Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Vida De Marx
Eduardo García Gaspar
11 noviembre 2008
Sección: FAMOSOS, Sección: Una Segunda Opinión
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Algunos de los datos sobre la vida de Carlos Marx pueden servirnos como ayuda para conocerlo mejor. No es para anular sus ideas, ellas se anulan por sí mismas, pero sí permite una mayor comprensión de una persona influyente como pocas. Bien vale una segunda opinión ver esto.

Nació en una casa de tres pisos en Tréveris, Alemania, en 1818. Su familia era burguesa, descendiente de una larga línea genealógica de rabinos que abandonó su religión. A Carlos lo bautizaron como luterano.

El joven Marx fue un niño brillante y consentido al que llamaron el Moro, por el color de su cutis. Ya en la Universidad de Berlín, tomó con entusiasmo las clases y la bebida. Participó en un duelo al menos y fue un bohemio con grandes gastos. Fue demandado por no pagar sus deudas. Tenía talento para desperdiciar dinero.

Fue poeta con temas tan atractivos como la destrucción, la corrupción y la crueldad, mostrando un enorme cariño por si mismo. Uno de esos textos dice: “Vagaré victorioso, como un Dios/ entre las ruinas del mundo y dando a mis palabras una fuerza activa me sentiré igual al creador“. Su visión era apocalíptica.

Se convirtió en un fósil de universidad, solamente tomó dos cursos en sus últimos tres años. Su doctorado lo obtuvo en Jena, en una universidad afamada por la facilidad con la que daba títulos. Se convirtió en periodista, una época en la que fue descrito como “dominante, impetuoso, apasionado, lleno de una confianza sin límites”.

A los 29 se casó con la hija de una familia aristocrática, por la Iglesia. La madre de la novia pagó su luna de miel y les regaló una caja con monedas de valor, que los novios dejaron abierta en el cuarto del hotel. Sin dinero, tuvieron que vivir con sus suegros.

Embarazada, Marx se llevó a París a su mujer, a realizar un proyecto periodístico. Allí fue donde empezó los estudios iniciales de sus teorías. En París dejó una fama de arrogante y dogmático. Conoció a un millonario, Federico Engels, quien podía hablar y escribir una docena de idiomas, y que sabía más de economía que Marx. Engels era un mujeriego que sedujo a la esposa de uno de sus compañeros comunistas cuando andaba en tragos.

Ambos acabaron en Londres, donde esperaban un regreso triunfal al continente. Mas de 40 veces en diferentes fechas creyeron que había llegado el momento de la revolución europea predicha por ellos. Debía ser el final del capitalismo.

Marx había podido vivir gracias a regalos, préstamos, ventas de artículos familiares, donativos de amigos, quiebras. En 1849, su madre les regaló suficiente dinero como para vivir con comodidad algunos años. Al año ese dinero se había terminado, gastado en comprar armas para la revolución y en financiar un periódico. Los Marx se mudaron a los barrios bajos de Londres y llegaron a momentos en los que no tenían para comer. Tres hijos murieron en esas condiciones de miseria, a pesar de que ganaba tres veces más que un obrero no calificado de ese tiempo.

Con la edad su salud decayó, a lo que contribuyeron sus malos hábitos de dormir, el consumo de alcohol, su falta de higiene personal y de ejercicio. Durante todo este tiempo, los Marx tenían sirvienta, a la que no le pagaban su sueldo. Por 1851, hubo dos embarazos en esa casa, el de la esposa y el de la sirvienta, provenientes del mismo autor, Carlos. A su esposa, Marx le dijo que el autor del embarazo de la criada era Engels.

A los 50 años, Jenny, la mujer de Marx, sin dinero, dio un baile con meseros y músicos. Ella tenía tarjetas que decían “Baronesa von Westphalen” y sus hijas recibían lecciones de piano, aunque no tuvieran para comer.

La mayor parte de su vida, Marx fue un autodidacta desconocido e incansable. Nadie de importancia en Londres lo conocía, o sabía de sus obras. La correspondencia que de él se tiene permite llegar a la conclusión de que la intriga y el rumor eran fuertes aficiones suyas. Con nadie discutió sus ideas, excepto Engels.

