Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Audiencia Que Empeora
Eduardo García Gaspar
20 mayo 2008
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
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Fui muy afortunado al presenciar una discusión acerca de la calidad del contenido de la televisión en México, porque en ella intervinieron de manera muy franca personas que sí saben acerca del tema. Gente que está dentro de esa industria y las conexas. De esa discusión pude sacar las siguientes conclusiones que comparto con usted.

Uno. Sí hay un acuerdo sobre el tema. Sí, se reconoce que los contenidos son de baja calidad. Con ello se quiere decir: vulgares, soeces, sin talento, poco originales, mal hechos y toda esa serie de calificativos que suelen utilizarse en estos casos y que también usted ha usado. Aceptar esto ya es ganancia.

Dos. Son varias las razones de esa baja calidad. El poco experimentado en el tema suele quedar satisfecho culpando a los medios de querer tener gran rating, rasgarse las vestiduras y creer que ya encontró la causa. No, la realidad es más compleja. Una de las causas es la cantidad de contenidos a crear, muchos y con presión de tiempo. La calidad suele estar peleada con la cantidad.

Tres. Otra causa de la baja calidad es la presión de costos que tiene su origen en los presupuestos de los anunciantes, cuyas decisiones están orientadas por cifras de rating y negociaciones fuertes. Es una causa compleja de entender y se deriva de, antes que nada, el muy escaso refinamiento en la compra de medios para fines comerciales. Sí, quienes compran espacios comerciales pueden ser muy refinados, pero ellos son más la excepción que la regla.

Cuatro. Otra causa aún más complicada y que se refiere a las mediciones de audiencia, que son muy primitivas, pues enfatizan los ratings sólo, o en un sitio de internet las páginas más vistas. Con esos datos, que son medidas muy toscas, se toman decisiones de compra sin considerar aspectos más complejos de mercados objetivos. Pero lo grave de esto es la idea que genera.

Cuando se ven las medidas toscas de audiencia, empieza a crearse una imagen de la audiencia, sea del medio que sea y ella es la de un conjunto de personas con muy escasa inteligencia. Sí, no es algo agradable, ni que sea mencionado con franqueza, pero los anunciantes, las agencias y los medios no tienen una alta opinión de sus audiencias. Y por eso, comienzan a crear contenidos de aún peor calidad.

Cinco. Además, es posible que exista una fuerte renuencia de los medios a intentar nuevas cosas. Ni ellos, ni los anunciantes, son receptivos a innovaciones ni experimentos con nuevos contenidos. Como consecuencia los programas nuevos no son sino repeticiones de los viejos.

El asunto de la calidad de los contenidos de los medios es algo serio y bien vale una segunda opinión. Todo, porque esa baja calidad sustentada en la expectativa de una audiencia poco inteligente es el inicio de un círculo vicioso que termina por en verdad alterar las capacidades de las audiencias. Narro dos historias personales para ilustrar estas cuestiones.

Hace ya tiempo tenía un programa de radio, con comentarios y música. No teníamos recursos. Los discos eran míos y las instalaciones malas. Fue cancelado porque me negué a ser yo mismo el vendedor de los tiempos comerciales. En otra ocasión, fui desechado como conductor de otro programa de noticias porque no gritaba las notas al leerlas y no acepté ser el vendedor de publicidad del programa.

Todo lo que quiero decir se limita a un par de cosas muy simples. La posición del crítico de medios es muy fácil cuando se limita a hablar de los malos contenidos y asignar la culpa a los medios y sus ansias de tener utilidades. El problema es más complejo que eso y un análisis simple estorba para tratar de remediarlo.

Adicional a eso hay otro aspecto, mucho más serio y de consecuencias futuras graves. Si la calidad de los contenidos se sustenta en la percepción de audiencias tontas y sin gustos, esa percepción se volverá realidad. A lo que me refiero es a que a fuerza de ver mala calidad en los contenidos las audiencias dejarán de tener posibilidades de valorar contenidos mejores.

Post Scriptum

El director de cine, Ed Wood, que fue el tema de una película de Tim Burton, es un buen ejemplo de malos contenidos que son reconocidos y admirados como tales… que no pasan por ser normales ni admisibles. La lista de las peores películas de todos los tiempos es otro ejemplo de esto que digo: que haya contenidos malos y que sean objeto de burla y admiración al mismo tiempo es una situación mejor que aquella en la que los malos contenidos son considerados lo que más atrae a las personas.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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