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Rogue States: ¿Qué son?
Selección de ContraPeso.info
4 enero 2008
Sección: POLITICA, Sección: Análisis
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ContraPeso.info presenta una idea de Pablo Brum, publicada originalmente en julio pasado. Agradecemos a CADAL el amable permiso de publicación. Pablo Brum es Licenciado en Estudios Internacionales por la Universidad ORT de Uruguay. Su tesis fue sobre “La Relación Bilateral Uruguay — China: Desde La Restauración Democrática Hasta El Presente”. Entre octubre de 2006 y abril de 2007 se desempeñó como Pasante en la Representación de México Ante La ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración) y durante 2006 fue asistente honorario de la Coordinación de Estudios Internacionales de la Universidad ORT de Uruguay..

La idea central del autor es explicar un nuevo término en política, el de rogue state y tratar bajo esa perspectiva el caso de Venzuela. Rogue state, en la definición común, es una expresión que se usa para describir a estados que se consideran una amenaza a la paz y que está regidos por sistemas autoritarios que violan derechos humanos de manera consistente, además de ser promotores de terrorismo y estar en posesión real o potencial de armas de muy alto poder.

Rogue States: Acerca de un concepto interesante y su aplicación a América Latina

Los rogue states son quizá nuevos como un término de política internacional, pero no son novedosos per se. Han existido a lo largo de toda la historia, generalmente con las mismas características:

•    el sistema de gobierno es dictatorial y se caracterizan por tender más hacia el totalitarismo que hacia el autoritarismo;

•    su retórica y política exterior son fervientemente antiestadounidenses;

•    a diferencia de otras dictaduras, están obsesionados con la política internacional;

•    son constantes practicantes del melodrama y usuarios expertos de la propaganda.

A principios del siglo pasado, el rogue state por excelencia era el Imperio Alemán, el Segundo Reich. La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto necesario para eliminar los regímenes totalitarios de Alemania e Italia, pero quizá sea el de Japón el que se parecía más a un rogue state. Durante la Guerra Fría hubo numerosos rogue states, lo cual nos trae a América Latina, donde el régimen comunista de Cuba tuvo una fase claramente de rogue state.

El mundo de hoy comparte una característica con el de 1914: es muy favorable a la aparición de rogue states. El más poderoso de ellos es Rusia. Otro régimen del mundo de hoy que constituye un rogue state es la Corea Comunista y un tercero es Irán, el más peligroso. América Latina tiene su propio rogue state con el cual lidiar, y no podría estar en peor situación para hacerlo: la Venezuela de Hugo Chávez.

En el discurso político en habla inglesa existe un término para el cual no hay equivalente en español: rogue state. La aproximación más precisa que puede hacérsele es seguramente Estado rebelde, aún si no capta suficientemente la idea de un rogue state. [La traducción de rogue, por pícaro, pillo, bribón, o granuja tampoco la captura; quizá la idea de malhechor o rufián sea más cercana].

Los rogue states son llamados así porque son regímenes que hacen esfuerzos activos por rebelarse contra el sistema internacional. Ese concepto no refiere a un conjunto de tratados y organizaciones internacionales sino, según la tradición inglesa, a un conjunto de reglas y conductas aceptadas como normativas, sin estar explícitamente codificadas.

En otras palabras, lo que hace a un rogue state no es necesariamente su violación del derecho internacional, sino su rebeldía contra el sistema tal como es percibido por la mayoría de los estados democráticos. Para los estadounidenses, la creación del concepto es de particular interés porque esa rebeldía suele manifestarse en una enemistad profunda con su país, el mayor exponente y gestor de ese sistema.

Mayor Precisión: Diagnóstico de un Rogue State

Los rogue states son quizá nuevos como un término de política internacional, pero no son novedosos per se. Han existido a lo largo de toda la historia, generalmente con las mismas características. ¿Cómo podría definirse más específicamente qué constituye un rogue state? He aquí algunos de los indicadores:

El sistema de gobierno es dictatorial. Los estados democráticos y liberales suelen acoplarse sin problemas al sistema internacional. Se asocian libremente con otros países, no inician guerras sin ser provocados, no practican el nacionalismo o el expansionismo, están abiertos al comercio, cumplen con sus obligaciones legales y en general demuestran buen comportamiento.

La esencia de las dictaduras es que son regímenes fuera de la ley y de toda legitimidad. Para quien se hace con el poder por medios non sanctos en su propio país, poco importarán las reglas del sistema internacional. Primará sólo un cálculo de costo—beneficio, igual que en la arena doméstica. Por lo tanto, un gobierno dictatorial es una precondición para que un Estado se vuelva un rogue state.

Más aún, los rogue states se caracterizan por tender más hacia el totalitarismo que hacia el autoritarismo en el espectro de graduación de las dictaduras. Habitualmente es un proceso que se acelera rápidamente a los pocos años de la llegada del régimen al poder.

Es precedido por una clásica postura bipolar: garantías a la comunidad internacional y la oposición local que se dejará intacta la convivencia pacífica mezcladas con arengas a sus “bases” en las que se anuncia, de forma inconfundible, lo que ocurrirá un par de años más adelante. Los incidentes que aceleran la consolidación del régimen se repiten en los distintos casos.

