¿Qué es izquierda política? ¿Qué es derecha política? ¿Hay más dimensiones políticas que esas? Cuatro dimensiones políticas al menos y todas con variaciones de intensidad.

Son comunes las adjudicaciones de los calificativos izquierda y derecha a cosas que no lo son.

Por eso, considero útil hacer algunas precisiones al respecto de las definiciones de esas dimensiones políticas. Para lo que conviene añadir otras dos: conservadores y progresistas.

Un punto de partida

Una muestra útil para entrar al tema es una columna. La de Lorenzo Meyer, titulada La Derecha Grande (Grupo Reforma, 7 febrero 2008). En ella se hace un uso muy posible de mejorar de la llamada derecha.

El columnista toma representante de la derecha estadounidense es el Partido Republicano, y lo califica de conservador. Dice textualmente el autor que sobre la derecha,

No hay una definición universalmente aceptada de derecha -ni de izquierda-, pero en la práctica se le puede identificar sin gran dificultad. Esa identificación depende básicamente del contexto, de la posición que los actores políticos tomen sobre temas que polarizan: los derechos de propiedad, la política fiscal, laboral, social o de redistribución, el intervencionismo del Estado, la privatización, el nacionalismo, los derechos humanos o de las minorías, la religiosidad pública, etcétera.

No está nada mal eso que dice. Pero posteriormente añade otra pieza clave de identificación de la derecha.

“En cualquier caso, derecha es quien pone más obstáculos al cambio social -salvo cuando éste es regresivo-, mayor énfasis en la obediencia y en las estructuras de autoridad y menos en la participación.”

Concluyendo, entonces…

Meyer sostiene que no hay definiciones aceptadas, en lo que le doy la razón. Pero a eso añade maneras de identificación sujetas al contexto de los asuntos tratados. Asuntos como propiedad privada o intervencionismo económico.

Puede, por tanto, según él, decirse que alguien de derecha deseará reducir el intervencionismo estatal y que alguien de izquierda querrá aumentarlo.

Es una fórmula de identificación muy poco afortunada y que se vuelve confusa con el último añadido, ya no descriptivo sino evaluativo. Quien es de derecha se opone al cambio social (lo que sea que ello signifique) y quiere más autoridad (lo que contradice la posición en contra del intervencionismo).

Total, las nociones propuestas por el autor dificultan más que ayudan a comprender el significado de izquierda y derecha. Una muestra del descuido con el que se usan estas dimensiones políticas.

Creo mucho más prometedor otro enfoque que permite establecer diferencias entre cuatro posiciones, no entre dos que son reunidas sin sentido en lo antes visto. Explico esto en la siguiente secuencia de análisis.

No son dos, sino cuatro dimensiones políticas

Reportes de prensa, columnas de opinión, editoriales y medios noticiosos de todas partes suelen usar la dicotomía izquierda – derecha. Como en el caso visto arriba. Una costumbre que contribuye a una mala comprensión de posibles dimensiones políticas que ignoran a otras dos muy básicas: progresismo y conservadurismo.

Y, además, dejan de utilizar otras dos palabras de mayor contenido: socialismo y liberalismo. Con las cuatro mejores palabras, es posible entender una estructura básica de posibles posiciones.

Dimensiones opuestas y posiciones políticas intermedias

De acuerdo con esa gráfica el socialismo es opuesto al liberalismo, al menos en sus posiciones más diáfanas. El liberal deseará un gobierno de funciones muy limitadas y el socialista deseará uno de grandes poderes.

El conservador es opuesto al progresista. El conservadurismo defiende el respeto de las tradiciones y el progresismo se inclina más por desecharlas creando nuevas sociedades.

Pero, en cada una de ellas son posibles posiciones intermedias, como la postura de socialistas que aceptan el libre comercio, algo que apoya el liberal extremo pero no el socialista extremo.

Igualmente, un liberal podrá aceptar el manejo de tasas de interés por parte de un banco central, lo que es opuesto por un liberal extremo y muy apoyado por un socialista extremo.

