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Ha sido un tema de conversación durante algún tiempo, eso de los “nuevos pecados” según el Vaticano —con la connotación de que la lista ha sido ampliada para añadir otras acciones reprobables no incluidas antes. En una conversación coloquial, la mala interpretación es tolerable, pero en un medio de comunicación es una falta seria y que revela mucho. Un ejemplo que lo demuestra es el de La Crónica, un periódico de la Ciudad de México, que reportó que “El Papa declara como nuevos pecados el tráfico y consumo de drogas, amasar una fortuna y experimentar con genes.” (11 de marzo 2007). Y en el texto establece lo siguiente,
Cualquier persona con conocimientos mínimos del Catolicismo entendería que los pecados según la iglesia católica siguen exactamente igual que siempre —no han cambiado un ápice: tan sólo se reiteran casos en los que ellos son también aplicables: traficar con drogas, por ejemplo, es una falta seria considerada dentro del mandamiento de no matar y que incluye el lastimar a otros. La más ligera y superficial lectura del Catecismo Católico haría ver eso. Todos esos actos, más aún, son conductas que van en contra del gran principio cristiano de amar al prójimo. Querer ver nuevos pecados es, me parece, una exageración de los medios que no son serios y quieren llamar la atención sin importar que la verdad sufra —suponen ellos que sus audiencias son tontas y van a llamar la atención con un encabezado falso. Me gustaría ver un encabezado en un medio, “De Nuevo Lo Engañamos Con Una Noticia Distorsionada y Usted No Conocerá Las Aclaraciones”. Quizá el origen de este bochinche esté en una nota de la BBC que establece que se han
Su autor, David Willey, con un tono de broma escribe que quizá algún día se amplíen los mandamientos para incluir cosas como “No contaminarás la tierra” y “No realizarás experimentos moralmente dudosos”— mostrando una ignorancia que llega a lo patético, o, peor aún, teniendo ganas de distorsionar la noticia para llamar la atención (porque si no lo hace, la nota no llamará la atención y los lectores no merecen el respeto de tratar las cosas con apego a la realidad). No sólo es una confusión de Willey entre los pecados capitales católicos y los mandamientos cristianos —la que por cierto confirma esa ignorancia triste—, sino que está reportando sobre un terreno que desconoce y lo hace con la única manera que puede: si no sé de lo que escribo, lo único que me queda es ser gracioso y tratar de llamar la atención haciendo lo que sea. La idea que el bochinche muestra es no sólo la ignorancia del que escribe, que es algo que puede ser un error humano comprensible aunque difícilmente aceptable en un reportero —sino también algo mucho más temible: el que eso escribe piensa que el que lo lee es un retrasado mental al que debe tratar sin respeto, alterando la noticia si es que eso logra atraer la atención. ¿La verdad, la seriedad, la objetividad? Olvídese de ellas —muchos hombres y mujeres de las noticias no saben qué son y les convendría recordar un mandamiento, el de no mentir. Todo lo que persiguen es llamar la atención haciendo lo que sea, literalmente. Creo que la persona promedio de sus audiencias es más inteligente y razonable que ellos. Addenda Como referencia ante lo anterior, doy la siguiente información —los pecados capitales y las virtudes que los combaten (Puede ampliarse en Los Pecados Capitales).
Los Diez Mandamientos son
Una publicación merece ser citada:
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