El gobierno elimina la libertad de expresión, generalmente a través de la clausura de los medios de comunicación privados. Desaparece la libertad de asociación, primero con la clausura de organizaciones no gubernamentales y otras que el gobierno considere hostiles, luego con los partidos políticos pequeños –que muchas veces son cooptados— y, finalmente, con los grandes movimientos de oposición.

El Estado invierte su rol de garante de la propiedad. A través de expropiaciones, estatizaciones forzosas,  la aparición de impuestos y controles flagrantes sobre la economía y otras medidas adopta la dirección de la economía.

Generalmente las acompaña de actos de intimidación a cualquiera que quiera expresar su oposición. Se utilizan asesinatos de disidentes, la militarización de la sociedad en células “revolucionarias” o expansiones y celebraciones de las Fuerzas Armadas, el establecimiento de un police state, y denuncias constantes de conspiraciones internacionales que “obligan” al Estado a actuar de esa manera.

Una de las medidas finales que suelen tomar los rogue states, por ser una de las que generan más escrutinio y condena internacional, es la intervención del proceso electoral. Ocurre a través de varios mecanismos: controles sobre los cuerpos arbitrales; intimidación y clausura de  partidos y legisladores; la degradación del Poder Legislativo y los gobiernos locales; listas negras y prohibiciones sobre las manifestaciones públicas —tanto en las calles como en los  medios de comunicación— de la oposición.

Para cuando la comunidad internacional avizora con expresar una queja o una condena sobre lo acontecido ya es demasiado tarde, pues el régimen está cómodamente consolidado.

La retórica y la política exterior de un rogue state son fervientemente antiestadounidenses. La razón primaria es que Estados Unidos suele oponerse al surgimiento de este tipo de dictaduras. Las otras son bien conocidas. Es la gran superpotencia mundial; un país ampliamente odiado y un blanco preferido de los argumentos irracionales y nacionalistas en la política de muchos países.

Es común apuntar a Estados Unidos, tanto al país como a los valores que defiende –libertad, capitalismo—, como el culpable de los males de una nación. Adicionalmente, puesto que en los regímenes dictatoriales la voluntad gubernamental depende de la de un hombre o un puñado de hombres, generalmente existe un deseo de venganza o de odio muy personal de parte del líder hacia Estados Unidos.

Los rogue states, a diferencia de otras dictaduras, están obsesionados con la política internacional. Buena parte de las energías de sus líderes se dedican a los foros multilaterales, la construcción de alianzas, las denuncias a Estados Unidos y otros países rivales, o el mejoramiento de sus fuerzas armadas.

En particular, los rogue states están muy atentos a lo que hacen sus vecinos inmediatos, pues por razones históricas o de juegos de poder coyunturales tienen intereses muy específicos en que se comporten de cierta manera.

Los gobiernos de los rogue states son constantes practicantes del melodrama. Al tratarse de un régimen dictatorial, muchas veces mesiánico, que teje narrativas e historias de su país mientras gobierna, el rogue state está muy interesado en ocupar las primeras planas de los diarios y ser motivo de discusión, admiración y miedo.

Algunas son acciones “positivas”, como el tejido de alianzas estratégicas con otros gobiernos autoritarios, o la ejecución de grandes medidas de política doméstica –como expropiaciones por ejemplo. Otras son “negativas”, como la denuncia de sus enemigos ante la prensa internacional o la publicación de teorías conspirativas dirigidas contra países enteros.

El factor permanente es que los rogue states son usuarios expertos de la propaganda. Es vital que exista un guión, un villano, un héroe, un pueblo oprimido y asediado por enemigos extranjeros, un reclamo histórico sin resolver y otra serie de elementos que se han repetido una y otra vez, rogue state tras rogue state. El guión suele ser el mismo, pero cada régimen y cada líder le agrega su propio estilo a la práctica del melodrama.

Los rogue states se caracterizan también por introducir un término a la política exterior que no figura en la de los gobiernos democráticos: los pedidos constantes de “respeto”.

No debe confundirse con el pedido de un país libre, por ejemplo,  por que se “respeten” sus fronteras, lo cual es normal y legítimo. Los rogue states realizan grandilocuentes pedidos de “respeto” a la comunidad internacional, generalmente de forma vaga y dirigida a sus grandes enemigos y al consumo interno.

El tipo de respeto que se pide varía según el tamaño y la agresividad del rogue state. Usualmente se trata del respeto por el país como una “gran nación”, por el reconocimiento de su importancia histórica, por que se respete su “derecho a la soberanía” ante denuncias internacionales sobre lo que ahí acontece y en general que se “respete” su derecho a actuar como le plazca. Los más audaces reclaman que se respete un “rol histórico” de liderazgo en la región o incluso en el mundo.

Finalmente, los rogue states se proponen una campaña de conquista a nivel internacional que comienza con la humillación de sus vecinos inmediatos. Este tipo de régimen generalmente considera la llegada a la hegemonía regional de su país como un hecho histórico retrasado.

Buscan estados pequeños y débiles, con poca capacidad militar, con alianzas moderadas con Estados Unidos, y con los que tengan pleitos históricos por resolver. Siempre se culpa la intervención sobre los asuntos del Estado agredido en la propia víctima, ya sea porque no “respeta” al rogue state, porque colabora en una conspiración para “rodearlo” o para sentar cuentas de larga data.