Entre las posiciones claras de los extremos de cada función continua hay posibilidades graduales que complican la comprensión del asunto. Es como un coctel de infinitas posibilidades que mezcla ingredientes liberales con socialistas, o bien progresistas con conservadores.

Otras combinaciones

Es posible también mezclar ingredientes conservadores con socialistas o liberales. E ingredientes progresistas con liberales o socialistas. Esto señala muy claramente que ser conservador no significa ser liberal, como presupone Meyer.

Tampoco ser socialista, por ende, quiere decir ser progresista. Hay liberales muy claros, como F. Hayek que han escrito sobre sus razones para no ser conservadores.

Esta es la principal idea que quiero remarcar. Sostener ideas liberales que defienden la libertad de comercio y gobiernos de poderes muy limitados no significa que también se defienden ideas conservadoras.

Buena cantidad de liberales están muy alejados de defender tradiciones nacionales y conceptos religiosos. Tampoco significa que un socialista es por obligación un progresista. Bien puede ser también un defensor de tradiciones (véase La Izquierda: una Tipología).

Dimensiones y posiciones extremas

En escasas palabras, el socialismo sostiene que las personas vivirán mejor bajo un sistema político en el que el gobierno tiene una muy alta o total intervención en su vida.

El liberalismo sostiene que las personas vivirán mejor dentro de un sistema político de alta libertad personal y un gobierno de muy escasa intervención.

Las posiciones progresistas y conservadoras son más difíciles de concretar. Puede, sin embargo, hablarse de una mentalidad diferente en cuanto a las tradiciones.

Un conservador tenderá a dar a las tradiciones un gran valor de influencia positiva para vivir mejor. Un progresista considerará a esas tradiciones como un estorbo para mejorar la vida de las personas.

Por ejemplo, un progresista aceptará con facilidad los divorcios y los matrimonios entre personas de un mismo sexo, cosas que el conservador tenderá a rechazar.

¿Qué es derecha? ¿Qué es izquierda?

Mi objetivo en este escrito es refinar siquiera un poco el asunto de las dimensiones políticas. Para remediar la confusión que está bien ilustrada en el caso de Meyer, a quien cito de nuevo,

«En cualquier caso, derecha es quien pone más obstáculos al cambio social -salvo cuando éste es regresivo-, mayor énfasis en la obediencia y en las estructuras de autoridad y menos en la participación».

¿Qué es la derecha? Si la derecha es definida como poner obstáculos al cambio social, la definición es tramposa y malintencionada. Poner obstáculos a cambios o modernizaciones no es algo exclusivo de alguna de las posiciones políticas.

Los puede poner el liberal que se opone a una regulación de precios y el socialista que se opone a privatizar empresas. Los pone también el conservador que protesta contra los matrimonios de personas del mismo sexo y el progresista que se opone a dar a las iglesias permisos de canales de televisión.

¿Qué es la izquierda? Además el presuponer que el «cambio social» es bueno por naturaleza, es una posición ambigua y vaga mientras no sea explicado el cambio con cierto detalle.

Más aún, mencionar que la derecha coloca menos énfasis en la «participación» es tan genérico que no tiene significado. Un liberal muy seguramente apoyará la participación ciudadana en procesos político como la práctica del referendo, pero un conservador tenderá a ver con sospechas esa participación.

Ha sido dicho que las discusiones políticas en México suelen adolecer de un simplismo excesivo. Son inexactitudes como esta causas de esa mala situación.

Definir a la derecha de esa manera es tan tramposo como definir a la izquierda de igual manera, mezclando términos vagos y dando connotaciones injustificadas. Deben verse cuatro dimensiones políticas y con intensidad variable.

Además…

Existe una página de Lorenzo Meyer con un muy impresionante currículum.

Leyendo entre líneas lo escrito por Meyer es posible especular que él se encuentra en una posición progresista y socialista que considera como enemiga a una posición genérica que él llama la derecha, pero no es posible saber qué tan socialista es, ni qué tan progresista.

De lo único que se le puede acusar es de usar en este caso una pésima definición de derecha.

Nota del Editor

Hay más material sobre estos temas en:

• ContraPeso.info: Izquierda y Derecha

ContraPeso.info: Progresismo y Conservadurismo