Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Explotación no Reportada
Leonardo Girondella Mora
1 julio 2008
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Los datos de la historia son los siguientes:

• Junio de 2008: CNN, AP y otros medios reportan que Elián González es miembro de la Liga de Jóvenes Comunistas de Cuba. El nuevo comunista tiene 14 años y juró que siempre seguiría los ejemplos de los hermanos Castro. Fidel Castro, se sabe, ha tenido una relación muy cercana con Elián y que pertenecer a esa liga es un paso previo para tener un futuro brillante en el gobierno cubano.

• Ocho años antes: los medios reportan que Elián, de 6 años, es sujeto de una batalla legal en EEUU. Su madre había escapado de Cuba y murió en la travesía. Sus parientes en Cuba pidieron la custodia del niño y perdieron el juicio. Fidel Castro lo recibió con honores y lo convirtió en una herramienta de comunicación estatal.  Los datos adicionales pueden verse en NewsBusters.

Más allá de los detalles de una historia, hay dos aspectos que conmueven —el hecho de que un menor de 14 años jure fidelidad a un gobernante, junto con otros 18,000 infantes. El segundo es que ninguno de los medios dominantes que reportaron masivamente la noticia señalaron esa explotación de menores.

Imagine usted que una Liga de Jóvenes, menores de 15 años, se reúna en una gran ceremonia gubernamental y jure lealtad al presidente Bush —o a Sarkozy, o a Rodríguez Zapatero, o a Brown. Sería motivo de escándalo, burla, críticas. Pero eso no sucede si los hechos suceden en Cuba, o estoy seguro, en Venezuela, Corea del Norte y similares.

De lo anterior, es posible sacar una conclusión —los medios saben distinguir a los regímenes de los que reportan sucesos y dependiendo de qué régimen se trata, el reporte variará:

Juramento de lealtad de menores al presidente:

(1) sucede en Cuba, Corea del Norte, Venezuela, entonces tratamiento normal sin aspavientos, resaltando la historia humana del niño y sin preguntas incómodas;

(2) sucede en EEUU, Francia, Reino Unido, entonces tratamiento crítico extremo, mencionando los ataques a la libertad infantil y comparando con pornografía de menores.

En palabras distintas —una misma noticia será reportada de manera diferente dependiendo de inclinaciones de los reporteros y los medios en los que trabajan: prisiones políticas, por ejemplo, pasan ignoradas si suceden en lugares que carecen de interés para los medios, pero surgen con fuerza cuando ello daña a alguien que los medios aborrecen.

La tesis que sostengo es que existe en los medios noticiosos un sesgo en la información que hace que las noticias provenientes de regímenes totalitarios sean tratadas con benevolencia y lo opuesto, los reportes de noticias que vienen de sociedades abiertas sean tratados con extrema dureza.

El caso de Abu Ghraib es uno en cuestión, muy marcado en el caso del New York Times, donde recibió mucha más cobertura que las prisiones de Hussein en Irak y las terribles torturas que allí se dieron. El efecto neto de este sesgo es una opinión pública informada sobre todos los detalles de una prisión que no fue tan grave como otra.

El efecto distorsionado se agrava con la adición de los intelectuales que se montan en la noticia —como F. Botero en su exhibición de pinturas sobre esa prisión. Las preferencias políticas entran a distorsionar los datos que se reciben por medio de otro mecanismo selectivo que es muy claro.

La ideología política influencia la intensidad de la cobertura que la noticia recibe —quienes ven en los EEUU a un enemigo intensificarán las noticias que los dañen e ignorarán las que los benefician, así sea indirectamente.

Por ejemplo, un buen reportaje sobre los avances económicos en Colombia es interpretado como favorable a EEUU y desfavorable para Venezuela: consecuentemente su difusión es mínima. Pero si hay un evento desfavorable en Colombia, eso es negativo para EEUU y recibe una cobertura mayor.

No es una conspiración oculta, ni un complot de los medios en contra de Bush, o el villano en turno, es sólo una grave distorsión perceptiva de reporteros que tratan de manera diferente una noticia dependiendo de quién la genera y en dónde. El caso de Elián en Cuba fue tratado sin la curiosidad que el mismo reportero hubiera tenido si en Canadá un menor de edad jura lealtad a un primer ministro.

Lo que he dicho puede probarse haciendo un estudio de reportajes previos que estudien estos casos —pero también puede hacerse con algunos pronósticos como el siguiente: en medios como CNN, NYT, AP y otros, si Obama y MacCain cometieran un mismo error, el del candidato republicano recibirá una amplia cobertura, pero no el de Obama, aunque sea el mismo error.

Esos medios dominantes sesgados tienen posteriormente una difusión en otros medios que, quizá sin conocimiento, repiten sus noticias. Si el periódico que alguien lee, por ejemplo, toma noticias del NYT podrá esa persona comprobar que consistentemente los reportes serán positivos hacia un candidato y negativos hacia otro.

Una prueba primitiva de esto: en el monto en el que las personas no sepan que Obama cometió la pifia de decir que había visitado los “57” estados de la Unión Americana, ese sesgo podrá probarse tentativamente. Igual que otra prueba es el dejar de notar que el juramento de Elián a los Castro es un caso de explotación infantil.


ContraPeso.info es un proveedor de información e ideas que buscan explicar la razón de ser de sucesos económicos, políticos y sociales.





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