Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Existe Otro Plan Mejor
Eduardo García Gaspar
10 marzo 2008
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Al programa de apoyo a la economía, que recientemente emitió en gobierno federal en México, tendrá un costo calculado en 60 mil millones de pesos. Su objetivo es aliviar la situación que tienen las empresas con medidas que, en general, alivian la carga que el gobierno impone sobre la actividad económica. Ese dinero será el costo para el gobierno.

Desde luego, el programa tiene sus críticos, algunos de los que señalan que las medidas no son suficientes. Quieren más estímulos o medidas de apoyo económico. Me parece que ambos están equivocados, el que da los 60 mil millones y quien dice que no es suficiente. Hay otra solución mejor, mucho mejor: que el gobierno deje de meterse tanto en la economía. Me explico.

Primero, lo que se ve son esos 60 mil millones, una cantidad que impresiona. Lo que no se ve es de dónde saca la autoridad esas cantidad. La saca de la gente y eso provoca una duda válida. ¿No estaría esa cantidad mejor en nuestras manos que en las del gobierno? Claro que sí, el objetivo neto de estimular a la economía sería logrado por medios menos caros: no tendríamos que pagar el sueldo de la burocracia si el dinero se hubiera quedado en nuestras manos. No son cosas de Física Nuclear.

Porque, si lo que dice el gobierno es cierto, la mejor opción sería dar todo nuestro dinero a la autoridad para de verdad estimular a la economía cuando ella lo gaste. Si le damos todo, o la mitad, o una cuarta parte, el principio no cambia: en nuestras manos el dinero sería mejor manejado y la economía sería más dinámica. Le digo, se ven esos 60 mil millones gastados, pero no se ve lo que los ciudadanos hubieran hecho con ese dinero que nos han retirado del bolsillo.

Con respeto a los que critican ese plan y quieren que el gobierno realice más estímulos económicos, me parece que son masoquistas: quieren que les quiten más dinero para luego devolvérselo. La única explicación lógica de esta conducta es que esperen ser favorecidos, es decir, que les den más dinero que el que les quiten y que otros salgan lastimados.

El plan de Calderón y cualquier otro similar tiene una falla de origen que es muy poco reconocida: esos planes no crean nada nuevo, absolutamente nada. Los recursos del país siguen siendo los mismos, con o sin ese plan. Lo único que hace un plan como ése es distribuir el dinero de manera diferente a como lo hubiera hecho el conjunto de ciudadanos actuando por su cuenta, con la desventaja de que se distribuye menos de lo que se recolecta (la burocracia cuesta).

No son matemáticas abstractas ni cálculo diferencial. Eso lo entiende todo el mundo. Imagine que muchas personas me dan dinero a mí con la promesa de que con ese dinero voy a estimular a la economía porque viene una recesión. Me verán como un loco si les digo que gastando ese dinero yo y no los que me lo dieron, la recesión será menor. Esto es lo mismo que prometen los planes de estimulo económico, el de Calderón y el resto.

Y, sin embargo, lo maravilloso del asunto es que los planes siguen emitiéndose, siendo aplaudidos y pidiendo que sean mayores. Lo de Ripley resulta conservador comparado con esto que sucede: aunque usted no lo crea, un gobierno quita dinero a los ciudadanos, les devuelve menos y todos creen que mejorará su situación. La razón de esto tiene que ver con una muy escasa educación económica de muchos y que es aprovechada por los gobernantes para hacerse ver como gente absolutamente necesaria, sin la que es imposible vivir.

Pero además hay algo que aprender en todo esto y que está contenido en ese plan: el mejor estímulo a la economía es tener un gobierno que gaste poco, muy poco, y en lo que es su función, la seguridad y la resolución de conflictos. Cuando gasta poco un gobierno eso tiene consecuencias positivas: usted va a tener más dinero en el bolsillo y vivirá mejor. No son cosas complicadas. El mejor plan gubernamental que puede tenerse es el de la reducción de su gasto y la concentración de sus funciones en las esenciales. Haciendo esas dos cosas, nada más, verá cómo arranca a economía de cualquier país. El resto de los planes, incluyendo éste, llevan a la pobreza.

Post Scriptum

La idea de lo que se ve y no se ve es de Bastiat. Desde luego hay otras razones para mantener programas que son absurdos, una de ellas es la visibilidad del gobernante esperada por las propias personas: ¿Qué imagen daría Calderón haciendo lo que debe hacer en oposición al lanzamiento de un plan especial? La gran mayoría pensaría que es un presidente que no hace nada, cuando al hacer nada estaría haciendo lo mejor que puede hacer.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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