Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Calderón Versus Banco De México
Eduardo García Gaspar
1 julio 2008
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La controversia fue más o menos importante. Comenzó con unas palabras del presidente mexicano, quien pidió que se considerara reducir las tasas de interés, cuyo manejo corresponde al Banco de México, una institución independiente. Lo que dijo Calderón causó una reacción considerable.

Muchos se opusieron a tal petición, pero sobre todo se habló de una amenaza a la independencia del banco central. Fue una reacción exagerada, porque al final el presidente tiene libertad de expresión también. Lo que dijo era erróneo, pero podía decirlo. Total que el asunto dividió opiniones.

De un lado están lo que sí desean que se reduzcan las tasas de interés. Su objetivo es animar a la actividad económica. Del otro lado están quienes prefieren que esas tasas se manejen con realismo y sin la interferencia de políticos. ¿Quién tiene la razón? Ninguno.

Ambas posiciones suponen que alguien determine las tasas de interés. Unos que lo haga el presidente. Otros que lo haga el banco central. Las dos cosas significan control del precios, no diferente al de un gobierno estableciendo el precio del maíz. Ambas quieren decir que las tasas de interés que se tienen son artificiales, no determinadas de manera natural por la oferta y demanda de capital.

La razón por la que el gobernante desea manejar la tasa de interés es el poder elevar el ritmo económico y tornarse popular. Abaratará un precio, el del capital, y así animará a las inversiones, especialmente las intensivas de capital: con bajas tasas de interés, esas inversiones se calcularán como deseables. El problema es que ese precio del dinero es artificialmente falso.

La cosa empeora, porque también se abarata el crédito al consumo, lo que en conjunto con lo anterior, crea una demanda de capital que no corresponde a la cantidad que de él existe. Es lo mismo que tener precios bajos artificiales de manzanas: se demandarán más de las que existen. Al principio sí hay un boom económico, pero al final hay una crisis. Las tasas no pueden sino subir y las inversiones iniciadas se suspenden y los créditos se dejan de pagar.

Lo que haría la petición de Calderón, de reducir tasas, es iniciar una mayor actividad económica sostenida en el aire. Eso le daría popularidad inicial, pero terminaría en una crisis cuando quizá él ya no esté en el poder.

La opción de un banco central manejando las tasas tampoco es la deseable, pero es muy superior a la del presidente haciendo eso mismo. Por lo general esas instituciones tienen como misión mantener la estabilidad del dinero, cuidar su valor adquisitivo. Es una gran meta y condición obligatoria (aunque no suficiente) para crecer. Manejando las tasas, el banco intenta evitar cifras altas de inflación. El problema surge cuando quiere manejarlas para que la economía crezca.

Si bien es preferible la intervención del banco central, no deja ella de ser una interferencia con los precios de un bien vital. ¿Cómo debería manejarse esto? De la manera más sencilla, dejando que los precios del dinero, las tasas de interés, se determinen libremente de acuerdo con la oferta y demanda del dinero.

Si hay mucho capital disponible, las tasas bajan. Si hay menos, las tasas suben. Y esto es mucho mejor que darle a unos pocos el poder de manejar a su antojo el precio de un bien tan importante. Un gobernante no lo manejará para el bien de todos a la larga, sino para el bien propio a la corta.

El tema bien vale una segunda opinión, porque el punto central nunca se mencionó en las discusiones. Unos defienden la reducción de las tasas, pretextando cualquier motivo, como elevar la competitividad del país. Otros defienden que quien maneje las tasas sea independiente del gobierno. Hay puntos razonables en ambos bandos.

Pero los dos tienen el mismo defecto: están equivocados. Los precios del dinero no pueden ser determinados arbitrariamente sin consecuencias. Las tasas bajas que gustan tanto, llevarán a una crisis después de cierto tiempo de boom. Si los precios del dinero pudieran ser establecidos artificialmente, también podrían serlo el resto de los precios.

Post Scriptum

Especialmente recomendable es La Milagrosa Lata De Jugo. Un resumen de las ideas de Friedman sobre esto se encuentra en Tan Bueno Que Pocos Lo Ven.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras