Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No Ha Fallado El Capitalismo
 
7 noviembre 2008
Sección: ECONOMIA, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea de Gabriela Calderón. Agradecemos a Fundación Atlas 1853 el amable permiso de publicación.

Se está propagando el mito de que la crisis financiera se debe a un fracaso del mercado, cuando por todos lados es evidente que la intervención y regulación estatal falló. El mercado financiero estadounidense estaba altamente regulado por: la Oficina del Controlador de la Moneda, los acuerdos internacionales de Basilea acerca de los estándares para capitales, las autoridades a nivel estatal, la Reserva Federal y la Corporación Federal de Seguro de Depósitos.

Además, los bancos cotizados en la bolsa, al igual que las corporaciones, también estaban sujetos a la Ley Sarbanes-Oxley. Desde hace varios años también estaban vigentes la Ley de Revelación de Hipotecas para Vivienda y la Ley de Reinversión en la Comunidad y ambas ayudaron a promover la proliferación de préstamos hipotecarios de alto riesgo.

Por otro lado, no es mera casualidad que las dos entidades hipotecarias de patrocinio estatal, Fannie Mae y Freddie Mac, se encuentran en el centro de la crisis. Todos sabían que el gobierno estaba detrás de Fannie y Freddie y estas dos se dedicaron a comprar paquetes de hipotecas de alto riesgo con irresponsabilidad, usual cuando se trata de asumir riesgos con el dinero de otros.

Los congresistas, muchos de ellos habiendo recibido generosas contribuciones para sus campañas de Fannie y Freddie, insistieron hasta esta última primavera, para que se les reduzcan los requisitos de reserva de capital a las dos gigantes.

La Reserva Federal no juega un rol menor en esta crisis tampoco ya que también ayudó a formar la burbuja inmobiliaria. Entre 2001 y 2003 el interés de los fondos federales se redujo de 6,5% a 1% y luego la Fed mantuvo este interés por debajo de 2% hasta fines de 2005

Una política monetaria expansionista, más una presión gubernamental para aumentar los préstamos hipotecarios de alto riesgo, más un fracaso en supervisar la calidad de los préstamos para vivienda resultaron en la “tormenta perfecta”.

Finalmente el argumento de que se necesita más regulación no se sostiene cuando vemos que el mercado hipotecario, que era altamente regulado e intervenido, es justamente el sector más afectado. Ni tampoco cuando vemos que los fondos de cobertura (hedge funds), siendo los menos regulados, son los que menos se han contagiado de la presente crisis debido a que casi no compraron activos problemáticos.

La única desregulación que se dio fue el permiso de la banca interestatal y de no ser por ese grado de flexibilidad no hubiese sido posible que, por ejemplo, J.P. Morgan compre a Bear & Sterns, Bank of America a Merryll Lynch y que Morgan Stanley y Goldman Sachs se mantengan a flote como bancos comerciales.

Un salvataje para aquellos que se involucraron en inversiones riesgosas con la expectativa de que el gobierno estaría ahí para respaldarlos no soluciona el problema de liquidar los activos problemáticos ni elimina los incentivos para que se de ese comportamiento irresponsable nuevamente.

Las regulaciones que pretenden prevenir que la última crisis se repita, pueden resultar poco efectivas e inclusive dañinas para la próxima y distinta crisis. Lo mejor que se puede hacer, aunque probablemente no sea lo más popular, es hacer un sistema flexible que permita la rápida adaptación del mercado a las nuevas e imprevisibles circunstancias.

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ContraPeso.info presenta una idea de Ana Ciuti. Agradecemos a Fundación Atlas 1853 el amable permiso de publicación.

“Han precipitado el fin de una era de capitalismo” La frase anterior vendría a significar que era sabido que el capitalismo se iba a terminar. Y no sólo eso, sino que también el problema económico que se está viviendo en Estados Unidos fue causado por el propio sistema capitalista, el cuál contribuyó a autodestruirse.

Pretender hacer predicciones o futurología en ciencias sociales representa una verdadera arrogancia, no se trata de ciencias exactas. Uno más uno no es siempre dos cuando tenemos al hombre como principal objeto y sujeto de estudio.

¿En qué se basan para afirmar que llego el fin del capitalismo? ¿Cuáles son los argumentos y las justificaciones que indican que el colapso de Wall Street es causa del mismo sistema capitalista? ¿Cómo hicieron para recabar toda la información (permanentemente cambiante) y llegar a la conclusión: “el fin del capitalismo”?

