Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Riqueza Concentrada
Eduardo García Gaspar
28 noviembre 2008
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


La ventaja de tener amigos curiosos es que ellos envían materiales que también lo son, en el mejor sentido de la palabra. Y esos materiales son, muchas veces, provocadores que lo ponen a uno a pensar. Uno de esos amigos, envió una copia de una carta de un lector a un periódico.

Desafortunadamente, no tengo material para identificar nada más allá del texto de esa carta. Ella hacía un comentario sobre las pasadas elecciones en EEUU, comparando a los dos candidatos. En una de sus partes decía, “… con McCain [habrá] más mercado libre concentrador de la riqueza y goteo para abajo, con Obama más consideración a la clase media…”

Lo importante no es, en realidad, identificar a esos personajes con esas posiciones. McCain difícilmente puede ser considerado un proponente de ideas liberales al tener una posición intervencionista. Aunque, comparado con Obama, casi cualquiera resulta ser un partidario del mercado libre.

Lo importante sí es lo que el lector dice cuando se le retiran los nombres de los candidatos, “… más mercado libre concentrador de la riqueza y goteo para abajo… [menos mercado libre y por tanto] más consideración a la clase media”. En pocas palabras, no es bueno tener mercados libres porque concentran la riqueza y se necesita tener consideraciones para otros.

No es infrecuente encontrar esta idea, la de que los mercados libres concentran la riqueza y que, por tanto, se necesita tener una acción gubernamental para desconcentrarla. De hecho, esto es quizá el cimiento del intervencionismo estatal, al de entrometerse para corregir fallas de mercado libre. Un detalle equivocado de esta manera de pensar es creer que la intervención no tendrá fallas.

Desde luego que las tiene y la evidencia muestra que son mucho mayores que las de mercados libres (y si no me cree vea a la crisis financiera de 2008 y las manipulaciones estatales de la economía que se hicieron todas con la intención de mejorar la vida de todos). Estas cosas son historia sabida y si no se reconocen, eso ya es otro asunto.

Lo más interesante de la carta de esa persona es la terrible ingenuidad que posee. Me explico. El lector y algunos otros, afirman que el mercado libre concentra la riqueza y que para evitar tal concentración el gobierno debe intervenir, con ese objetivo, el de desconcentrar la riqueza. Todo iría muy bien, excepto por otro detalle que suele olvidarse.

Si un gobierno entra a la tarea de desconcentrar la riqueza, para hacerlo debe realizar algo paradójico: debe concentrarla en el gobierno. No hay manera de repartir, sin antes no se acumula lo que se repartirá. Consecuentemente, el lector está creyendo que para desconcentrar lo que hay que hacer es concentrar. No es lógico porque, además, se estaría acumulando más poder en quien ya tiene demasiado, el gobierno.

El razonamiento de la persona, nada más por esta razón (y hay más) debería ser desechado. Imagine usted que se hace lo que ese lector pide: el gobierno recolecta dinero, ya no para cubrir sus gastos normales, sino para redistribuirlo. En pocas palabras, quita a los ciudadanos más dinero del necesario para cubrir los servicios que da el gobierno.

Y esa cantidad extra es usada para repartirse. Será enorme la tentación de usar esos recursos en provecho de los gobernantes. El nepotismo, el favoritismo, el clientelismo, el desperdicio y la corrupción serán fallas inevitables del intervencionismo, el que se suponía iba a corregir las fallas del mercado. Es un absurdo absoluto.

Pero desde un principio hay un error. Quien eso escribió dice que en un mercado libre existe una concentración de riqueza, lo que es un clisé más o menos frecuente. No la puede haber porque en un mercado libre no existen distribuciones de riqueza, sólo hay intercambios. Sí las hay en el socialismo y en el mercantilismo, pero no en mercados libres.

Cuando dentro de un mercado libre alguien tiene más riqueza que otros, eso tiene una explicación: realizó más intercambios más valiosos que otros. Esto es cierto y significa que en realidad, esa mayor riqueza de alguien tiene una contrapartida también de bienestar en muchos otros. El mercado libre no es perfecto, pero no se le puede acusar de concentrar riqueza.

Post Scriptum

El texto completo de la carta era,

Lo que está enjuego en las elecciones norteamericanas es la naturaleza de la próxima Presidencia. Con McCain será confrontativa, con Obama conciliadora; con McCain más mercado libre concentrador de la riqueza y goteo para abajo, con Obama más consideración a la clase media; en el primero hay cierto conocimiento de México, pa- ra el segundo somos una incógnita. Con McCain un no al aborto y al llamado “matrimonio” entre homosexuales; con Obama la mujer decide y un sí a los “contratos de convi- vencia” homosexual. En el balance, espero más de Barak por reflexivo y mesurado y menos de John por impulsivo y belicoso.

Hay otra cita curiosa, la del novelista mexicano Carlos Fuentes, quien en una columna (Grupo Reforma, 4 noviembre 2008) sobre las elecciones en los EEUU recomienda,

… olvidar “la magia del mercado” sin sustituirla por “la magia del Estado”, sino devolviendo a éste su papel rector y al mercado su calidad de ser parte y no todo.

¿Entiende alguien lo que este autor quiere decir?


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural. Tiene una colección de más de tres mil textos.





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