Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Cuestión De Espectáculos
Eduardo García Gaspar
7 agosto 2008
Sección: NACIONALISMO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Ya que inician las olimpiadas en China, quizá los datos siguientes puedan ser interesantes. El COI ganó más de 4 mil millones de dólares por las olimpiadas de 2002 y 2004. No es una cantidad despreciable. Viene de transmisiones de televisión y patrocinadores: gente que piensa que usted, yo y muchos más serán audiencias interesadas.

Los ingresos planeados para las dos siguientes olimpiadas, son de más de 3 mil millones por concepto sólo de televisión. Me gustaría saber hasta qué punto esos ingresos son compartidos con la ciudad sede, que es la que cubre los gastos de la infraestructura y realización. Complacerse con la imagen de ser sede olímpica no creo que justifique gastos de los niveles de los que se habla.

Esos gastos los pagan al final los ciudadanos del país en el que está la ciudad sede y me parecería de elemental sentido común que el COI compartiera sus ingresos aligerando la carga de los ciudadanos. No pienso que lo haga, porque se sabe que en realidad el COI subasta el producto que tiene, es decir, las sedes pagan por serlo.

Sigo con los datos de Foreign Policy (julio-agosto 2008). Montreal fue sede olímpica en 1966 y terminó de pagar la deuda contraída por esa causa en 2006. Atenas calculó sus costos para 2004 en 1.6 mil millones y el gasto real fue 10 veces superior. El costo total en China ha sido de 40 mil millones, contra una base previa 25 veces menor. Londres lo calculó en 8 mil millones; la cifra revisada actual es del doble.

Si usted va a ver las olimpiadas, consecuentemente, no le agradezca nada al COI, dé las gracias a los ciudadanos chinos que son los que están pagando la factura. Y cuando sean en Vancouver, lo mismo. Para Londres ya vaya dando las gracias a los ingleses. No sólo pagarán el costo, sino que sufrirán los trastornos en su país, como las amenazas terroristas.

Piense que con 4 mil millones de espectadores, el espectáculo costará 10 dólares por espectador. Aprovéchelo. Los chinos lo están pagando por usted y debemos darle las gracias por tamaña invitación. Nunca ha habido una fiesta de tal tamaño y costo. Todo lo que allí suceda, bueno y malo, será de gran tamaño. Nada más faltaría que nos mandaran botanas y cervezas. Si usted no las ve, se desperdiciarán esos dólares.

Los datos de la misma revista, a la que recomiendo ampliamente y que usted puede consultar (algunos artículos son gratuitos), indican cosas curiosas. Por ejemplo en toda la historia, Venezuela ha ganado 10 medallas, Perú 4, Israel 6. Pero nada de eso importa, pues los países van a competir bajo el pretexto de que eso es lo importante y no ganar. No lo entiendo.

En fin, serán semanas de gran espectáculo y sucesos importantes. Por mi parte, tengo sentimientos ambivalentes. De un lado, es admirable el esfuerzo personal de tantos, su preparación y dedicación. No puedo sino aplaudirles. Del otro lado, temo al nacionalismo y a confundir el triunfo de una persona con el triunfo de un país.

No puedo entender cómo un atleta que gana pueda decir que su triunfo se lo debe a México, o al país que sea. Cuando han ganado mexicanos y han dicho esas cosas, mi reacción es la de escribirles y decirles que gracias por creer que yo ayudé a que ganaran, pero la verdad es que no los ayudé, que ni siquiera conocía sus nombres y que el triunfo es de ellos, no mío.

Las olimpiadas están organizadas por países como si fueran equipos, lo que hace elevar los sentimientos nacionalistas, o mejor dicho patriotas. Eso me causa alguna zozobra, porque se torna el evento en algo político y eso da puerta abierta a los gobernantes. Me gustaría más otro eje de organización, como la de los equipos de futbol privados y las competencias entre ellos. Pero son sueños míos.

Al menos estos juegos nos darán un descanso de los asuntos políticos locales, que también son un espectáculo de gran costo y con buenos actores, capaces de enormes producciones, guiones dignos de premio y actuaciones en extremo convincentes.

Se decía que los circos eran el más grande espectáculo de la tierra, ahora vamos a gozar de uno más grande, el de las olimpiadas, que usted no pagará, pero eventualmente regresará a los reflectores el circo que usted y yo pagamos, el aún más grande, caro, único y fabuloso espectáculo de los gobiernos con preocupaciones sociales que quieren hacernos felices.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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