¿Alguien se habrá tomado el trabajo de preguntar a todos los que optan por una economía capitalista si estaban decididos a abandonar los principios de la filosofía liberal y pasarse a una economía planificada, de corte socialista? ¿A usted le preguntaron? A mí no.

“Nada volverá a ser como antes. Regresa el Estado” Esto es un cuento, una ficción muy peligrosa que vale la pena aclarar, ¿alguna vez el Estado se fue?, ¿alguna vez el Estado ha dejado de estar?

La desregulación ¿es realmente la causa del problema? Pues no, todo lo contrario. El momento que estamos viviendo es consecuencia de decisiones tomadas por el Estado. La FED, es la reserva federal. La FED es el Estado, y las políticas monetarias expansivas fueron políticas del Estado, de dinero fácil y expansión del crédito bancario.

Pero ¿a qué tipo de Estado corresponden las anteriores medidas que se vinieron aplicando en Estados Unidos desde el 2003? ¿A un estado liberal? que tiende a ser cada vez más pequeño y a dejar que el mercado se regule libremente; o ¿a un estado socialista?, que aumenta constantemente el gasto público y conduce a través de la política económica el mercado.

La respuesta está más que clara, fue Keynes, principal defensor de la economía planificada y de la intervención del estado, quien defendía en su “teoría general”, que la expansión del crédito no tendría efectos sobre la inversión. Y fue Hayek, quien sostenía que la creación de nuevo dinero y su inyección en el sistema económico en forma de concesión de nuevos créditos, es la principal causa de la aparición de recesiones económicas y de la quiebra de bancos. Simplemente porque estos créditos no están respaldados por el ahorro voluntario de la gente.

El mercado es un proceso donde interactúan millones de personas que toman decisiones para satisfacer sus necesidades, para obtener ganancias, bienes y servicios.

En el mercado no existe el monopolio de la fuerza coactiva, que sí tiene el estado y le otorga ese poder para imponer, por eso en el mercado cada uno es libre y decide que hacer. En el mercado existe la soberanía del consumidor: si quiero compro, si no quiero no. En el mercado la competencia indica si alguien esta en el negocio y la actividad adecuada, mediante el éxito o el fracaso.

Cuando el estado se entromete en ese orden espontáneo, deja de haber orden. Cuando el estado interviene, subiendo o bajando la tasa de interés, inyectando o contrayendo la oferta monetaria, se desdibujan las señales que sirven como guía para tomar decisiones más o menos correctas: y los individuos incentivados ahora por señales erróneas, convierten sus proyectos de inversión, en des-inversión.

¿Cómo termina todo esto?, con más Estado, que ahora tiene que hacerse cargo de sus grandes equivocaciones. La intervención trae más intervención: un plan de salvataje millonario no sirvió de mucho, ahora ya anuncian una nueva inyección monetaria.

¿Cómo debería terminar? Con menos salvataje, dejando que la sociedad a base de errores, marchas y contramarcha aprenda sus lecciones, y que todo regrese a su orden natural gracias al poder de saneamiento del mercado, que ya ha quedado demostrado en anteriores ciclos.

Que todos paguemos hoy por los errores de unos pocos no es justo, esta “socialización de las perdidas”, poco tiene que ver con el liberalismo y la responsabilidad individual. Los liberales no tenemos la culpa de que George Bush haya dejado de serlo.

Los socialistas sienten grandes fascinaciones por las crisis, y por predecir catástrofes. Hace solo un par de meses atrás se encargaban de hablar y escribir en cuanto medio de comunicación tuvieran a su alcance sobre el incremento de los precios en los alimentos.

La famosa, reciente y “ya olvidada” crisis alimenticia, que traería una escasez profunda al mundo, nos iba a dejar a todos sin comer, sumergidos en la pobreza y además tardaríamos diez años en recuperarnos ¿cuál es el precio de arroz?, ¿el del maíz?, ¿el de la soja?, y el de todos los productos primarios en octubre de 2008.

Los precios internacionales se acomodaron y están en valores similares a los que tenían antes de la escalada, sin ningún súper plan, solo con el libre juego de la oferta y la demanda. Ahora cambiamos de crisis, esta es “La Crisis del Siglo”, ¿como saben que es la crisis del siglo, si este siglo recién esta comenzando?, Estamos en el 2008, quedan 90 años.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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