Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Demasiadas Funciones De Gobierno
Eduardo García Gaspar
17 marzo 2008
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Mucho comenzó el 13 de marzo. El Universal reportó que, Pemex gastará 218 millones de pesos en una campaña de publicidad que promueve la exploración de petróleo en aguas profundas. Según funcionarios del monopolio eso se justifica por “la importancia que tiene para el país y los mexicanos obtener crudo y gas a grandes profundidades…” Al día siguiente, el mismo medio reportó que el PAN aprueba ese gasto publicitario:

“El coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Héctor Larios, justificó el gasto que hace Pemex en promocionales a través de programas de televisión, para impulsar una campaña de exploración petrolera. Afirmó que los gobiernos en todo el mundo usan espacios en medios de comunicación para poder establecer bases de confianza en la ciudadanía.”

También, ese viernes 14, se dio a conocer que por una iniciativa del PRI,

“la Cámara de Diputados aprobó un punto de acuerdo contra la campaña de Pemex que destaca las bondades de extraer petróleo de aguas profundas. El pleno demandó a la Secretaría de Energía y a Pemex la cancelación de los mensajes en medios electrónicos, ya que ‘confunden a la opinión pública y no ofrecen un diagnóstico claro’ del sector petrolero.”

En total, otro embrollo sin sentido que en sí mismo no vale la pena, pero que ilustra muy bien un rasgo del muchos gobiernos: su infinita capacidad para distraerse con cualquier cosa y dejar de lado lo importante. Esa distracción tiene una razón, la infinita sed de poder de los partidos políticos, que en todo ven la posibilidad de dañar a sus opositores.

Que un monopolio estatal petrolero gaste cualquier cantidad en promover entre los mexicanos la conveniencia de exploración petrolera en aguas profundas es absurdo… como si la opinión pública tuviera influencia en esa decisión, o como si los mexicanos fuesen accionistas con voto. Si el monopolio se fragmentara y fuera dividido en varias empresas, la publicidad de éstas sería una cuestión particular que no distraería la atención política. El presupuesto publicitario de Ford, y el de Bimbo no son revisado en el congreso mexicano.

Desde luego, el embrollo del presupuesto de publicidad del monopolio estatal se agranda por lo obvio: esa empresa es una entidad política y por eso mal manejada, a la que como paso siguiente se pide investigar y el asunto se agranda, ocupando tiempo necesario para cuestiones de fondo. Es otro de los rasgos de tantos gobiernos, el engrandecer los problemas hasta que sean olvidados sean desplazados por otro problema que pasa por igual proceso.

Hay más todavía. La causa central por la que todo esto sucede es tener gobernantes que creen que todo lo pueden hacer y que por eso acumulan funciones y más funciones: educación pública, servicios de salud, producción de electricidad, extracción de petróleo, promoción turística, emisión de leyes, seguridad pública, celebración de fiestas, patrocinios de arte… lo que a usted se le ocurra. Todo aplaudido por demasiados ciudadanos que votan por gobernantes en quienes descargan sus responsabilidades personales.

Y al tener tantas funciones, desde luego, el gobierno hace mal todas, especialmente su razón de ser, que es la de la seguridad pública y la administración de justicia. Haciendo mal las cosas, entonces, los gobernantes pasan el tiempo tratando de enmendar sus errores, culpándose entre sí y enfrentando los problemas de menor prioridad. Por eso se desperdicia el tiempo con el embrollo de un presupuesto publicitario de una paraestatal.

Si se hace una encuesta preguntado sobre la credibilidad y eficiencia del gobierno en México, le aseguro que saldría entre las instituciones peor percibidas. Y, a pesar de eso, resulta que es la que más responsabilidades y funciones tiene porque demasiados ciudadanos aceptan que el gobierno se haga cargo de más y más cosas. No lo entiendo. No es lógico. El resultado está a la vista como se muestra con Pemex.

Mas todavía, si usted preguntara a los mexicanos si prefieren a los monopolios, le dirán que no en una encuesta, pero muchos quieren mantener ese monopolio en particular. Tampoco lo entiendo.

Post Scriptum

Herbert Spencer (SOCIAL STATICS. New York. Robert Schalkenbach Foundation. 0911312331, Introduction The doctrine of expediency, pp 5-16, 258) señaló un fenómeno similar en los gobiernos: creyendo que la sociedad es un ente simple, emiten leyes que crean problemas innecesarios, lo que pretenden ser solucionados con nuevas leyes que a su vez crean más problemas y van a tratar de ser solventados con nuevas leyes, las que crean más problemas… Véase Tiros Por La Culata.

En este caso, las funciones añadidas al gobierno crean descuidos de áreas prioritarias, lo que provoca la elevación de funciones de gobierno, lo que provoca más problemas y nuevas adiciones de responsabilidad… y se llega a una situación extraña: un gobierno con muy mal funcionamiento pero que acumula aún más responsabilidades, y las desempeña mal, por lo que se adjudica aún más responsabilidades que realiza mal. Por eso en México, por ejemplo, se tiene un pésimo servicio policiaco y de justicia, y también una ineficiente empresa de petróleo.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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