Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
En Las Manos Equivocadas
Eduardo García Gaspar
29 septiembre 2008
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
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La noticia no sorprende y eso es lo que la hace una noticia mayor, pero de otro tipo. Fue reportado que en San Luis Potosí, en México, el gobierno de ese estado construye un proyecto habitacional muy grande: unas 30,000 casas. Ya que el gobernador daba su informe anual en poco tiempo, se apresuró la entrega de las primeras casas.

Fueron unas 400, en lo que se llama entrega simbólica, pero podría llamarse virtual: una realidad que no existe. Las casas entregadas carecen de servicios urbanos y a su alrededor no existe ni una tienda pequeña. Total, las casas, de menos de 50 metros cuadrados, aún no pueden ser habitadas. La noticia es como una repetición de otras en todas partes de México. Construcción de casas de mala calidad, aún inexistentes, más con la idea de hacer quedar bien al gobernante que servir a los ciudadanos.

Lo que interesa ahora es tratar de explicar la razón por la que esto sucede con tanta regularidad, no sólo con las casas, sino en general con los servicios que un gobierno da: malos, inoportunos, caros.

Son dos razones y tienen que ver con lo mismo, el dinero que el gobernante tiene a su disposición. Ese dinero viene de impuestos y otros ingresos gubernamentales, que no son propiedad del gobernante porque nada meritorio hizo el gobierno para obtenerlos excepto cobrarlos por la fuerza a los ciudadanos. Y, segundo, ese dinero se usa en dar servicios a terceros, no al gobernante mismo, por lo que él tiene escaso interés en aprovecharlos bien.

El punto se entiende mejor examinando la posición opuesta. Digamos que una persona gana dinero por medio de sus servicios como carpintero. Lo que gana es producto de su atención a clientes. Esto hace que el gasto que haga del dinero ganado sea bien examinado, pues le costó trabajo tenerlo. Si el carpintero compra cosas para él o su familia, pensará el gasto más que si gasta el dinero en un regalo a terceros.

Lo que digo es que el dinero que llega a los gobiernos por la vía de impuestos no es producto de esfuerzos personales de los gobernantes. Lo recibirán, independientemente de su esfuerzo, y por eso no lo apreciarán igual que el carpintero. Tenderán a no cuidarlo y, peor aún, como lo gastarán en cosas para terceros, aún menos les importa examinar bien ese gasto.

Esto sucede independientemente de si se trata de un gobierno de derecha o izquierda, conservador o progresista, democrático o dictatorial. Es la naturaleza misma del gobierno y no tiene remedio, pero sí puede tener una fórmula para reducir el defecto: tener menos dinero en manos del gobernante y más dinero en manos del ciudadano, que es el que mejor provecho sacará de recursos que son limitados.

El punto tiene una estrecha relación con otra situación mexicana actual, la de maestros sindicalizados que luchan “en contra de la [mejora educativa] porque violenta los derechos laborales adquiridos… la antigüedad, y… el derecho que tenemos a proponer a un familiar para que ocupe nuestra plaza al momento de jubilarnos”, según dijo una maestra.

¿Por qué tienen los maestros la prerrogativa de heredar sus puestos? Sí, es ridículo y digno de Kafka, pero lo que importa es que eso sucede porque quien concedió tal conquista laboral se comportó como el que entregó casas virtuales: usó recursos que no eran de él para dar servicios educativos a terceros que no le importaban tanto como sus propios intereses.

Si a alguien le dan un millón de pesos, pero los tiene que gastar en mejoras de la casa del vecino, serán grandes las tentaciones de sacar algún provecho personal, pero sobre todo, no se tendrán grandes incentivos para cuidar lo gastado: el dinero llegó gratis y los beneficios no serán para él. Si él hubiera ganado el dinero con su trabajo y lo gastara en su propio beneficio, le daría mucha más atención a lo que con ese dinero haría.

No son consideraciones abstractas y difíciles de entender. Suceden en todas partes porque es propio de la naturaleza humana el pensar en los estímulos que se tienen y, la mejor estrategia es reconocer esa parte de la naturaleza humana para ponerle remedios prácticos y concretos, como la limitación de recursos en manos del gobierno, que nada tiene que hacer construyendo casas, ni cediendo ante sindicatos.

Post Scriptum

Las ideas sobre el gasto de dinero ajeno en beneficio de terceros fueron tratadas sistemáticamente por Milton Friedman; hay un resumen de esto en Estado de Bienestar. Las dos noticias tratadas aparecieron en Grupo Reforma, la de las casas el 22 y la de los maestros el 23 de septiembre de 2008. Hay más información sobre el tema en Los Multimillonarios Reales.

Un curioso uso de fondos públicos (dinero ajeno para beneficio propio) es el reportado por El Norte, en Monterrey (28 septiembre de 2008):

Con un pase de lista “hi-tech” a empleados municipales y al menos 27 camiones para acarrear a panistas de todo el estado, el Alcalde de Monterrey, Adalberto Madero, logró ayer congregar a unas 8 mil personas para festejar su cumpleaños… en el acceso al centro de espectáculos donde fue el festejo se colocaron varias unidades lectoras que registraron la asistencia de los empleados municipales mediante el código de barras con sus datos… Madero arribó al lugar del festejo… subió al escenario acompañado de su madre, Nieves Quiroga. Ésta última le preparó un video en el que, además de una breve semblanza de su vida, se resaltan sus supuestas cualidades como gobernante.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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