Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Optimismo en los Errores
Eduardo García Gaspar
1 agosto 2008
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
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En un periódico, a ocho columnas, fue publicada una noticia que hablaba de los precios del gas en México. El encabezado es muy ilustrativo. Decía, “Inflan 13 veces el costo del gas. Lo extrae Pemex a dls. 0.95; lo vende a dls. 12.60” (El Norte, 29 julio 2008).

Se aclara que ese costo es integral pero que no incluye inversiones de exploración, transporte y otros. Muy bien, faltan costos importantes, como el del desarrollo de yacimientos de gas natural y que elevarían el costo total de producción. Pero lo interesante no es esa inexactitud en los cálculos, sino lo que el reportero supone.

Supone que el precio de un bien está determinado por el costo que tiene más una ganancia razonable para el productor. Muchos economistas hace siglos cometieron ese mismo error, el de suponer que el valor de las cosas depende del trabajo que requieren (Smith y Marx se equivocaron los dos en esto).

Si las cosas valieran por lo que costó producirlas, las subastas no existirían y un cuadro de Velázquez se vendería a precios reducidos: la pintura y el tiempo del pintor y nada más. Pero no es así, los precios se determinan por oferta y demanda, con influencia no determinante de los costos de producción. Por eso, los precios suben y bajan. Por eso puede perder dinero un productor, o ganar mucho.

El periódico reportó una realidad con un serio error de interpretación, uno que se corrigió hace décadas y se aprende en un primer curso de economía. Una muestra más de la imperfección humana, como la de los foros sobre la reforma del petróleo. Ya terminaron. Habían empezado el 13 de mayo. Más de dos meses de diálogo social, como le llamaron, para terminar en el mismo sitio.

Total que mucho se habló y a nada se llegó. El PAN quiere su propuesta, el PRI quiere la suya y el PRD, nada, excepto tomar la tribuna legislativa si no se hace lo que quiere. Algunas encuestas señalan opiniones divididas de la gente, pero sobre todo ignorancia de los detalles de la discusión. El petróleo está reduciendo su precio y el monopolio mexicano, su producción.

El neto de los debates tiene cierto parecido con el mal análisis del periódico, en el sentido de mostrar la imperfección humana. El periódico muestra un serio error de comprensión y los foros un defecto común, la terquedad… hablando de la cual, se tiene otro ejemplo, el de la consulta pública que realizó el PRD sobre lo que ellos han llamado la privatización del petróleo y que tiene de privatización lo que yo de sueco.

La consulta, por lo que he sabido de ella, podría ser usada en un salón de clases para mostrar a los alumnos lo que no debe hacerse en un caso de ese tipo: sus sesgos son de tal naturaleza que sus datos son insignificantes. Pero serán usados para fines políticos, un error que se acumula a otro.

Los tres casos a los que he hecho referencia bien valen una segunda opinión porque muestran nuestra imperfección. Somos seres que cometemos errores, tenemos vicios como la obstinación. El punto puede quedarse en esto, es una visión pesimista de los seres humanos, a los que podemos ver como tan llenos de defectos que perdamos la esperanza de todo.

Pero esa es una interpretación parcial. Cometer un error como el de no saber que los precios dependen de la valoración del comprador y de la oferta del productor, o realizar una pésima consulta pública, aunque no se vea con facilidad, indica que debemos tener una visión positiva de los humanos. Por una razón: somos capaces de saber que hemos cometido errores, es decir, que podemos rectificar y corregir las equivocaciones.

El mero hecho de saber que se ha cometido un error es positivo porque saber que se trata de un error es igual a saber que hay otras cosas que son acertadas. Cuando los economistas se preguntaban por qué valía más un diamante que el agua, siendo que ésta es vital y la piedra no, dieron explicaciones erróneas hasta que alguien encontró que los precios dependen de las cantidades disponibles en cada momento. Hay menos diamantes y hay más agua.

Al ver errores como los que señalé y muchos otros más, como el del precio único de los libros, uno puede dejarse llevar por la desesperación. Debe ser lo opuesto, debe uno reaccionar diciendo que, al menos, sabemos que hay errores y que ellos puedan ser corregidos.

Post Scriptum

Como curiosidad y para impresionar a sus amigos, usted puede decir que en las discusiones sobre la reforma del monopolio estatal petrolero en México, las argumentaciones del PRD están basadas en el argumentum ad baculum, es decir, el empleo de la fuerza en caso de que no se le dé la razón al mencionado partido.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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