Los efectos en la política internacional

El surgimiento de un rogue state es un acontecimiento nefasto. Es muy difícil —casi imposible— contenerlo y hacer que se desinfle sin que atropelle y provoque importantes daños en su vecindario. La naturaleza violenta de estos regímenes hace que la violencia sea su objetivo y su medio primario, mientras que la naturaleza honesta de las democracias liberales las hace víctimas ideales de estos regímenes.

Un breve análisis histórico demuestra que el surgimiento de los rogue states ha provocado guerras, genocidios, conquistas, anexiones y todo tipo de calamidades. Es necesario hacerlo para comprender que un rogue state no es ni una conjetura teórica ni una característica más del sistema internacional, sino una amenaza constante y latente, asimilable a una bomba de tiempo.

A principios del siglo pasado, el rogue state por excelencia era el Imperio Alemán, el Segundo Reich. Era bien conocido el carácter autoritario de su gobierno. También lo eran la obsesión de su Kaiser con los asuntos internacionales, su odio —por una pluralidad de razones— por países como Bélgica, Francia o Rusia, su desprecio por la democracia liberal, su afán por hacer una obra de teatro de la política exterior con sus viajes y declaraciones y, por supuesto, sus constantes reclamos de “respeto” hacia Alemania a la comunidad internacional.

La Europa de aquella época no quiso o no pudo contener a Alemania. Eligió tejer alianzas débiles y esperar hasta que ésta decidiese iniciar una guerra que costó veinte millones de vidas (1).

Desde entonces, casi todos los rogue states han demostrado características llamativamente similares. La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto necesario para eliminar los regímenes totalitarios de Alemania e Italia, pero quizá sea el de Japón el que se parecía más a un rogue state.

Mientras que la Alemania nacionalsocialista se preparó para una nueva guerra, con objetivos claros y especificados, desde la llegada al poder de Adolf Hitler en 1933, el régimen imperial japonés se mostró mucho más errático, una característica notoria de los rogue states. Mientras que el objetivo de Alemania era hacer una suerte de guerra santa genocida contra los judíos y el comunismo, el de Japón era patear el tablero internacional y conseguir el tan ansiado “respeto” que se merecía como una gran potencia. (2)

Lo hizo en 1941 al atacar Pearl Harbor; las consecuencias son bien conocidas. Sólo un doble bombardeo nuclear logró que se rindiese el régimen imperial—militar de Tokyo. Durante la Guerra Fría hubo numerosos rogue states, lo cual nos trae a América Latina.

El régimen comunista de Cuba tuvo una fase claramente de rogue state, que comenzó a los pocos años de consolidada la dictadura totalitaria. El gobierno de Fidel Castro se apresuró a realizar todas las actividades típicas de ese tipo de régimen.

Se mostró histriónico ante las cámaras siempre que pudo y en dondequiera lo recibieron. Se obsesionó con Estados Unidos y transformó un viejo rencor latinoamericano en una guerra ideológica sin cuartel, que incluyó una confrontación nuclear y su disposición a intercambiar misiles con su enemigo. Agredió a vecinos como Granada o Nicaragua. Pretendió actuar más allá de las posibilidades de su país, con sangrientas intervenciones en Etiopía y Angola (3).

Su rebeldía ante el sistema internacional se apagó sólo con la desaparición de los generosos subsidios soviéticos y el final de la Guerra Fría. No fue suficiente el paso a la senilidad de su Gran Líder, que aún en el umbral de la muerte no pierde su odio y su espíritu combativo. (4)

El mundo de hoy comparte una característica con el de 1914: es muy favorable a la aparición de rogue states. El presente sistema, unipolar con tendencia a multipolar, es más fértil para el surgimiento de estados que no estén bajo la hégira de uno de los dos bandos que ordenan un mundo bipolar.

La atención de la superpotencia no puede estar en todos los lugares a la vez, pues sus recursos son limitados. Por lo tanto, una combinación de herencias históricas (5) con nuevas tendencias económicas (6) hace que aparezcan, en distintos lugares del mundo, regímenes altamente peligrosos para la democracia y la seguridad internacional.

El más poderoso de ellos es Rusia. El autócrata Vladimir Putin podría dictar clases o escribir el manual de cómo fundar y expandir un rogue state. Ha seguido el guión a la perfección, y ha obtenido los resultados esperados. Rusia reclama que Estados Unidos la “respete” (7). Agrede día tras día a vecinos democráticos como Estonia (8), Ucrania (9) o Georgia (10), Asesina a disidentes estratégicos para asegurarse que no existan ni siquiera intentos de organizar o manifestar una oposición – como averiguaron Aleksandr Litvinenko (11) y Anna Politkovskaya (12), entre otros.

A los que sí se organizan para oponerse al régimen les espera la represión en las calles y la obstaculización permanente, como se observa en la forma en que es perseguido Garry Kasparov (13).

Putin es uno de los líderes menos teatrales de un rogue state, pero sin embargo se despacha con sus declaraciones hostiles a Estados Unidos (14) y hacia Europa (15), a sabiendas que su control de las válvulas del gas y el petróleo (16) obliga a sus víctimas a escucharlo – y temerle.

Otro régimen del mundo de hoy que constituye un rogue state es la Corea Comunista. A diferencia de los demás, es un gobierno establecido hace ya medio siglo, y que no se ha movido un ápice de su posición perfectamente totalitaria (17). Los coreanos son quizá de los que más hablan de “respeto” (18).

