Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Desigualdad, ¿es Mala?
Santos Mercado Reyes
17 enero 2008
Sección: DERECHOS, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Cuando no se comprenden bien las ideas se pueden construir grandes infiernos. Es el caso del concepto de desigualdad. Mucha gente se rasga las vestiduras denunciando que el neoliberalismo ha producido enormes desigualdades. Y tienen algo de razón.

Cuando se abandona un mundo donde todos son igualmente pobres para penetrar en otro donde se permite que los hombres usen su talento para conseguir sus sueños, se obtiene el resultado de que unos aprenden muy rápido y amasan grandes fortunas, mientras que otros apenas trabajan para conseguir el pan de cada día.

Ciertamente, las diferencias pueden ser abismales. ¿Pero acaso hay delito qué perseguir? ¿Que haya una tremenda desigualdad denuncia una falla del sistema? ¿Acaso eliminando la desigualdad lograríamos la felicidad plena?

Hay que observar, que la desigualdad es una característica propia de la naturaleza. No existen dos objetos iguales. Es imposible encontrar dos bolas de billar iguales; los dedos de las manos son desiguales; nadie tiene dos orejas iguales; en el mundo hay más de seis mil millones de seres humanos, pero todos somos distintos. Si todo lo que observamos en el universo nos dice que la desigualdad es natural, ¿por qué hay gente que se empeña en buscar la igualdad?

Es cierto que hay casos, quizás muchos, en que buscar la igualdad es una virtud. Se hace ciencia para lograr “igualdad” en la calidad de televisores o hamburguesas, de tal forma que si compras una marca en Argentina o en Alaska, encuentras el mismo sabor, olor, color y textura.

Allí funciona bien la búsqueda de la igualdad, aunque en el fondo, sabemos que nadie puede fabricar dos televisores o hamburguesas iguales. Se hacen libros que lleven el mismo contenido a fin de que un ruso o un japonés puedan aprender sin diferencia sustancial. Allí también funciona la búsqueda de la igualdad.

Pero donde no funciona en absoluto es cuando queremos que todos los hombres sean igual de pobres o igual de ricos.

Supongamos, por un momento, qué pasaría si se estableciera como ley que, independientemente de cualquier cosa, todos los hombres (y mujeres) ganáramos el mismo sueldo. Por ejemplo, que todos ganáramos mil pesos por día (o cualquier otra cantidad).

¿Qué incentivo tendría usted para prepararse mejor, estudiar en lugar de dormir, levantarse más temprano, esforzarse más,  si de todas formas va a ganar lo mismo? Si admitimos el principio de racionalidad (todos los hombres tenemos la tendencia a obtener lo más a cambio de ceder lo menos), entonces el esfuerzo que hará será menor conforme pasan los días.

Llegará el momento en que pase su jornada de trabajo durmiendo en cualquier rincón. Es un resultado necesario que se pudo constatar en la desparecida  URSS, y aún hoy en día en Cuba y Corea del Norte. La pretensión de que todos los individuos gozaran de igualdad los condujo al infierno económico, es decir, a la igualdad en la pobreza, aunque los líderes terminaron por ser reyes y señores alejados de la muchedumbre igualitaria.

El neoliberalismo no promete la igualdad económica, nunca dice que todos van a ser igual de millonarios o igual de pobres; pero sí dice que todos deben tener las mismas oportunidades para conseguir sus propios objetivos, su propia fortuna, siempre y cuando no dañen a terceros.

La filosofía del neoliberalismo dice que si usted quiere hacerle la competencia a la Coca Cola mediante un barril de horchata, nadie debe sentir el derecho de impedirle. Y si con sus aguas de horchata usted le gana el mercado a la gran embotelladora, debe ser considerado totalmente respetable.

Ni el gobierno ni nadie le debe mirar con malos ojos. Después de todo, dice el neoliberalismo, en la búsqueda de sus propias fortunas, los individuos terminarán por beneficiar a la sociedad, aunque ese no sea el propósito de origen. Y si usted terminó con una gran fortuna, eso solo significa que usted benefició a mucha gente. No hay delito qué perseguir.

Nota del Editor

Para el lector interesado en el tema, es muy recomendable, La Buena Desigualdad.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información  para lectores que buscan ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.


No hay comentarios en “La Desigualdad, ¿es Mala?”
  1. VICTOR ELIO HERRERA Dijo:

    Están confundiendo lo que se pretende con igualdad de opurtunidades con la libre competencia; realmente piensan que tenemos las misma oportunidaes? Que no ven a su alrededor o no quieren ver?.

  2. GBN Dijo:

    Que renuncie a la UAM y se vaya a la Anahuac, a aprovechar sus oportunidades. NOTA DEL EDITOR: gracias por la ilustración de una falacia en el uso de la razón.





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