Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Recurso De La Fuerza
Leonardo Girondella Mora
5 marzo 2008
Sección: LIBERTAD CULTURAL, Sección: Asuntos
Catalogado en:


El titular del periódico decía, “Exigen impedir curso de psicólogo español” —en una noticia publicada el 16 de febrero (El Norte, Monteerrey, México): organizaciones que apoyan la llamada diversidad sexual acudieron a una oficina del gobierno mexicano para pedir que se impida la entrada al país de un conferencista invitado por otra organización.

El conferencista es un psicólogo español — Aquilino Polaino-Lorente, quien es catedrático de psicopatología de la Universidad Complutense: dará un curso sobre “Los retos de la familia del siglo 21″, invitado por la organización Familia y Empresa Consultores, S. C.

Los opositores al curso del catedrático razonan que el gobierno debe evitar que el curso se dé porque el psicólogo piensa que la homosexualidad es una enfermedad y ellos no piensan lo mismo.

La opositora vocera es Mariaurora Mota, directora de Género, Ética y Salud Sexual, A. C.

Los argumentos esbozados por la parte opositora son dos —por un lado, argumentan que no puede entrar al país como turista si es que recibe ingresos por la impartición del curso, algo que resulta jalado de los pelos y que estoy seguro no sería aplicable a los conferencistas invitados por la señora Mota a su organización.

El segundo de los argumentos está relacionado realmente con el tema. Dice la señora Mota que el curso que dará el catedrático será discriminatorio para los homosexuales porque en la opinión del psicólogo el homosexualismo es una enfermedad —de lo que concluye la señora que se negarían derechos a los afectados e incluso se iría en contra las leyes que prohiben la discriminación.

Adicionalmente, esgrimen, la Organización Mundial de la Salud ya ha emitido su juicio, decretando que desde hace unos diez años que el homosexualismo no es una enfermedad.

No es el primero de incidentes parecidos —tampoco será el último, pero lo hipnótico del suceso es el examen de lo que está detrás de él.

La señora Mota, como muchas otras personas en casos como el suyo, evita el argumento posible que la situación merecería dentro de una situación normal —ella ha elegido la alternativa del uso de la fuerza gubernamental: pide que el gobierno impida la entrada de quien sostiene ideas opuestas a las suyas.

Resulta la suya una posición insostenible, pues implicaría que también se prohibiera la entrada al país de libros y materiales opuestos a lo que dice la señora Mota. Esta prohibición solicitada abarcaría, por consecuencia lógica, que yo no pudiera publicar esta columna.

Tal posición es opuesta a derechos aceptados como naturales, como la libre expresión de ideas. La señora Mota es una buena muestra del fenómeno de la asimetría en la aplicación de derechos: ella tiene las libertades que a otros niega y para lo que pide la intervención de la fuerza del gobierno.

Tras el suceso se encuentra también una disposición de ánimo que es peligrosa —la negativa a discutir la postura propia: acepta lo que dice la OMS porque concuerda con la postura sostenida por la señora y rechaza lo que está en contra sin que en ello puede admitirse una discusión argumentativa.

Para la señora Mota, debo concluir, no hay diálogo posible que permita profundizar en lo que ella sostiene: quien no acepta sus ideas debe ser sujeto de una acción coercitiva de la autoridad.

Lo que no es aclarado en el suceso es qué se debe hacer con quienes son mexicanos y están en oposición con las ideas de la señora Mota —seguramente el gobierno no los puede expulsar de su propio país y sería una violación de las leyes obligarlos a callar.

Y, por otro lado, si lo que dice la OMS es una verdad absoluta e innegable, entonces debería ser elevada esa organización a rango de iglesia con dogmas y creencias.

Cuando escribí Matrimonios del Mismo Sexo, analizando la defensa que de ellos hizo Mario Vargas Llosa, manifesté mi desacuerdo con las ideas del escritor —una situación más provechosa sin duda: Vargas Llosa explicó sus razonamientos y yo los examiné, sin que en ninguno de los dos hubiera el deseo de callar al otro.

A ninguno de los dos se nos ocurrió llamar al gobierno para evitar que alguien hablara.


ContraPeso.info es un proveedor de información e ideas que buscan explicar la razón de ser de sucesos económicos, políticos y sociales.
 



1 comentario en “El Recurso De La Fuerza”
  1. Mariaurora Mota Dijo:

    Muchas gracias por ocuparse del tema. Mi solicitud al gobierno mexicano esta basada en el articulo primero de la Constitución Federal que prohíbe la discriminación basada en orientación sexual. Por una sociedad incluyente y a favor de la Cultura de la Legalidad. NOTA DEL EDITOR: también esa constitución prohibe la censura.





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