Su conducta internacional es ejemplar de la de un rogue state: ensayos misilísticos (19), programas y proliferación nucleares (20), secuestros (21), narcotráfico, ventas al exterior de alimentos donados por la comunidad internacional, atentados terroristas, declaraciones grandilocuentes, amenazas de genocidio (22). Los desafortunados vecinos de la Corea Comunista no tienen un rival más peligroso. La estrategia que han adoptado es la del apaciguamiento y la negociación (23).

Un tercer rogue state del mundo de hoy es Irán. Es además el más peligroso. Irán también ha hecho un deporte del escándalo y el reclamismo internacional. La gran nación persa demanda “respeto” en todos los foros internacionales a los que asiste.

Practica una forma de represión cuyo eje es la Shari’a (24). Igual que Corea, busca armas nucleares (25), está enemistado con Estados Unidos y pretende atropellar a sus vecinos (26). El caso de Irán es particularmente preocupante porque, a diferencia de Rusia o Corea, tiene un componente religioso (27) y de fantasías genocidas (28), lo que quizá lo acerque más al Tercer Reich que al segundo, a Hitler más que al Kaiser.

Es bien conocido el daño que ha causado Irán internacionalmente gracias a sus acciones terroristas: a Estados Unidos en Arabia Saudí, a Israel desde el Líbano (29), a Iraq en la presente guerra (30). De hecho, debido a los bombardeos terroristas que ejecutó en Buenos Aires en 1992 y 1994 contra blancos judeo israelíes (31), que nunca han sido castigados, Irán sería el rogue state más peligroso para América Latina. No lo es porque por primera vez en varias décadas América Latina tiene su propio rogue state con el cual lidiar, y no podría estar en peor situación para hacerlo. Se trata de la dictadura de Hugo Chávez en Venezuela.

Venezuela: La crisis latente de América Latina

Hugo Chávez se lleva fácilmente el premio al melodrama a nivel internacional, más incluso que Fidel Castro. Sus intervenciones en Aló Presidente (32) eran sólo un avance de lo que se vendría. Sus apariciones en Cuba, en los “Foros Sociales” internacionales, en las cumbres panamericanas (33) y en Naciones Unidas verdaderamente superan incluso al mismísimo Kaiser (34).

De Chávez se saben con seguridad dos cosas.

En primer lugar, su objetivo es establecer una dictadura socialista en Venezuela. Quienes señalan el hecho que sobreviven partidos políticos (35), medios de comunicación, empresas privadas y disidentes en Venezuela se engañan al pensar que son signos de que ese no es el objetivo de Chávez (36).

Recuérdese que como todo dictador, el Presidente de Venezuela se guía por la conveniencia y la estrategia del momento (37), no por resguardos morales o democráticos. Se ha cometido el mismo error con innumerables déspotas de la historia: subestimar sus intenciones (38), pensar que no creen en su propia ideología sino como un vehículo para el poder, confiar en su racionalidad (39). Sería absurdo asumir que Chávez es distinto, en particular porque es uno de los que, como Lenin o Hitler, se ha preocupado por especificar que Venezuela se dirige hacia el “socialismo” (40) y que la democracia partidaria no le sirve (41).

Lo segundo que se sabe con certeza de Chávez es que, predeciblemente, detesta a Estados Unidos (42). Se trata de un tema predilecto de quien fue llamado por Carlos Montaner el papagayo de Caracas.

La estrategia actual de Chávez es dirigir toda su artillería retórica hacia Estados Unidos, pero nada de la real. En vez de eso, por ahora Chávez trabaja duramente en la construcción de un bloque regional (43) con Miraflores como núcleo (44). Obsérvense los constantes viajes a Cuba, Ecuador, Nicaragua y Bolivia, sus actuales estados-satélite (45), incluso a regiones inhóspitas que no necesita visitar y en momentos en que tiene temas más importantes que administrar en Venezuela. Es evidente que Chávez está obsesionado con la política exterior, como también lo demuestran sus intervenciones abiertas en las elecciones de Nicaragua, Ecuador, Perú (46), Bolivia, Argentina y Uruguay.

Quedan dos características de los rogue states para diagnosticar en Venezuela. La primera es la obsesión con el “respeto”.

Existen dos razones por las cuales ese reclamismo no se observa con claridad en Venezuela. En primer lugar, porque no existen instancias anteriores de “faltas de respeto” –imaginarias generalmente— que sí proclaman estados como Rusia, Irán o Corea Comunista. América Latina ha sido un barrio pacífico; Venezuela no se ha peleado severamente con ningún vecino en tiempos recientes.

La segunda razón es que Chávez prefiere canalizar todo lo que dice y hace a  nivel internacional en oposición a Estados Unidos, por lo cual no le importa tanto que lo “respeten” sino que se odie y oponga a ese país. Chávez es quizá el que ha hecho más personal ese odio (47), quizá más incluso que Fidel Castro (48). Esto no ha impedido a Chávez reclamarle “respeto” a Estados Unidos después del apoyo de la Administración Bush a su expulsión del poder en 2002.

La última característica que resta por evaluar de Venezuela es también la más complicada: su conducta respecto a sus vecinos. Afortunadamente, uno de ellos es Brasil. Se trata de un país demasiado grande para que Venezuela se anime  a intimidarlo o provocarlo (49) – aunque la conducta de Evo Morales en Bolivia, un país mucho menos poderoso que Venezuela, sirve de alerta para el caso contrario (50).

