¿Qué es una economía planeada? Su definición hace referencia a la planeación central, a la economía dirigida por el gobierno. Características, ventajas, críticas, funcionamiento.

Economía planeada, definición

El concepto es muy amplio y difuso. Contiene la idea básica de que la actividad económica de un país puede y debe ser manejada por el gobierno. La autoridad la dirigirá y controlará tomando decisiones de oferta, producción, precios y tiempos.

Un sistema como el de la URSS era claramente de planeación central de la economía. Allí, las empresas eran de propiedad estatal y no existía competencia entre ellas. La autoridad gubernamental tomaba las decisiones económicas centralmente. Emitía planes quinquenales que establecían metas de producción y todo detalle económico.

Economía planeada versus mercado libre

Para comprender mejor su significado debe verse el opuesto a la economía planeada, el libre mercado.

Dentro de un mercado libre, las personas toman las decisiones económicas. Ellas deciden comprar y vender sin interferencia estatal. Los precios son formados en los intercambios entre las personas. Dentro de una economía planeada es el gobierno el que toma todas esas decisiones y las personas las obedecen.

Intensidad variable de planeación

Este tipo de economía, en su versión ortodoxa, es el punto extremo del intervencionismo económico. Pero puede admitir diversos grados de intensidad

Puede ir desde la total regulación económica del país, como en la URSS o Cuba, hasta niveles menos intervencionistas que admiten libertades económicas del ciudadano.

Más aún, es posible que dentro de una nación ciertas actividades económicas sean libres y otras no. En México, por ejemplo, muchas actividades están escasamente reguladas, pero otras como el sector energía, de educación y salud pública, están totalmente en manos del gobierno.

De hecho, la constitución mexicana asigna al gobierno la rectoría económica, lo que hace al país uno que legalmente cae dentro de la categoría de economía planeadas.

Una aceptable medición del nivel de intensidad de implantación de la planeación económica por país puede verse en el Índice de Libertad. Allí los extremos de la clasificación hacen ver que casos extremos de economía planeada son Corea del Norte, Venezuela, Cuba, Eritrea y República del Congo

Su objetivo

El objetivo central de una economía planeada es la corrección de los defectos que tiene la economía abierta y libre. Es obvio que una economía de libre mercado tiene defectos y fallas.

La planeación económica se ofrece como la forma de solucionar esos defectos y fallas. La pregunta obligada es ¿no tiene también errores la economía planeada? También los tiene, desde luego. Ella no es perfecta.

Por consiguiente, los partidarios de los mercados libres afirman que la planeación económica causa más problemas de lo que pretende solucionar con un resultado neto negativo. La discusión entre ambos bandos suele ser dura y agria.

Quizá nunca pueda tenerse un caso puro de economía planeada, como tampoco de economía libre. Siempre existen dosis de acciones espontáneas de los ciudadanos, como en los mercados negros. Y también algunas regulaciones gubernamentales en los mercados libres.

Una forma de intervencionismo económico

Entonces, la economía planeada puede verse como una línea continua de varios niveles de intervención económica estatal.

En uno de sus extremos será posible ver regímenes como los ya mencionados. El otro de sus extremos sistemas económicos prácticamente capitalistas como Hong Kong, Singapur, Nueva Zelandia y Suiza.

Como se dijo, ningún país es una muestra limpia de un sistema capitalista pues en muchos países de economía libre se da la intervención estatal de, por ejemplo, manejo de tasas de interés para regular la actividad económica.

Cómo detectar una economía planeada

Para ser realmente considerada una economía planeada y no solamente un caso de socialismo, intervencionismo, o dirigismo, suele requerirse que oficialmente exista un plan gubernamental de plazo medio o largo que indique las metas de la economía y establezca las estrategias, tácticas y acciones para alcanzarlas.

Sin estos planes detallados, pero con alta intervención económica, se estaría frente a casos de socialismo o dirigismo estatal.

Es decir, en un sentido estricto, esta economía centralizada necesariamente requiere de planes económicos gubernamentales, lo que sería un caso especial de socialismo ortodoxo. En un sentido más laxo, una economía planeada es solamente otra manera de decir economía socialista o intervenida.

¿Quién planea a la economía?

Parece haber un consenso en el sentido de que toda economía debe ser planeada. Las diferencias de juicio se dan cuando se trata de determinar quien debe planearla. El gobierno o los particulares.

Esto equivale a añadir un calificativo a la frase economía planeada para que ella sea unívoca —debe hablarse de una economía planeada centralmente, es decir, por el gobierno mismo.

La economía planeada centralmente, por tanto, significa un retiro de la habilidad de planeación de las personas. Ese poder de planeación económica personal no existe o es disminuido en la medida en la que el gobierno planee la economía.

Este rasgo de la planeación económica le ha valido fuertes críticas, ya que sin remedio significa el desaprovechamiento de los talentos y habilidades personales de los ciudadanos.

