salario empleo

La causa principal del desempleo, eso por lo que se crean pocos o empleos o incluso, se reducen. Una consecuencia desafortunada de las acciones de intervencionismo económico que no consideran efectos no intencionales.

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El desempleo

El desempleo y la falta de creación de empleos son lamentaciones generales asociadas con un mal desempeño de la economía —suelen ser las solicitudes mayores que un gobierno recibe, especialmente en épocas de elecciones, cuando los gobernantes en campaña hacen sus promesas acostumbradas.

Se piensa que el desempleo es una situación que puede ser corregida por el intervencionismo estatal, y hay razón en este punto —hay razón porque tanto la creación de empleos como el desempleo pueden ser efectos de acciones gubernamentales.

Salarios y desempleo

El desempleo puede ser la consecuencia de una disparidad entre dos precios —el que se formaría en un mercado libre de trabajo y el que la autoridad produce.

El desempleo es el efecto de una causa, las medidas del gobierno que elevan el precio del trabajo por encima del precio que se formaría con libertad en el mercado.

Si el precio fijado por la autoridad para el trabajo es mayor que el que se habría determinado por la oferta y la demanda de trabajo, la cantidad demandada de trabajadores será menor a la lograda en un mercado libre con un precio menor —eso es el desempleo y suele ser causado por políticas gubernamentales.

Precisamente por eso he dicho que es de sentido común pedir a los gobernantes que remedien el desempleo —al retirar la vigencia de las medidas que los gobiernos toman fijando el precio del trabajo, el desempleo sería mucho menor.

Los gobernantes realizan acciones que causan desempleo al elevar el costo del trabajo —que es algo de lo que no hay duda y hace forzoso inquirir sobre las causas de tan extraña decisión.

Salario mínimo

Uno de los beneficios percibidos más conspicuos que puede tenerse es el de un salario mínimo determinado por la autoridad y que es ajustado hacia arriba —los electores entienden eso como algo que les aprovecha: sus ingresos se elevarán merced a una medida que el gobierno implanta.

La fijación del costo del trabajo por parte del gobierno tiene ese efecto, el de beneficiar a trabajadores, especialmente los de ingresos menores —de esto no hay duda y es lo que las personas comunes entienden: gracias a la acción gubernamental los ingresos de los más necesitados serán mayores.

Lo que no es comprendido con facilidad es que solo unos de esos trabajadores serán beneficiados por esa medida de un mayor salario mínimo decretado por el gobierno. Los demás serán lastimados, es sla causa del desempleo.

El efecto de una elevación de los salarios mínimos de los trabajadores que es resultado de una orden gubernamental tiene dos efectos entre esos trabajadores:

Los beneficiados

Unos trabajadores serán beneficiados con ese aumento de ingresos, ganarán más y de ellos darán gracias al gobierno —desarrollando la idea de que el final los ingresos de las personas pueden determinarse por medio de una orden gubernamental: en períodos posteriores acudirán al mismo mecanismo, el de cabildear a la autoridad para aún mayores ingresos.

Los dañados

Otros trabajadores serán dañados por ese aumento de ingresos decretado por la autoridad —ganarán menos por ser despedidos o por no encontrar empleo, sin darse cuenta de la causa de su situación que fue esa medida gubernamental de aumento del precio del trabajo y seguirán pensado que el gobierno sí tiene la capacidad de crear empleo y determinar el ingreso de los trabajadores.

Concluyendo

Por consecuencia ineludible, la autoridad que decrete una elevación del salario de los trabajadores a un nivel que sea superior al que se formaría en un mercado libre de esa interferencia, estará provocando esos dos efectos: el beneficio a unos trabajadores y el daño a otros —es decir, estará creando desempleo o falta de creación de empleos al encarecer artificialmente un bien.

Si a pesar de esto que es un efecto inapelable de la manipulación de precios por parte del gobierno, se realizan tales medidas ello se debe a otras causas.