Adicionalmente, Brasil siempre ha sido un Estado pacífico y de izquierda, que además cuenta actualmente con un gobierno de izquierda aliado con Venezuela en muchos temas (51). Todo eso es un alivio para Brasil, pero desafortunado para el otro vecino de Venezuela, Colombia, que está condenado a ser la válvula de escape del régimen bolivariano (52).

El Presidente Álvaro Uribe ha sabido cultivar a Chávez, a sabiendas que puede arruinar sus cuidadosos esfuerzos por pacificar su país y liberarlo del terrorismo. Sin embargo, se trata de una dinámica que no está destinada a durar. El escenario presente incluye todas las características por las cuales Venezuela estaría interesada en agredir a Colombia, de alguna manera u otra.

En primer lugar, en ese país existe actualmente una poderosa guerrilla comunista, que combate hace décadas contra sus gobiernos democráticos. Es de esperarse que un hombre golpista, comunista y violento como Chávez considere a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia como sus acólitos (53). Es una estrategia similar a la que ha ejecutado Cuba, en particular con el Ejército de Liberación Nacional.

En segundo lugar, la frontera entre ambos países es porosa e invita al contrabando, el tráfico de drogas y armas y otras actividades ilegales.

En tercer lugar, Colombia es el mayor aliado de Estados Unidos en América Latina y, más aún, recibe generosas ayudas militares de ese país. Finalmente, existe otra razón que gravita por sobre todas las demás: Chávez es un dictador, y los dictadores no necesitan razones. Si hacen algo es porque pueden hacerlo, no porque necesiten hacerlo.

Este no es solamente un escenario hipotético: está ocurriendo ahora mismo (54). Las conexiones entre Venezuela y las FARC55, mediante la entrega de armas y municiones (56) o ayudas en el narcotráfico (57), ya están documentadas (58).

Más allá de Colombia, Venezuela se  comporta como un rogue state ejemplar. Su alianza con Irán (59) amenaza, en uno de los múltiples escenarios de conflicto que surgen, en transformar a América Latina en otra plataforma de lanzamiento de misiles con bombas nucleares hacia Estados Unidos por regímenes totalitarios (60).

Ya se ha verificado, por ejemplo, que Venezuela se ocupa de proveer pasaportes a ciudadanos de origen en Medio Oriente (61). ¿Qué se trae Chávez entre manos? (62) ¿Responde su alianza con Irán solamente a un intento osado por formar una banda de los chicos malos a nivel mundial, de enemigos de Estados Unidos aliados en un frente común? ¿O existirá un deseo común de suscribir, aún si no es explícitamente, un acuerdo de defensa mutua?

Ambos países pueden beneficiarse de semejante pacto. Si Estados Unidos ataca a Irán, Venezuela puede responder con acciones referentes al petróleo (63), o permitiendo el uso de misiles iraníes establecidos en Venezuela, o la facilitación de actividades terroristas con pasaporte venezolano en Estados Unidos o América Latina. Si es Venezuela la que se siente agredida, Irán puede causar mayores problemas para Estados Unidos en Medio Oriente, quizá ordenando a Hizb Allah que inicie otra guerra en el Líbano o escalando el terrorismo en Iraq.

Estos son sólo escenarios hipotéticos, de los cuales se pueden trazar infinidad de variantes. El factor unificador es este: la situación actual no augura nada bueno para América Latina (64)

Venezuela está en un trayecto de colisión con Estados Unidos y el sistema internacional en general (65), y aún si los países latinoamericanos se alejan de ella –cosa que no han hecho suficientemente—(66) es inevitable que se vean agrupados con Venezuela, con todo lo que eso implica (67). Lo único que queda entonces es intentar minimizar el daño.

Es importante que los países de América Latina hagan lo opuesto de lo que están haciendo actualmente (68). Deben revalorizar la democracia liberal. Deben fomentar alianzas entre sí y con Estados Unidos (69).

Deben oponerse a Venezuela en todos los foros internacionales y transformarla en una nueva paria, similar a Cuba. Debe ser expulsada de organizaciones internacionales como la Organización de los Estados Americanos o la Asociación Latinoamericana de Integración. Es fundamental que se interfiera lo más posible en la alianza entre Venezuela e Irán, que lamentablemente ya tiene inercia propia (70).

En cualquier caso, los países latinoamericanos no deben alejarse de Venezuela solamente porque no quieren ser vistos con el rogue state del barrio, para que cuando colapse no sean culpados por su tolerancia

Notas:

1 Los países que luego serían los Aliados de la Gran Guerra sabían desde hacía varios años que sus diferencias irreconciliables con la política exterior de Alemania los llevarían a una guerra. Sin embargo, aún hasta 1914 la participación del Reino Unido estaba en duda, lo cual contribuyó a incentivar a Alemania a iniciar una guerra a gran escala. The Guns of August, Barbara Tuchman, Ballantine, 1962.

2 Tiempos Modernos, Paul Johnson, Javier Vergara, 1988.

3 Castro llegó a institucionalizar el terrorismo antiliberal en reuniones y sesiones de entrenamiento en su capital. Su volatilidad llegó a crispar hasta a sus benefactores en la Unión Soviética. The World Was Going Our Way, Christopher Andrew & Vasili Mitrokhin, Basic, 2005.