Puede decirse con poco riesgo de error, que Marx fue un solitario, siempre renuente a aceptar las ideas de otros y a hacer burla de ellos si no coincidían totalmente con su forma de pensar. Lleno de visiones apocalípticas, culpaba de sus malos sucesos a otros y se veía a sí mismo como un ateo convertido en Dios, descubridor de lo que ninguno otro había sido capaz de ver.

Cariñoso con sus hijos, a quienes contaba cuentos de su invención, nunca aceptó la responsabilidad de administrar sus ingresos. No razonaba en contra de los argumentos que contradecían sus ideas. Simplemente insultaba a quienes los proponían, un hábito que contagió a demasiados políticos. Conocer esta faceta ayuda a comprender mejor las ideas marxistas.

Post Scriptum

En abril de 1988 escribí una columna con estos mismos datos, la que provocó una pequeña andanada de cartas rabiosas de algunas personas. Quizá esta vez cause la misma reacción, aunque los tiempos son diferentes y Marx haya dejado de ocupar el nicho sagrado en el que fue puesto el siglo pasado. Solamente como un registro de una historia pasada, reproduzco la respuesta que en esos tiempos di a a los lectores que comentaron al respecto, en la siguiente página.

No hace mucho tiempo que un artículo mío [véase página anterior] sobre Marx provocó una serie de reacciones diversas entre varias personas. Una persona me felicitó entusiastamente por dar a conocer algunas cosas que no sabía, pero algunas otras, directa o indirectamente, manifestaron su total desacuerdo con lo escrito por mí.

Cuando cosas como ésta suceden, lo primero que hay que hacer es felicitarse mutuamente por la posibilidad de disentir. Poder manifestar desacuerdos significa la existencia de ideas, de creencias y, lo más importante, de libertad de expresión. Las personas pueden decir cosas y otras pueden decir algo diferente o contrario. De ese mecanismo, la sociedad no puede sino beneficiarse y enriquecerse. Así se hable de lo que se hable, las personas verán varios puntos de vista, adoptaran el que mas razonable les parezca, o, mejor aún, harán nuevas aportaciones.

Si esa es la primera y más importante de las consideraciones que deseo hacer, lo que noté en el articulo de Marx fue un terrible error mío, del que todavía me arrepiento y que trataré de corregir en lo que pueda con este artículo.

Mi error fue el ignorar la fuente de los datos sobre la vida personal de Marx. Ellos vienen de una lectura que hice hace unos meses de un libro llamado “Marxism Philosophy and Economics” de Thomas Sowell, un economista americano que es Senior Fellow en la Hoover Institution de la Universidad de Stanford.

Concretamente, del capitulo 9 titulado “Marx El Hombre”, que va de la página 164 a la 186 y que contiene 122 citas bibliográficas de referencia. Por ejemplo, que Carlos tuvo un hijo con la criada, tiene una referencia del libro llamado “Marx” de Robert Payne (Simon and Schuster. 1968). Desde luego, varias de esas citas vienen de las mismas fuentes, básicamente obras como Las Cartas de Carlos Marx y libros biográficos de David McLellan, Robert Payne, Saúl K. Padover, Gustav Mayer, Faith Evans, Boris Nicolaievsky y Otto Maenchen-Helfen.

Para el que la quiera consultar mi fuente, el libro de Thomas Sowell. fue editado por Quill en 1985. Mi única intención fue la de compartir con usted algunos de los datos de la vida de Marx, cosas que yo no sabía y que quizá usted tampoco. Cuanto más conozcamos a las personas, mejores bases tendremos para mantener una opinión sobre ellas, que es el mismo objetivo que tuve cuando escribí artículos similares sobre Lenin y Keynes. Su vida nos interesa.

Y eso me lleva a la mención de un par de reacciones ocasionadas por mi artículo. El común denominador de las dos, en su parte medular, fue la idea de que los aspectos humanos de pensadores como Marx son una especie de tabú que debe ser ignorado: no es válido criticar al hombre en base a su vida privada fue el argumento usado en el fondo de esas dos reacciones.

