Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Sociedad No Tiene Agruras
Eduardo García Gaspar
17 julio 2008
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Creo que es absolutamente absurdo hablar de una acción social, pedir que la sociedad actúe y otras aseveraciones que suponen que la sociedad existe. Ella no existe por sí misma, ni tiene vida propia. Todo lo que puede decirse es que la sociedad es un conjunto muy variado de personas, todas ellas con iniciativas personales.

El tema vale una segunda opinión por una razón, es repetido con frecuencia eso que supone que la sociedad existe con vida propia. Un lector de noticias de la radio, no hace mucho, exclamó que “la sociedad mexicana deberá dar su sentir sobre la reforma energética”. Como metáfora es mala. Como realidad es mentira.

Lo que acabo de decir será tomado mal por sociólogos, colectivistas y otros que afirman que sí existe la sociedad y los sectores sociales. De acuerdo, existen porque dentro de ellos se incluyeron a personas diferentes. Quite a usted a las personas y dígame si puede subsistir la idea de una sociedad o de un sector social.

Pensemos usted y yo en la más terrenal y pedestre de nuestras rutinas diarias. Cada uno de nuestros actos desde el despertar son decididos por nosotros mismos y diferentes a los del resto. La sociedad no desayuna cereal con leche, ni entra a trabajar a las 9. Unos lo hacen otros no. La sociedad no padece agruras, ni se viste de verde. Cada persona actúa pensando en las cosas que mejorarán su vida y eso se hace una por una.

La sociedad no roba, eso lo hacen los ladrones. La sociedad no come en exceso, eso lo hacen algunas personas. La sociedad no escribe libros, ni conduce automóviles, ni estudia ingeniería, ni trabaja en una fábrica. Esas cosas las hacen personas, a su estilo, con sus decisiones y bajo sus circunstancias. Le digo, es absurdo usar a la sociedad  como si fuese un sujeto con vida propia independiente de la que tienen quienes la forman.

Estas consideraciones tienen una apariencia de inutilidad total. Y, sin embargo, sus consecuencias son de tal magnitud que a ellas puede usted echar la culpa de su estándar de vida. Al menos en buena parte. Me explico.

En México, la idea de que la sociedad existe por sí misma fue adoptada en los años 30 del siglo pasado. Lo hizo Lázaro Cárdenas, el presidente mexicano. Para él no había personas individuales, había grupos a los que se puso el nombre de sectores. Entonces se vieron sectores, como el campesino y el obrero, y otro de clases populares. La imaginación no dio para más. La persona, usted y yo, no le importamos a Cárdenas.

La sociedad no puede hablar por sí misma. Tampoco lo puede hacer un sector. Entonces para que un sector hablara se tuvo que aceptar que los sectores tuvieran representantes y líderes. Así fue creado un sistema aborrecible y corrupto, el del corporativismo: la gente no cuenta, lo que vale es el sector y quien lo representa.

Le digo, las ideas tienen consecuencias y las ideas de Cárdenas han dañado severamente a cada uno de los mexicanos, que viven peor de lo que se pudiera haber logrado. Eso es notable porque se insiste aún en nuestros tiempos en mantener esa mentalidad que hace de las colectividades seres vivos, cuando no lo son. Dos sociedades, iguales en todo: progresará mucho más la que tenga una mentalidad personal que la que tenga una mentalidad social.

La cosa es peor de lo que usted y yo podemos pensar porque se ha cometido un error de consideración: se cree que lo social es superior a lo personal. Por eso se está dispuesto a sacrificar lo personal en aras de lo social, aún sabiendo que lo social es en el mejor de los casos una figura del lenguaje definida por el gobernante.

Me resulta en este terreno mucho más positiva a visión cristiana de la persona. Es más optimista y mucho más real la idea de que Dios nos ha creado uno por uno, como seres únicos e irrepetibles. Incluso para los no religiosos esta noción es mucho mejor que la colectivista. Es más real pensar así que creer en sectores sociales que no tienen voz y cuyos representantes necesariamente se imponen al resto.

No sólo más real, sino más propicia a dar mejores resultados terrenales y generar más prosperidad para todos. Porque al final de cuentas, donde la persona sea relegada a un plano secundario, las iniciativas personales serán anuladas.

Post Scriptum

El PRD y el gobierno de la ciudad de México, preparan una consulta de opinión para el 27 de julio, con  las siguientes dos preguntas:

1. La explotación, transporte, distribución, almacenamiento y refinación de los hidrocarburos son actividades exclusivas del Gobierno [sic]. ¿Está usted de acuerdo o no está de acuerdo que en esas actividades pueden participar empresas privadas?

2. ¿En general, usted está de acuerdo o no está de acuerdo en que se aprueben las iniciativas relativas a la reforma energética que se debaten actualmente en el Congreso de la Unión?


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



No hay comentarios en “La Sociedad No Tiene Agruras”
  1. Rubén Rodríguez Dijo:

    Estoy totalmente de acuerdo en que la visión colectivista está aquivocada. Sin embargo, ¿no es esta la forma en la que el mismo Montesquieu propone que se ordene la sociedad? Es decir, cuando habla del poder legislativo supone que uno de nuestro grupo nos represente y decida por nosotros lo que es conveniente?





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