Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Multiculturalismo Exagerado
Eduardo García Gaspar
8 septiembre 2008
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
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Supongo que igual que usted piensa, por todas partes se ve una palabra, multiculturalismo. Es como una nueva creencia a prueba de todo y que ha sido elevada a un nivel que me temo sea exagerado.

La idea en ese término es una simple, la de reconocer y respetar a culturas diversas, religiones, razas, creencias, costumbres, idiosincracias y formas de ser. Es una manera de resaltar a las diferencias culturales e incluso de promover esas diferencias como algo positivo. Un ejemplo muy usado es el de la variedad de comidas que existen en ciudades muy multiculturales, como Toronto.

No está nada mal la idea. Y la realidad es que no es nueva. Tiene siglos y está basada en una idea cristiana, la de la igualdad esencial de los humanos. Si todos somos hijos de Dios, eso significa por fuerza que todos somos iguales en nuestra naturaleza. No hay problema hasta aquí y debemos ver esto del pluralismo cultural como una oportunidad de tratarnos bien unos y otros.

Lo que no creo que sea razonable es usar una nueva palabra para modernizar una idea eterna y extender su significado para justificar otra cosa, la de que todo es permisible. Se trata de una distorsión grave. Si tratar con respeto a otros es un mandato universal, eso no implica que necesariamente todo tenga que ser visto como igualmente valioso y digno de respeto.

Llevo esto a una exageración para explicar lo que digo. Supóngase que en una cultura determinada la costumbre es relegar a las mujeres de la política y del mando de la familia, o pasarlas por una circuncisión femenina. Por más respeto cultural que se tenga, no puede sino reconocerse que esa cultura es inferior. Y si la cocina de una cierta cultura implica que espantosos olores del vecino entren a mi departamento, tampoco hay razón para respetar ese hábito.

En pocas palabras, no todas las culturas son iguales y sí, algunas son superiores a otras. No puede ser mejor una cultura de castas sociales inamovibles que una de libertades iguales para todos. El multiculturalismo cometer ese error, el de que creer todo vale lo mismo, lo que hace caer en relativismo con todos los errores que eso acarrea.

También ha sido apuntado que una manifestación indeseable del multiculturalismo es la reacción de alguna gente que termina concluyendo que su cultura es la peor de todas. Esto es especialmente marcado en la idea de que la cultura occidental apesta y que cualquiera es superior a ella. Pero lo que más preocupa de esta idea tan poco refinada es la de que ignora a la persona.

El multiculturalismo comete un error de base al olvidarse de la persona. Lo que hace es colocar a las personas en grupos culturales, religiosos, de raza, de lo que sea, y suponer que todos son iguales dentro de cada grupo. Ignora lo más esencial, que una persona es un ser individual y que su pertenencia a una cultura no lo predetermina. Es el mismo error del marxismo y sus clases sociales.

Puede cualquiera ver con agrado la enorme variedad y riqueza que tenemos los seres humanos, pero esa riqueza viene de lo individual no del grupo en el que ha sido clasificado. Cada ser humano puede pertenecer a muchos de esos grupos al mismo tiempo.

Finalmente, el multiculturalismo posee otro riesgo cuando se ve más allá del sencillo mandato de ver a todos los seres humanos como iguales en su esencia. Es el riesgo del gobierno que intencionalmente crea diferencias entre grupos culturales y se erige en árbitro de esos conflictos. Esto da mayor poder a los gobiernos y debilita a la persona.

Cuando he mencionado estas ideas a otros, algunos suelen responder como si se tratara de una herejía en contra de un dogma intocable. Todo lo que trato de hacer es seguir la sana costumbre de cuestionar creencias. Si puede cuestionarse la existencia de Dios, no veo por qué no puede hacerse lo mismo con otros temas.

Mientras el multiculturalismo signifique el respeto mutuo entre las personas y que debe tenerse con independencia del grupo al que pertenecen, no hay problema. Pero cuando la idea se exagera para hacerlo una justificación de lo que sea mientras tenga una connotación cultural, entonces entramos en problemas y muy serios.

Quizá todo sea una de las nuevas formas de censura, de lo políticamente correcto.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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