Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Si Obama No Gana, Entonces…
Leonardo Girondella Mora
24 octubre 2008
Sección: FALSEDADES, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


Una opinión más o menos generalizada es la que examina las elecciones de los EEUU viendo muy de cerca la victoria de Obama —y sosteniendo un razonamiento que es el siguiente: si Obama gana, los EEUU demostrarán que ha quedado atrás la discriminación racial en su país y si Obama pierde, entonces ese país demostrará que aún siguen presentes los prejuicios raciales.

El tema de este razonamiento fue examinado por James Taranto del WSJ (25 agosto 2008) —cuando escribe sobre esa opinión sostenida por Jacob Weisberg en Slate en una columna titulada “Si Obama Pierde” y subtitulada “El racismo es la única razón por la que McCain puede ganarle”.

El suceso es importante como un ejemplo de pensamiento erróneo —conclusiones que no tienen lógica y que por ser repetidos con frecuencia diseminan ideas falaces.

El error de Weisberg es acudir a una explicación única que plantea sólo dos posibilidades —puede ser comprendida así:

• El único criterio de votación en esta elección es la raza del candidato —ninguno de los demás rasgos buscados en ellos importa.

• Y por tanto, sólo hay dos interpretaciones posibles ante los resultados: (1) si gana Obama eso significa que los votantes han superado los prejuicios raciales y (2) si pierde Obama eso significa que los votantes siguen teniendo prejuicios raciales.

El error no es dificultoso de apuntar —y es el presuponer que no hay otra variable de influencia que la raza en la elección del presidente estadounidense en este año. No importan, según esta argumentación, las propuestas económicas que cada candidato tenga —y aunque la propuesta económica de Obama sea mala, eso no importa y debe ser elegido por causa de su raza, lo que demostrará que EEUU han rebasado prejuicios racistas.

El argumento de Weisberg señala que una victoria de Obama puede ser interpretada como una prueba mundial de que en los EEUU se ha dejado atrás a la segregación y al racismo —y razona que de allí se sigue que entonces una derrota de Obama significaría lo opuesto.

Lo que hizo Taranto fue examinar ese razonamiento y apuntar que en él se comete una de las falacias, la del olvido del antecedente —la que se comete cuando se razona que si como demasiada comida me enfermaré, por lo que si no como demasiado ya no me enfermaré (véase Pirie, Madsen (2006). HOW TO WIN EVERY ARGUMENT : THE USE AND ABUSE OF LOGIC. London ; New York. Continuum, p. 49 y ss.).

Con ese razonamiento, podría pensarse que ya nada puede enfermarme si cumplo con la condición de no comer en exceso. La parte de no comer en exceso es correcta y cierta, pero de allí a obtener la conclusión de no enfermarse por sólo no comer, es errónea y cualquiera la entiende. Otro ejemplo que usa Pirie: si él corre lentamente, perderá la competencia, por lo tanto al no correr lentamente, la ganará.

Las primeras partes son aceptables —si se corre con lentitud se perderá la carrera, si se come en exceso se enfermará y si gana Obama se demostrará el haber dejado atrás prejuicios raciales. Pero no pueden aceptarse las conclusiones que siguen.

• Aún dejando de comer en exceso, es posible enfermarse.

• Aún corriendo sin lentitud, es posible perder la carrera.

• Aún perdiendo Obama, es posible ya no tener prejuicios raciales.

Taranto examina la argumentación de Weisberg en palabras escasas: la victoria electoral de Obama es una causa suficiente para demostrar que el racismo no existe en EEUU —lo que sólo puede ser aceptado creyendo que esa victoria electoral es una condición necesaria para demostrar que ya no existe racismo: ignorando que esa victoria depende de muchos otros factores. Estos son los antecedentes que faltan.

Cualquiera podrá ver que el concluir que todos los que voten por McCain son racistas no tiene sentido —desde luego algunos lo pueden ser, pero no todos. El problema central de estas argumentaciones es el tomar como cierto que un evento tiene una sola causa, cuando se sabe que tiene varias.

Si un candidato cualquiera en un país se identifica con la defensa de los pobres, sus partidarios podrán identificar a sus oponentes como los defensores de los ricos y atacarlos de esa manera —el olvido es claro: ese defensor de los pobres puede tener otras causas que lo hacen reprobable, como una historia de honestidad dudosa, o propuestas económicas débiles. Oponerse a él no es defender a los ricos, como oponerse a Obama no es ser racista.

Si bien es una tarea sencilla examinar esta falacia y ver el error que se comete, la argumentación no deja de ser popular y aceptada —ella es sencilla de exponer, simple de entender y suele estar rodeada de muchas palabras que le sirven de disfraz, como Weisberg: “

If Obama loses, our children will grow up thinking of equal opportunity as a myth. His defeat would say that when handed a perfect opportunity to put the worst part of our history behind us, we chose not to. In this event, the world’s judgment will be severe and inescapable: The United States had its day but, in the end, couldn’t put its own self-interest ahead of its crazy irrationality over race”.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras