Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Real Responsabilidad Empresarial
Eduardo García Gaspar
5 noviembre 2008
Sección: NEGOCIOS, Sección: Una Segunda Opinión
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Algunos de mis amigos hablan de que la empresa tiene una “función social”, vagamente definida como ser socialmente responsable. Confieso que nunca he podido entender bien a bien la naturaleza exacta de esa función social. Lo que sigue son algunas ideas al respecto de lo que me parece una mala redefinición del tema de la ética empresarial.

Primero. Parece haber un campeonato por el uso del adjetivo “social”. La empresa, dicen, debe ser socialmente responsable. Hay un sector social en la economía. El gobierno habla de promover el turismo social. La palabra “social” está inflada y su definición es demasiado vaga. Intenta justificarlo todo.

Segundo. La interpretación mayoritaria que en la práctica le dan a la palabra social es la de una empresa cuya conciencia se tranquiliza por medio de un buen trato al personal, nunca hay despidos de obreros o casi nunca, los sueldos son más altos que los mínimos y tienen políticas ambientales.

Hay en todo eso cosas que son buenas, como bienestar del empleado y el cuidado de cuestiones ambientales. No está mal, pero tiene un gran olvido, que es el empleo eficiente de recursos que son escasos, y que también es una responsabilidad. Creo que es la principal en un mundo de escasez y limitaciones. Olvidarse de esto es como olvidarse de Hamlet en la obra de Shakespeare.

Tercero. Algunas personas, van un poco más allá y dicen que la función social no es solamente lo anterior. Afirman que la función social de la empresa es ofrecer productos necesarios a los consumidores a precios justos y que satisfagan necesidades reales.

Lo de ofrecer productos necesarios a los consumidores suena sensacional, pero es lo obvio. Ofrezca usted algo que la gente no necesita y nadie se lo va a comprar. Los consumidores compran lo que ellos deciden. Lo de precios justos va dirigido a aquello de las ganancias excesivas. La oferta y la demanda, muy bien gracias, simplemente se olvidaron de ellas y sus efectos. Ignoran que la empresa tendrá precios justos cuando ellos sean aceptados por el comprador.

Lo de productos que satisfagan necesidades reales es eso del consumismo. Se trata de una posición en la que se critica la abundancia de bienes y satisfactores de necesidades que los consumidores compran. Por el otro se critica el materialismo implícito en una cultura que basa sus creencias en las posesiones materiales.

La abundancia de satisfactores y de nuevos productos cada vez mejores es un síntoma de progreso material y de protección de la sociedad en contra incluso de prácticas antidemocráticas por parte del gobierno. Lo del materialismo sí es una posición válida, pero no nueva: es una critica moral, que tiene siglos, a la tendencia humana de poner lo material por encima de lo espiritual.

Cuarto. Nunca, en esa función social, se menciona la verdadera responsabilidad social de la empresa. Los preocupados con las cuestiones sociales y morales se pierden en un bosque de restricciones accesorias que lastiman la naturaleza misma de la empresa. Se preocupan por el bienestar de todos y lo hacen con tanto ímpetu que ignoran la eficiencia, la productividad, la iniciativa y el riesgo.

Se preocupan por la ética de los productos que se manufacturan, los precios a los que ellos son vendidos, la naturaleza de las necesidades que satisfacen, las utilidades que producen, el materialismo que promueven, la publicidad que usan, los hábitos que modifican, y con todo eso, los preocupados por la función social de la empresa crean un ambiente legal, fiscal e intelectual en el que ser empresario es una labor sospechosa y prácticamente inmoral.

Es así que la misma idea de la empresa socialmente responsable crea un germen de destrucción de aquello que crea riqueza. La verdadera responsabilidad de la empresa es el uso de recursos que son escasos. Su responsabilidad es la de utilizarlos de manera que su actividad haga posible que se incremente la capacidad de satisfacer necesidades. Los recursos son escasos, pero las necesidades no lo son.

Hacer que lo que es escaso alcance para satisfacer necesidades ilimitadas es la función real de la empresa socialmente responsable. Esa es la verdadera responsabilidad de las empresas: usar adecuadamente los recursos de manera que se cree riqueza, una riqueza mayor que la que existía antes. No se puede hablar de una empresa responsable sin incluir la función central que ella tiene.

[Hay más material sobre el tema en Empresa y Empresario, un resumen de una idea de Rafael Termes.


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