Puede ser que la autoridad quiera elevar su popularidad, o que el candidato desee aumentar el número de votos que reciba, aprovechando el desconocimiento que de sus consecuencias tienen esos votantes.

Puede ser también que el error se cometa por un exceso de buena voluntad del gobernante que desea salarios justos quien no entiende los efectos negativos que su medida producirá.

La tentación que un gobernante sufra para intentar resolver problemas de bajos ingresos puede ser de una magnitud tal que en verdad tome medidas que por decreto eleven los ingresos de los trabajadores sin considerar los efectos negativos que crean —para más tarde culpar de ellos a otros, quizá a la codicia de los empresarios.

El costo total del trabajador

El tema hace necesario aclarar el concepto de ingreso del trabajador y que suele ser confundido con el hacerlo equivalente al salario mínimo decretado —esto suele ser un error común.

🔎 El costo del trabajador es la suma de todos los gastos que tiene la contratación e incluye al salario diario, pero también a todas las prestaciones como pagos de seguridad social e impuestos a nóminas, así como al costo posible por despido.

Lo que afecte a esos conceptos afectará también el precio del trabajo y esto incluye todas las dificultades, regulaciones y procedimientos que las leyes laborales y los contratos sindicales signifiquen.

Opera bajo el mismo principio: cuanto más elevado sea el costo total del pago al trabajador, menos empleos habrá —lo que también incluye cosas más generales, como el ambiente general de negocios, el estado de derecho y el índice de criminalidad.

En resumen, la causa del desempleo

La creación de empleo y de desempleo tiene como causa principal a las acciones de gobierno bajo dos principios.

• El gobierno ayudará a crear empleo en cuanto cree un ambiente general de certeza y seguridad que incentive la inversión.

• El gobierno elevará el desempleo conforme realice acciones que eleven el precio del trabajo y crean ambientes poco propicios a la inversión.


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Y unas pocas cosas más…

Debe verse:

¿Qué es salario justo? Su monto y determinación
Salarios dignos, suficientes y viables

Otras ideas relacionadas:

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La paradoja de Schumpeter

16 agosto, 2007 Por Samuel Gregg

El salario mínimo en los EEUU ha iniciado su prolongada elevación legal obligatoria de 5.15 dólares la hora a 7.25 en 2009: un 40% de aumento.

Esto fue el resultado de un cabildeo considerable en el congreso estadounidense por parte de sindicatos, activistas e iglesias — todos ellos expresaron estar promoviendo la justicia social. Pero el que esa medida ayude en el largo plazo a los trabajadores de bajos ingresos es dudable.

La economía básica de oferta y demanda indica que el forzar legalmente un precio de salario por arriba del precio de mercado probablemente sea causa de desempleo entre los trabajadores de bajo ingreso y quienes entran a su primer trabajo: es decir, aquellos que más necesitan un empleo estable y aquellos que inician su vida laboral.

Pero las grandes dudas acerca de la conveniencia de esos salarios mínimos legalmente obligatorios nunca han detenido a los gobiernos para aplicar tales políticas.

De los 27 miembros de la Unión Europea, 18 tienen salarios mínimos nacionales. Igualmente, en naciones de América Latina también se tienen leyes de salarios mínimos, la mayoría de las que fueron implantadas en los años 60 a través de la Alianza para el Progreso.

Compensaciones ejecutivas

Curiosamente y quizá no por casualidad, el incremento del salario mínimo en los EEUU es paralelo a la discusión creciente e intensa acerca de las compensaciones de ejecutivos en el mundo.

En Gran Bretaña, los sueldos y bonos de los administradores de fondos privados de inversión han sido criticados con estridencia —por parte de, otra vez, activistas, políticos, iglesias y sindicatos— parcialmente debido a los a menudo bajos impuestos pagados por esos administradores.

