Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Los Hijos De La ONU
Eduardo García Gaspar
28 julio 2008
Sección: ESCUELAS, Sección: Una Segunda Opinión, SEXUALIDAD
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El suceso es digno de un libro como el de Orwell, 1984. Me refiero a la noticia de que la ONU piensa que es urgente que se imparta educación sexual en las escuelas mexicanas. Antes, la educación, de lo que sea, era una decisión de los padres. Ahora es una organización mundial la que intenta suplantar a las familias. El cambio es asombroso.

La argumentación de la ONU para urgir a tal materia en las escuelas es la siguiente. Razonan que tener educación sexual en las escuelas es una estrategia para detener la ampliación del número de personas que sufren enfermedades que se contagian por esa vía, especialmente SIDA y VIH. A más educación sexual, según la ONU, menos probabilidad de SIDA.

La educación sexual, suponen en la ONU, provocará un cambio en la conducta de los niños y jóvenes. El cambio producirá un menor número de personas que sufran contagio. Se trata de tener esa famosa frase de estos tiempos, “crear conciencia” por medio de la educación para tener una conducta tal que evite el aumento de la enfermedad. Hablan de tener una “sexualidad responsable”.

Total que tenemos otro de esos casos notables de una organización que ve un problema y promueve una solución tan políticamente correcta que nada significa. Digo, porque hablar de sexualidad responsable o de educación sexual carece de significado si no hay mayores detalles. Puede ser que esa educación se concrete a decirles que cuando lo hagan lo hagan con condón.

Pero podría también significar la comprensión de un mandato, no lo hagan, mantengan su virginidad hasta el matrimonio y si alguna vez lo han hecho, deténganse, no lo hagan más. Esta sería una educación de control personal y la otra sería una educación de relajación personal. Esto, supongo, resume bien las posturas al respecto.

Unas opiniones apoyan la idea de que no se controle la actividad sexual, que se ejerza sin cortapisas. Es una postura que lo quiera o no, promueve el agravamiento de epidemias y contagios, lo que pretende remediar con medidas como el uso del condón. Alegan que la sexualidad debe ejercerse sin reglas morales que la regulen.

La otra postura es la opuesta. Ponen mandatos específicos, como el de evitar contactos sexuales previos al matrimonio. Su énfasis está en el control personal: lo puedes hacer, pero no lo debes hacer. Por diseño, es una postura que tiende a reducir los contagios y puede oponerse a algunos de los remedios como el uso del condón, al que juzgan como un incentivo.

La discusión se agrava por la profunda rivalidad en las actitudes de ambos grupos. Los progresistas que son los que promueven la relajación de los mandatos morales sobre la sexualidad, alegan que esos mandatos son contrarios a la naturaleza humana que debe ejercer su sexualidad sin trabas ni prejuicios.

Ellos ven a sus opositores como conservadores, anticuados y creyentes en preceptos religiosos que impiden las expresiones humanas íntegras. Sus argumentos son los de la modernidad y el desechar todo principio moral. En su postura, sin embargo, tienen un problema serio porque son ellos quienes crean las mejores condiciones para la propagación de contagios fatales.

Cuando los progresistas alientan la expresión libre de la sexualidad están estimulado el aumento de contactos sexuales antes del matrimonio y entre varias personas. Son condiciones fértiles para elevar contagios. Claro, entonces se necesita una o más herramientas para paliar el efecto de más contagios, como el uso del condón, o pastillas anticonceptivas. La educación sexual moderna, por tanto, se reduce a una lección a los alumnos: hazlo tanto como quieras, pero usa condón o algo similar.

Subyacente a esa única lección de educación sexual progresista, hay una opinión muy baja sobre el ser humano. Los progresistas piensan que el ser humano es incapaz de tener auto control y que es mejor decirle que se deje llevar por sus instintos: todo lo que puede decirse al tonto ser humano es que use un condón.

Prefiero la otra postura, la de quien cree que el ser humano sí puede tener auto control, que no es una víctima inevitable de instintos, que puede aspirar a más. Y que va al centro del problema con un mandato moral claro: es malo dejarse llevar por los instintos; el sexo es algo serio y no puede ser tratado como un juego.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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