Eso es lo que me dijeron y es bastante curioso lo que me dijeron, pues basados en ese razonamiento, las biografías de Marx que mencionan al hijo con la criada y las biografías sobre Thomas Jefferson y sus amoríos con la esclava negra nunca debieron mencionar esos hechos. Biografías censuradas, que es lo que piden en esencia, no es mi idea de libertad. Cuanto mejor conozcamos a las personas más sólidas opiniones tendremos de ellas.

¿Por qué seleccioné a Marx? Es una impresión mía que a este pensador lo hemos colocado en una especia de nicho alejado de la dimensión humana. Si fue un genio o no, si estuvo equivocado o no, es una cuestión de opiniones. Pero lo que no es una opinión es que fue un humano y como tal fue imperfecto. Recordar eso es muy útil. Más aún, saber que el bueno de Carlos no era precisamente un buen administrador de sus ingresos, por ejemplo, no invalida sus tesis. Ellas se invalidan por otros medios.

Hasta aquí lo más importante que quise decirle a usted: conocer los datos biográficos de las personas famosas nos da más información sobre ellas y eso es bueno.

Finalmente, me dio la impresión, por el contenido de dos críticas escritas, que al menos en una serie de personas no cayó nada bien la serie de datos biográficos de Marx. Es más, cayó tan mal que se provocó una pequeña catarata de críticas que me calificaban literal- mente así en una carta “…gracias a personas de poco calibre como tú la información en México carece de veracidad y del mas mínimo razonamiento fundamentado en la investigación  científica…”.  Hubo bastantes más calificativos muy similares.

No me queda más que, como Oscar Wilde, decir a esos críticos que me calificaron de testarudo y poco inteligente que yo pienso que sus criticas están llenas de talento y grandeza… aunque, cabe la posibilidad de que ambos, ellos y yo, estemos totalmente equivocados.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



6 Comentarios en “La Vida De Marx”
  1. Edgardo Dijo:

    Se te olvido decir que comia NIÑOS…. JAJAJA Que basura eres! NOTA DEL EDITOR: gracias por el ejemplo de un mal argumento y, por cierto, la columna dice que tres hijos de sus hijos murieron en condiciones de miseria, a pesar de que ganaba tres veces más que un obrero no calificado de ese tiempo.

  2. GUSTAVO FLORES Dijo:

    Considero valiosa su contribución. El equilibrio entra la obra y el autor son casi siempre muy difíciles de darse. Quisiera que me comente sobre si Marx fue un incestuoso. Es una versión chocante que ha llegado a mis oídos y quiero una confirmación o desmentido de su parte. Gracias. NOTA DEL EDITOR: en lo que he leído, no existe mención alguna de eso a pesar de ser algunas críticas muy severas.

  3. Glori Walls Dijo:

    Respetable editor:
    Las ideas de Marx no caben en mi cabeza, no por falta de inteligencia, sino porque creo que debemos de ser congruentes en palabra, conducta e ideales. Ahora agradezco el hecho de encontrar su oportuna publicación, pues confirma y afirma mucho más lo que para mi es una filosofía de vida. Gracias.

  4. Gerard Dijo:

    Muy buen artículo, otra fuente bibliográfica imprescindible para entender a Marx es el libro “Intelectuales” de Paul Johnson. Marx tenía muchas cosas buenas (conocía bien cinco idiomas, si no me equivoco, y era un padre cariñoso) y muchas cosas malas. Es muy curioso como muchos intelectuales de izquierda analizan implacablemente la psicología capitalista y no hacen lo mismo con su propia psicología, la psicología del intelectual. Paul Johnson lo hace, y los intelectuales no quedan muy bien parados, que digamos.

  5. alejandro pacheco Dijo:

    interesante tu aportación sobre Marx, pero aun mas, que nos muestres tu lexico y tu calidad como escritor, pues no expones y cierras el dialogo, al contrario, lo reanimas. Soy estudiante de economía y de filosofia, y claro estoy orientado hacia las ideas de Marx, sin embargo, también estoy interesado en su perfil psicologico para poder continuar con el desarrollo de sus tesis, sobre todo en su dialectica materialista. Gracias

  1. Contrapeso » Karl Marx




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