4 “El capitalismo se dispone a practicar una masiva eutanasia de los pobres, y muy especialmente de los pobres del Sur, pues es allí donde se encuentran las mayores reservas de la biomasa del planeta requerida para la fabricación de los biocombustibles”. Se Intensifica El Debate, Fidel Castro, Granma, 9 de mayo de 2007

5 Heridas de la Guerra Fría, regímenes heredados, humillaciones pasadas, nacionalismos

6 La creciente importancia de los recursos energéticos y la forma en que los Estados los apropian y la difusión de tecnologías de lainformación, por ejemplo.

7 Putin Suspends Treaty In Response To U.S. Plan, Peter Finn, The Washington Post, 26 de abril de 2007.

8 Estonia Hit By ‘Moscow Cyber War’, BBC News, 17 de mayo de 2007.

9 La ‘Paranoïa Orange” Du Kremlin, Marie Jego, Le Monde, 3 de febrero de 2006.

10 Georgians Blame ‘GasPutin’ For Crisis, Natalia Antelava, BBC News, 24 de enero de 2006.

11 London Riddle: A Russian Spy, A Lethal Dose, Alan Cowell, The New York Times, 25 de noviembre de 2006.

12 Russians Remember Killed Reporter, BBC News, 8 de octubre de 2006.

13 Kasparov, Building Opposition To Putin, Steven Lee Myers, The New York Times, 10 de marzo de 2007.

14 Putin Attacks ‘Very Dangerous’ US, BBC News, 10 de febrero de 2007.

15 Putin Criticises West Over Energy, BBC News, 27 de abril de 2006.

16 Russia ‘Forced’ Into Oil Shutdown, BBC News, 9 de enero de 2007.

17 Under The Loving Care of The Fatherly Leader, Bradley Martin, St. Martin’s, 2004.

18 N. Korea Wants U.S. To End ‘Hostile Attitude’, Anthony Faiola, The Washington Post, 11 de octubre de 2006.

19 Outcry Over N Korea Missile Test, BBC News, 5 de Julio de 2006.

20 N Korea Helping Iran With Nuclear Testing, Con Coughlin, The Telegraph, 24 de enero de 2007.

21 Man Says DPRK Brainwashed Sister, Yomiuri Shimbun, 2 de mayo de 2007.

22 North Korea Threatens ‘Sea of Fire’ If Attacked, BBC News, 22 de enero de 1999.

23 Seoul Opts Out of N. Korea Sanctions, Chosunilbo, 13 de noviembre de 2006 Russia and China Resist Korea Penalty, The New York

Times, 7 de julio de 2006.

24 Nombre en árabe de la ley islámica, derivada del Qu’ran y las enseñanzas del profeta Mohammed. Véanse ejemplos de su aplicación en tiempos actuales: Iran Town Rejoices At Public Hanging, Natalia Antelava, BBC News, 16 de marzo de 2005. Iran Exonerates Six Who Killed In Islam’s Name, Nazila Fathi, The New York Times, 19 de abril de 2007. Crackdown In Iran Over Dress Codes, Frances Harrison, BBC News, 27 de abril de 2007

25 Iran Refuses To Stop Nuclear Work, BBC News, 8 de marzo de 2006

26 Iran Poised To Strike In Wealthy Gulf States, Colin Freeman, The Telegraph, 5 de marzo de 2007.

27 ‘Divine Mission’ Driving Iran’s New Leader, Anton La Guardia, The Telegraph, 14 de enero de 2006.

28 Iranian President Ahmadinejad: Israel Will Soon Be ‘Wiped Out’, Ha’aretz, 12 de diciembre de 2006.

29 In Iran’s Streets, Aid To Hezbollah Stirs Resentment, Michael Slackman, The New York Times, 23 de julio de 2006.

30 Iranian Reveals Plans To Expand Role In Iraq, James Glanz, The New York Times, 29 de enero de 2007.

31 Argentina Pursues Iran In ’94 Blast As Neighbors Court Ahmadinejad, Monte Reel, The Washington Post, 14 de enero de 2007.

32 “Si algún día se le va a ocurrir invadir Venezuela lo estaremos esperando. Come on here Mr. Danger. Cobarde, asesino, genocida. Eres un Genocida, eres un alcohólico, eres un borracho Mr. Danger. Eres un inmoral”. Aló Presidente, Hugo Chávez, 19 de marzo de 2006.

33 Duras Acusaciones de Morales y Chávez En La Cumbre de Iguazú, La Nación, 4 de mayo de 2006. de esa dictadura. Deben hacerlo porque es lo correcto, y porque por primera vez en mucho tiempo están coincidiendo varios factores que arrojan una situación de seguridad grave para la región. América Latina sufre de pobreza, pésimas políticas económicas hostiles a la libertad y la propiedad, una depreciación de la democracia liberal y una injustificada hostilidad a Estados Unidos. Lo último que necesita es algo que ha venido evitando durante las últimas décadas, lo único que la ha separado de regiones como el África subsahariana o ciertas partes de Asia: un problema de seguridad internacional real y grave.

