Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Como Un Árbitro de Futbol
Eduardo García Gaspar
11 julio 2008
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
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Quizá la más grande de las controversias políticas que existen sea la de determinar la naturaleza de las funciones de un gobierno. Dos enfoques básicos se tienen. Uno, la visión socialista de entender que el gobierno tenga como función la de hacer felices a los ciudadanos, proveyéndoles todo lo que ellos necesitan.

Los liberales piensan lo opuesto: dicen que el gobierno debe tener como función natural la de lograr condiciones que hagan posible que cada ciudadano se esfuerce por lograr la felicidad que él ha definido. Esta es la opinión que los socialistas llaman del “gobierno gendarme”.

No creo que país alguno se libre de esa discusión y la viva en carne propia. México la tiene muy viva, ahora mismo, con las discusiones de la reforma energética y el resto. Usted, mucho me temo, tiene el deber de responder a esa cuestión y seleccionar una de las opciones, justificando su decisión.

Una vez planteando esto con mis alumnos, uno de ellos me pidió que explicara algo más el tema. Lo único que se me ocurrió fue usar el ejemplo del fútbol y comparar la gobierno con el árbitro central.

Un liberal pediría que el árbitro del partido aplicara por igual las reglas a todos los jugadores en todas partes, que se limitara a señalar las faltas a las reglas y que dejara a los jugadores hacer lo que saben hacer. El árbitro, más aún, no debe dejarse engañar por los jugadores, ni dar preferencia a uno de los equipos. Y cuanto menos se le vea, mejor. Esta es una buena forma de resumir lo que un liberal le pediría a un árbitro de futbol.

Un socialista, sabiendo que el árbitro es la autoridad del partido, querrá que participe más y que tenga más facultades. Querrá, por ejemplo, cobrar una cuota a los jugadores, para él comprar el agua y las medicinas que necesitarán en caso de lastimaduras. Los doctores de cancha ya no serían de los equipos, sino del árbitro, el que cobraría por ello a los equipos.

Un árbitro de fútbol, para un socialista, debía también ser propietario de los estadios en los que se juega, para lo que cobraría una cantidad a los equipos que participan en los torneos. También, para que todos sean iguales, no permitiría que sólo jugaran los jugadores seleccionados por cada equipo: ellos estarían obligados a cumplir cuotas de género, edad y raza para evitar acciones de discriminación.

Contemple usted la posibilidad de que Hugo Chávez sea un árbitro de futbol y trate de pronosticar cómo se comportaría. Desde luego, trataría de ser la estrella del partido, con, por ejemplo, programas especiales de televisión en los que el árbitro hablara del partido y lo que va a hacer. A los jugadores más veloces les pondrá pesas en los zapatos, porque es injusto que corran más que otros.

A los más altos, podrá marcarles falta si brincan más que los menos altos. A los defensas les abrirá la posibilidad de ser delanteros y podrá a obligar aun equipo a jugar con menos jugadores si es que considera que se trata de un mejor equipo. ¿Cómo arbitraría un partido entre Argentina y España?

Desde luego, no es igual un árbitro que un gobierno. Entre ellos hay diferencias importantes. Pero ambos son figuras de autoridad y pueden usarse bien para ilustrar lo que sucede cuando una autoridad excede sus límites: deja de ser la autoridad neutral que se necesita para aplicar reglas iguales para todos.

En otras palabras, un gobierno socialista es uno que se ha excedido de su papel natural que es el de vigilar que las reglas se cumplan igual para todos. Un gobierno liberal es uno que deja jugar a los equipos para que ellos hagan lo que saben hacer mejor que el árbitro, quien no debe pretender sustituirlos.

Los aficionados del futbol siempre piden que el árbitro sea imparcial. Cuando no lo es, protestan a veces muy seriamente. Es eso lo que pide también el liberal, que se tenga un gobierno imparcial, que no favorezca a nadie indebidamente, que el partido y su resultado sea una consecuencia del desempeño de los equipos siguiendo las reglas conocidas.

Usé a Chávez en el ejemplo, sustitúyalo usted con Bush, Castro, Evo, Kirchner, Zapatero, Calderón…variará, pero es lo mismo.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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