Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Países con Desarrollo Frenado
Eduardo García Gaspar
28 abril 2008
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
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México es un país, como muchos otros, que puede ser descrito como una Economía Frenada. Es decir, una nación cuya prosperidad podía ser mayor a la que tiene: mayor ingreso per cápita, menor pobreza, en fin, una situación mejor a la actual.

No me refiero a países pobres, sino a países frenados, con prosperidad obstaculizada y que pueden ser naciones pobres, pero también países ricos cuyo desempeño reciente es malo.

Las causas del freno, en esta segunda opinión, son varias y tienen en común una cualidad: desaprovechan el talento de sus ciudadanos. Lo que digo es que un país próspero y dinámico lo es porque el talento de sus habitantes está en uso.

No es una cuestión de recursos naturales, sino de talento humano y creo que ese talento existe en todas partes. Sólo basta dejarlo actuar. Ningún país tiene ciudadanos más tontos que el resto. El potencial humano está homogéneamente repartido.

Y, a pesar de eso, unos países progresan consistentemente más que otros. La causa de eso es, insisto, el aprovechamiento del talento humano en esos países, independientemente de recursos naturales del país. La causa de un desempeño pobre de una nación es, globalmente, la existencia de condiciones que desaprovechan el talento de su gente. El talento y las habilidades de las personas, por tanto, debe ser liberado para tener mayor prosperidad.

¿Qué es lo que frena el uso del talento de las personas? La existencia de ideas socialistas, porque ellas tienen efectos indeseables. Por ejemplo, uno de los efectos inevitables del socialismo es la alta probabilidad de concentrar poder en el gobierno, sea dictatorial o no: esa concentración de poder impide el uso del talento libre de las personas, que tendrán que realizar trámites burocráticos y obedecer reglamentos que son innecesarios.

Una economía planeada centralmente disminuye las posibles contribuciones que las personas puedan hacer al bienestar del resto. Más aún, el socialismo abre la puerta a los sectores mejor organizados que saben que pueden obtener tratos preferentes de la autoridad porque ésta tiene más poder que en un sistema no socialista. El resultado es la obtención de rentas personales no por el trabajo propio, sino debido a presiones gubernamentales.

Un régimen socialista, además, carece de incentivos que muevan a las personas a mayores esfuerzos y eso disminuye en número de contribuciones de las que son capaces los ciudadanos. En un sistema socialista, en pocas palabras, se frena por sistema el uso del talento de los ciudadanos. Esta es la razón central del fracaso socialista y tiene una ventaja el señalarlo: esto explica el caso de países como México, con un desempeño económico mediocre.

En México, el talento de los ciudadanos no puede ser aprovechado como se pudiera. Hay demasiadas leyes, demasiado complicadas; más impuestos de los necesarios, más trámites de los requeridos; más burocracia de la aconsejable; más gobierno del indispensable. También hay más lucha por el poder de la inevitable, menos seguridad de la necesaria. En resumen, hay más socialismo de que sería sano tener.

Ver las cosas de ese modo tiene una ventaja adicional, la de colocar las causas del desarrollo en factores internos del país y quitarnos de la mente la idea de que el subdesarrollo se debe a causas externas. Si Francia tiene un desempeño pobre, como México y otros países, eso se debe a que en el país el talento de las personas ha sido limitado por medidas socialistas que concentran poder en el gobierno.

No dudo de las buenas intenciones socialistas, pero tampoco dudo de los malos efectos colaterales que tiene y que son inevitables. Si México y otros países tienen desempeños mediocres y malos, no se debe a que sus ciudadanos son tontos y necesitan más gobierno para que les dé bienestar. Al contrario, necesitan menos gobierno para que puedan usar sus talentos y habilidades sin los estorbos de un gobierno exagerado, con buenos objetivos pero pésimas decisiones.

Sí, es innegable, la intervención gubernamental en nuestras vidas parte del supuesto del gobernante, quien cree que sus ciudadanos son incapaces de cuidarse ellos mismos y de tener iniciativas mejores a las de él.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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