Incluso en Suiza con actitudes más relajadas en estos asuntos, ellas han sido agitadas últimanente por Thomas Minder, cabeza de Trybol, una exitosa firma de cosméticos en ese país. El ha hablado fuertemente sobre lo que considera una compensación ejecutiva excesiva, especialmente aquella no apoyada por los accionistas.

Del otro lado del Atlántico, la Cámara de Representantes de los EEUU aprobó una ley, en mayo de 2007, para reforzar la supervisión de los accionistas de la compensación de los ejecutivos de primer nivel. Casi de inmediato, una ley similar fue propuesta en el senado por parte de ningún otro que el aspirante a candidato presidencial, el senador Barack Obama.

Un asunto moral y complicado

Ciertamente, el asunto de la compensación ejecutiva es moral y económicamente complejo. La transparencia y la clara relación de la compensación con el desempeño, son las herramientas más probables de resolver el tema.

Por desfortuna, las discusiones sobre los ingresos ejecutivos se han exacerbado al ligarse con el asunto de los salarios mínimos y el bienestar de los trabajadores.

En esto, quienes participan en esos debates harían bien en consultar un artículo publicado exactamente hace 80 años por uno de los más famosos economistas del siglo 20, Joseph Schumpeter.

Quizá mejor conocido por su póstumamente publicada History of Economic Analysis (1954), Schumpeter escribió un artículo en 1927 titulado The Function of Entrepreneurs and the Interest of the Market.

La tesis central del artículo, publicado en una revista para trabajadores industriales, es que los altos incentivos para los emprendedores y ejecutivos son en extremo beneficiosos en el largo plazo para todos, incluyendo a los no emprendedores y los no ejecutivos.

Entrepreneurship

La argumentación de Schumpeter es que mientras los emprendedores y los ejecutivos reciben más de las recompensas del crecimiento económico que los trabajadores de más bajo nivel, esto es lo de menos.

Para Schumpeter, la máquina del crecimiento económico que eleva el estándar de vida de todos es eso, el entrepreneurship.

Pero el entrepreneurship —sea del tipo que inicia un negocio o del tipo estratégico que caracteriza a los ejecutivos exitosos senior— simplemente no sucederá, escribió Schumpeter, a menos que la gente se encuentre suficientemente incentivada para arriesgar su capital y el prestado por otros.

Tampoco las personas invertirán su tiempo, energía y talentos en una nueva, potencial creadora de riqueza a menos que no estén razonablemente seguros que —presuponiendo por supuesto el éxito del negocio— sea financieramente viable.

En pocas palabras, sin suficientes incentivos como una alta compensación, estos instintos emprendedores probablemente quedarán sin ser usados.

El costo no es solo estancamiento y estándares de vida a la baja, sino también una correspondiente reducción de nuevos empleos y causa de desempleo.

Nada de esto, Schumpeter creía, significaba decir que cualquier esfuerzo de redistribución era impensable o intrínsecamente inmoral.

En el mismo artículo, sin embargo, Schumpeter calculó que si todos los recursos de la Gran Bretaña fueran redistribuidos a cada quien en el país, los estándares de vida se elevarían muy poco. Puede uno esperar que ese mismo análisis también sea cierto ahora, incluso a una escala global.

Salario mínimo

Lo que nos lleva de regreso al salario mínimo: se trata sin duda un ejercicio en redistribución. Notando, sin embargo, que la redistribución afecta muy poco a los materialmente ricos.

Los salarios mínimos establecidos por ley tienden a tener un mayor impacto negativo en

  • Los accionistas de la clase media, cuyos dividendos se reducen consecuentemente.
  • Miles de pequeños negocios con márgenes pequeños.
  • Millones de consumidores a quienes pasarán los costos de mayores salarios no de mercado.

Lo que sea que esto se trate, es difícilmente justicia —social o de otro tipo.

Nota

Esta es una idea de Samuel Gregg, donde examina salarios mínimos, compensaciones ejecutivos, desempleo y su causa. Agradecemos al Instituto Acton su permiso de traducción y publicación.

[La columna fue revisada en 2020-07]