También, la planeación central de la economía ha sido criticada por las dificultades que tiene el tratar de predecir el futuro para integrarlo en los planes gubernamentales. Son tantas las variables que tener información actualizada sobre ellas es físicamente imposible. Y no sólo eso, muchas de las variables son imposibles de medir.

En resumen

La posibilidad de planear centralmente la economía, se ha señalado, es generada en buena parte por la percepción de muchos, que suelen ver a los mercados libres como desordenados y caóticos.

Por eso, se dice, deben ser ordenados y dirigidos por una autoridad central. Los liberales, opuestos a la planeación, sostienen que una economía libre sólo da la apariencia de ser desordenada, pero que sí tiene orden y es mucho más flexible que la planeada.

Finalmente, existen argumentos que indican que es realmente imposible planear a la economía.

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Y unas cosas más para los interesados…

Debe verse también esta idea:

Imposible planear a la economía

Otras ideas relacionadas:

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¿Quién debe planear la economía?

«Organizar el desarrollo» y «planear el crecimiento» son reclamos acostumbrados de la reflexión de muchos que con buenas intenciones parten de un supuesto muy sujeto a discusión.

Quienes solicitan que el desarrollo sea organizado de acuerdo con la estructura de un plan central suponen que ese desarrollo puede ser planeado y que él siga los trazos del plan creado.

Una definición más concreta será de utilidad ante de continuar:

«El Crecimiento económico es entendido como la evolución positiva de los estándares de vida de un territorio, habitualmente países, medidos en términos de la capacidad productiva de su economía y de su renta dentro de un periodo de tiempo concreto. La definición más estricta de crecimiento económico que se produce un aumento en términos de renta o de los bienes y servicios que la economía de un territorio produce en un tiempo determinado generalmente medido en años». economipedia.com

¿Puede planearse el crecimiento?

La respuesta es totalmente afirmativa —sería imposible tener desarrollo y crecimiento con ausencia de planeación.

La pregunta anterior es, sin embargo, totalmente inservible —pero es la que normalmente se hace recibiendo la respuesta obvia: claramente el crecimiento de una sociedad necesita planeación y previsión.

Plantear esa pregunta conduce a un error fatal —el de creer que si el crecimiento es planeado eso significa que puede tenerse un plan central de crecimiento que facilite el desarrollo futuro.

📌 La pregunta que debe plantearse no es si el crecimiento puede o no planearse, sino la de quién puede planear con mejores resultados el crecimiento y el desarrollo económico.

¿Quién debe planear el crecimiento, los gobiernos o los particulares?

Esta es la pregunta realmente útil y que lleva a respuestas provechosas —pero mejor aún, conduce a otra pregunta que es central.

¿Cómo se produce el crecimiento, el progreso? Creo que habrá muy poca duda de que se produce por medio de las acciones individuales de incontables personas que actúan e interactúan con ideas, intercambios, acuerdos e iniciativas que dan como resultado final progreso y crecimiento —eso que se asocia con avance, adelanto y mejora.

¿Quién produce el crecimiento y el avance? Las respuestas dadas son dos: (1) las iniciativas personales cada una con su propio plan; y (2) el gobierno con una plan central. Entre esas dos opciones, es clara la que resulta correcta.

Es la propia naturaleza del crecimiento lo que hace que él pueda lograrse solo por medio de la suma de las decisiones, ideas, proyectos, acuerdos e iniciativas de personas actuando en libertad igual para todos —un proceso que no puede re-crearse centralmente en un gobierno y su oficina de planeación económica.

La propia naturaleza del crecimiento es lo que lo hace impredecible en sus resultados detallados y concretos —porque la suma de todas las interacciones e iniciativas individuales y conjuntas no puede pronosticarse; mucho menos reproducirse en una oficina central nacional.

Conclusión

El corolario de lo anterior es (1) el crecimiento sí puede planearse, (2) esa planeación es realizada por cada personas y sus decisiones, y (3) no puede duplicarse ese proceso de planeación personal de manera centralizada.

Es posible y deseable replantear la pregunta usual de si es posible planear el crecimiento a otra que sea útil, preguntando quién debe planear la economía produciendo crecimiento real —y la respuesta es la persona individual, cada una de ellas planeando sus propias decisiones.

En México existe un ejemplo de planeación central económica para el crecimiento y que ha propuesto construcción de refinerías de petróleo, sembrar árboles para evitar importaciones, fijar precios agrícolas, aumentar salarios burocráticos, construir trenes de alta velocidad y demás —todas iniciativas que suponen que las decisiones para el crecimiento pueden ser diseñadas centralmente.

Mi punto central es que la naturaleza misma del crecimiento indica que no puede lograrse por medio de la planeación central —porque el crecimiento es producido por las acciones personales de incontables personas, no por las iniciativas de expertos económicos ni acciones políticas de gobernantes.

Finalmente, cuando los gobernantes sustituyen a la planeación económica personal con la planeación económica gubernamental producen situaciones de suspensión de crecimiento —es decir, el desarrollo será frenado por causa de la ausencia de la creatividad e imaginación de las personas planeando su propia economía.