34 “(…) los primeros ciudadanos que deberían leer este libro son los ciudadanos hermanos y hermanas de los Estados Unidos, porque la amenaza la tienen en su propia casa, el Diablo está en casa pues. El Diablo, el propio Diablo está en casa. Ayer vino el Diablo aquí (…) en este mismo lugar. Huele a azufre todavía esta mesa donde me ha tocado hablar. Ayer señoras, señores, desde esta misma tribuna el Señor Presidente de los Estados Unidos, a quien yo llamo “El Diablo”, vino aquí hablando como dueño del mundo. Un psiquiatra no estaría de más para analizar el discurso de ayer del Presidente de los Estados Unidos. Como vocero del Imperialismo vino a dar sus recetas para tratar de mantener el actual esquema de dominación, de explotación y de saqueo a los pueblos del mundo. Para una película de Alfred Hitchcok estaría buena, incluso yo propondría un título: “La receta del Diablo”. Es decir, el Imperialismo norteamericano, y aquí lo dice Chomsky con una claridad meridiana y profunda, está siendo desesperados esfuerzos por consolidar su sistema hegemónico de dominación. Nosotros no podemos permitir que eso ocurra, no podemos permitir que se instale la dictadura mundial, que se consolide pues, que se consolide la dictadura mundial. El discurso del Presidente “tirano” mundial, lleno de cinismos, lleno de hipocresía, es la hipocresía imperial, el intento de controlar todo, ellos quieren imponernos el modelo democrático como lo conciben, la falsa democracia de las elites, y además un modelo democrático muy original, impuesto a bombazos, a bombardeos y a punta de invasiones y de cañonazos. ¡Vaya qué democracia! Habría que revisar las tesis de Aristóteles y de los primeros quehablaron por allá en Grecia de la democracia a ver qué modelo de democracia es ese, el que se impone a punta de marines, de invasiones, de agresiones, y de bombas.” Chávez, El Diablo y la ONU, Carlos Montaner, 25 de septiembre de 2006.

35 Un Proceso Electoral Incierto, Andrés Oppenheimer, El Nuevo Herald, 15 de junio de 2006.

36 Chávez’s Economic Plans Set Latin Markets Reeling, Juan Forero, The Washington Post, 10 de enero de 2007.

37 Venezuela Poised To Hand Chávez Wide—Ranging Powers, Juan Forero, The Washington Post, 31 de enero de 2007.

38 Spain Sold €540.000 Worth of Chemical Warfare Agents To Venezuela, Europa Press, 7 de abril de 2005.

39 Venezuela Assumes Control of Its Oil Fields, Juan Forero, The Washington Post, 1º de mayo de 2007.

40 Chávez Inició Su Tercer Mandato Con Una Férrea Defensa del Socialismo, La Nación, 10 de enero de 2007.

41 Chávez Would Abolish Presidential Term Limit, Juan Forero, The Washington Post, 11 de enero de 2007

42 Chávez Stokes Confrontation Over U.S. Role In Venezuela, Monte Reel, The Washington Post, 19 de julio de 2005.

43 Seeking United Latin America, Venezuela’s Chávez Is A Divider, Juan Forero, The Washington Post, 20 de mayo de 2006.

44 “Recently, Hugo Chavez has stated that Venezuela is entering the “third phase” of the revolution. To most, this language might seem somewhat harmless; however, it was Fidel Castro, half a century ago, who used these same words before he informed his Soviet

counterparts of his intention to incite revolution throughout Latin America. Chavez is communicating his plans for the future to the Socialist and Communist elements in Latin America. He plans to unite Latin America to counterbalance U.S. hegemony to fulfill the

aspirations of Marti, Bolivar, and Castro.” Nuance In Chávez’s Rhetoric Tells of Future Plans For Region, Helle Dale, The Heritage Foundation, 15 de febrero de 2007.

45 Por no mencionar el papel de Venezuela y de Chávez en la aparición de algunos de esos gobiernos—satélite.

46 García’s Win In Perú Is A Loss For Chávez, Monte Reel, The Washington Post, 6 de junio de 2006.

47 Con sus constantes referencias personales al Presidente de Estados Unidos.

48 Castro, Chávez y El Odio Al Imperio, Mariano Grondona, La Nación, 6 de agosto de 2006.

49 Lula Advierte A Chávez Que Cuide La Democracia, La Nación, 29 de enero de 2007.

50 Es decir, la expropiación o estatización de las instalaciones de Petróleos Brasileiros, más conocida como PetroBras, en Bolivia. Aún

después de una respuesta brasileña inusualmente dura, el gobierno boliviano no se retractó.

51 Sin embargo, la relación bilateral brasileño—venezolana se está arruinando a gran velocidad: “Chávez provocó indignación entre las autoridades brasileñas al calificar anteanoche, por la cadena nacional, al Senado brasileño de “loro que repite todo lo que dice Estados Unidos”; a los senadores, de “peones del imperio”, y a las elites latinoamericanas en general, de “oligarcas”. Fue una reacción a un pedido del Senado de Brasil para que el mandatario reconsiderara la no renovación de la concesión a RCTV, medida fuertemente cuestionada en todo el mundo”. Según lo que informa la prensa, en Brasil serían legisladores de una pluralidad de partidos los que están expresando cada vez más sus condenas a Chávez. El Presidente, en cambio, opinaría lo mismo pero sería más reacio y cauto en su trato. Tensión Diplomática Entre Brasil y Venezuela, Luis Esnal, La Nación, 2 de junio de 2007.

