Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Siempre Tienden Al Socialismo
Eduardo García Gaspar
10 julio 2008
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es una discusión que lleva tiempo y posee dos bandos que piensan muy distinto pero parten del mismo punto: un gobierno tiene la función central de crear y mantener condiciones que permitan a los ciudadanos elevar su bienestar. Y, a pesar de tener ese mismo punto de partida, los dos bandos no pueden ser más distintos.

Cada uno de ellos piensa muy diferente sobre un tema, el de la riqueza. Unos creen que lo que debe hacerse es crearla y otros piensan que lo que debe hacerse es distribuirla. Este sencillo punto de divergencia produce enormes diferencias.

Unos dicen que lo que un gobierno debe hacer para permitir el bienestar de los ciudadanos es crear condiciones que faciliten la creación de riqueza. Los otros dicen que lo que un gobierno debe hacer para que sus ciudadanos tengan bienestar es distribuir la riqueza que ya existe, tomando la que poseen unos y dándosela a quienes tienen menos.

Los dos bandos tienen nombres. Quienes colocan el énfasis en la creación de riqueza suelen ser conocidos como capitalistas y liberales. Quienes enfatizan la distribución de la riqueza suelen ser conocidos como socialistas. El ejemplo más extremo de una nación liberal es el de Hong Kong. Los ejemplos más extremos de socialismo fueron los de la URSS y sus aliados hasta antes de los años 90.

Las discusiones entre ambos bandos son muy difíciles y están llenas de animosidad. Una posible solución a las discusiones vendría de uno o varios análisis que estableciera cuál de esos dos sistemas produce el mayor bienestar en los ciudadanos. La discusión terminaría de esta manera y se aplicarían los principios del bando ganador.

Sin embargo, la realidad no es tan simple. La discusión se mantiene y no tiene visos de desaparecer. En lo general, las evidencias muestran que el enfoque liberal crea mayor riqueza: los países que más crecen son los que tienen mayor tendencia a tener políticas de libertades económicas. Incluso esto ha sido reconocido por varios socialistas. Además de la evidencia empírica, existen poderosos razonamientos teóricos, como los de la Escuela Austriaca.

A pesar de eso, los socialistas mantienen su posición, la de enfatizar la distribución de la riqueza y hacerlo mediante una gran estrategia, la de encargar tal tarea al gobierno. La autoridad política es la responsable de quitar a quienes se piensa que tienen demasiado para dar a quienes se determina que no tienen suficiente. Los liberales dicen que eso no es necesario, porque la creación de riqueza también llega a quienes menos tienen y todos elevan su bienestar.

En México, estas dos mentalidades existen, aunque con una modalidad. Los partidos políticos tienen a ser mucho más socialistas que liberales. Mucho más. El PRD es un partido declarado oficialmente como socialista y su estrategia de bienestar se sustenta en hacer crecer el poder del gobierno para repartir desde allí a riqueza existente. El PRI ha pasado por diferentes etapas, pero su mentalidad es intervencionista, no muy lejos de la del PAN.

Es decir, a pesar de las evidencias prácticas y teóricas que demuestran la superioridad del liberalismo para crear bienestar, en México el gobierno está dominado por partidos que piensan más en repartir la riqueza que en crearla. No es fácil de entender, pero es una realidad.

La paradoja ha tratado de ser explicada alegando falta de conocimientos, terquedad, tratamientos ideológicos y más. Una de esas explicaciones, sin embargo, es la más fascinante de todas. Es la que explica que los gobiernos tienden más al socialismo porque eso les da más poder… y el poder es la razón de ser de un gobierno. Un gobierno liberal es uno que tiene menos poder y no es ésa una idea atractiva para el gobernante común.

Es muy difícil imaginar a un gobernante que en sus discursos solicite menos presupuestos, proponga tener menos leyes, diga que es necesario retirar reglamentos y permisos y que diga a los ciudadanos, ustedes ya son mayores de edad, acepten las consecuencias de sus acciones, pues el gobierno no los va a ayudar. Nada de subsidios, ni préstamos blandos, ni ayudas especiales. Pero es muy fácil imaginar al político que dice lo opuesto.

Post Scriptum

La libertad económica da muchas ventajas al ciudadano, pero tiene un defecto muy serio que dificulta su implantación: requiere que el gobierno tenga mucho menor poder que el que le daría un sistema económico de intervención estatal. Un gobernante liberal estará en una posición correcta, pero que afecta a sus intereses personales, pues le retira poder y recursos. Se necesita mucha convicción personal para hacer esto.

Del lado opuesto, el socialismo es una doctrina mucho más benéfica para el gobernante, quien la preferirá a pesar de que ella no sea propicia al bienestar de los ciudadanos. El socialismo en su esencia está sustentado en una sola propuesta, la de dar más poder al gobierno. Se piensa que gobiernos más poderosos son mejores, lo que choca de frente contra la evidencia histórica y los avances logrados en contra de los abusos a los que siempre tiende un gobierno grande.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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