitrariedades y los que hablan por teléfono en los cines, más muchos delitos y crímenes. Lo que en este nivel se pide no es amar, sino actuar como si se amara. Aunque el vecino nos caiga mal, no importa, no hay que molestarlo con ruidos por la noche, por ejemplo. No robar a otros porque no nos gusta que eso mismo nos hagan. Es un buen comienzo.

Pero hay otro nivel, el de hacer a otros lo que quisiéramos que nos hicieran a nosotros. Ya no es evitar tratar mal al prójimo, sino tratarlo bien, muy bien. Y eso solamente puede darse uno por uno, cara a cara. No está nada mal darle dinero a Cáritas, pero es mejor ir a visitar a un enfermo pobre e incluso llevarle la silla de ruedas que necesita… o mejor todavía, hacer las dos cosas. En el otro plan, se trata de no tratar mal a otros. En este plan se trata de tratarlos bien. No son lo mismo.

En el matrimonio hay un buen ejemplo de esto. Usted no se casa por amor a la humanidad, sino por amor a una persona concreta y específica y, más todavía: ese amor se concreta en acciones específicas que tratan de hacer feliz a la otra persona. Si alguien piensa que se casa para tener una vida feliz, se equivoca de principio a fin. Se casa para hacer feliz a la otra persona. El amor es darle a otros, no a sí mismo. Me imagino que esa confusión sea origen de divorcios y malos entendidos.

Hay más: el amor es lo que lleva al perdón. No se puede perdonar si no se ama. Me imagino que por eso tanto se habla de perdón en el Cristianismo, porque también se habla mucho de amor. Son principios religiosos, desde luego, pero sin los que la vida en sociedad sería terrible como algunos de los casos que tenemos en nuestros tiempos. Terroristas, guerrilleros, criminales, narcotraficantes, todos ellos son muestras concretas de acciones de odio hacia el resto.

Esta es quizá la razón principal por la que el relegar a la religión e ignorarla tiene efectos tan malos en una sociedad, incluso para los que no son religiosos.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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