52 Venezuela Aims For Biggest Military Reserve In Americas, Greg Morsbach, The Guardian, 4 de marzo de 2006.

53 La falta de cooperación de Venezuela en la persecución de agentes de las FARC –no así de las Autodefensas Unidas de Colombia— impulsó al gobierno de Colombia a ejecutar una osada operación de captura en ese país, para llevar a Colombia a Rodrigo Granda, miembro de alto rango de las FARC. Ese incidente resultó en una importante crisis diplomática entre ambos países, que finalmente fue zanjada.

54 “FARC and ELN units often crossed into Venezuelan territory for rest and re—supply, with little concern that they would be pursued by Venezuelan forces.” Country Reports: Western Hemisphere Overview, U.S. Department of State, 28 de abril de 2006.

55 “(…) Colombia’s three US—designated Foreign Terrorist Organizations (FTOs) (…) continued to regard Venezuelan territory near the border as a safe area to conduct crossborder incursions, transship arms and drugs, rest and secure logistical supplies, as well as to commit kidnappings and extortion for profit. Weapons and ammunitions –some from official Venezuelan stocks and facilities— continued flowing from Venezuelan suppliers and intermediaries into the hands of Colombia’s FTOs. It is unclear to what extent and at what level the Venezuelan Government approves of or condones material support for Colombian terrorists”. Country Reports On Terrorism: Venezuela, Embassy of the United States in Caracas, Venezuela, 27 de abril de 2005.

56 “Although it is unclear how they were obtained, some weapons seized from Colombian narco—terrorists have come from official Venezuelan stocks and facilities. (…) While it remains unclear to what extent the Government of Venezuela provides material support to Colombian terrorists, it is difficult to believe that the Chavez government is unaware of, or helpless to prevent such activity. Over the past year we have seen published reports of official Venezuelan support for terrorists and subversives. In February 2005, an ex—ELN guerrilla told the press that a non—aggression pact existed between the ELN and Venezuelan authorities; he alleged that the Venezuelan National Guard allowed the terrorist group to kidnap ranchers. Separately, the Ecuadorian press, citing Ecuadorian intelligence, has reported that Venezuela has provided training in small arms, intelligence, urban operations, and explosives to radical leftists from Ecuador.” Venezuela: Terrorism Hub of South America?, Frank Urbancic, U.S.

57 “Splinter groups of the FARC and another designated Foreign Terrorist Organization, the United Self—Defense Forces of Colombia (AUC), operated in various parts of Venezuela and were involved in narcotrafficking.” Country Reports: Western Hemisphere Overview, U.S. Department of State, 28 de abril de 2006. Puede leerse en mayor detalle acerca del narcotráfico de las FARC via Venezuela en The Kalashnikov Threat In Venezuela, Sam Logan, International Relations and Security Network Security Watch.

58 Terror Close To Home, Linda Robinson, US News & World Report, 28 de septiembre de 2003.

59 Chávez and Iran Unveil Anti—US Fund, Al Jazeera, 14 de enero de 2007.

60 Venezuela O El Moscú del Siglo XXI, Carlos Montaner, 30 de julio de 2006.

61 Terror Close To Home, Linda Robinson, US News & World Report, 28 de septiembre de 2003.

62 Planea Venezuela Una Compra Récord de Armamentos, Casto Ocando, El Nuevo Herald, 13 de octubre de  2006

63 Chávez Pushes Petro—Diplomacy, Justin Blum, The Washington Post, 22 de noviembre de 2005.

64 “El sistema político que Chávez intenta forzar en Latinoamérica se basa en un mando absolutista escudado por un remedo de democracia (…) Sin embargo, lo que se avecina es aún peor, porque Chávez ahora exige de sus clientes dar la bienvenida a la presencia iraní. Tal giro equivale a jugar con fuego.” Caracastan, Jaime Daremblum, La Nación, 27/5/2007.

65 Fiery Chávez Aims For A Global Role, Juan Forero, The Washington Post, 23 de septiembre de 2006.

66 Piqueteros Argentinos Serán Brigadistas En Venezuela, Daniel Gallo, La Nación, 19 de noviembre de 2006.

67 Chávez Propuso Crear Un Ejército del MERCOSUR, Jorge Elías, La Nación, 6 de julio de 2006.

68 Fuerte Apoyo de Kirchner A Chávez, La Nación, 29 de noviembre de 2006.

69 Chávez Está Feliz Por Rechazo de Vázquez A TLC Con EEUU, Observa, 12 de octubre de 2006.

70 Chávez Says Venezuela Will Cut Diplomatic Ties With Israel, Ha’aretz, 9 de agosto de 2006.

El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), con sede central en Buenos Aires y una oficina en Montevideo, es una organización no gubernamental apartidaria y sin fines de lucro constituida como fundación en Argentina el 26 de febrero de 2003. Sus miembros fundadores y directivos comparten una visión liberal democrática, han tenido participación anterior en otras ONG y provienen de la actividad periodística, el activismo en derechos humanos y la tarea académica vinculada al estudio de la política latinoamericana.

El objetivo de CADAL consiste en promover, en los países de América Latina: el fortalecimiento de la democracia, el estado de derecho y las políticas públicas que favorecen al progreso económico e institucional. Para tal fin, CADAL combina actividades de investigación, difusión y capacitación, dirigidas tanto al público en general como a destinatarios específicos, por ejemplo: periodistas, legisladores, funcionarios, diplomáticos, políticos, analistas, empresarios, estudiantes y profesores universitarios.


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