Economías frenadas o sociedades frenadas. Naciones con desempeños económicos malos o mediocres, que podían prosperar notablemente. Y que no lo hacen por culpa propia.

Mi intención es proponer una idea, la de Sociedades Frenadas, para explicar el fenómeno de países con desempeños mediocres y malos.

Sociedades frenadas, definición

Una economía o una sociedad frenada es esa que reúne estas características:

  1. Ha tenido un desempeño malo o mediocre durante al menos un período de cinco años.
  2. Pudo haber tenido un desarrollo significativamente mayor.
  3. Y sufre esa situación por causas cuya responsabilidad es interna.

Esas tres condiciones describen a una sociedad frenada, es decir, la que pudiendo prosperar no lo ha hecho por causas internas. Han sido frenadas muy principalmente por sucesos y decisiones internos.

La idea de sociedades frenadas será fácil de identificar en los casos de países pobres, pero no se limita a ellos. También incluye a naciones de desarrollo intermedio y mayor que están en situaciones de desempeño sostenido y continuo mediocre o malo.

Causas de una sociedad frenada

Se propone que las causas de ese estado de prosperidad frenada tienen dos características comunes a todas.

Responsabilidad interna

Las causas del estancamiento o retroceso son esencialmente internas de la sociedad. Afemás, están relacionadas directa o indirectamente con el desaprovechamiento del capital humano interno.

En otras palabras, una nación tiene un desempeño malo o mediocre debido al bajo aprovechamiento del talento de sus ciudadanos.

La idea de sociedades frenadas, por tanto, está sustentada en la existencia de una asociación causal positiva entre el aprovechamiento del capital humano y la prosperidad de esa sociedad. A más aprovechamiento del talento de los ciudadanos, mayor prosperidad; y viceversa.

Consecuentemente, el examen de las causas del desaprovechamiento de talento de los ciudadanos podrá dar una indicación prometedora de medidas que retiren el freno al desarrollo.

Es una idea muy relacionada con la de Fertilidad Económica de Phelps.

Base central del desarrollo: talento humano

Se sostiene que la causa central de la prosperidad es el talento humano y que él está distribuido de manera homogénea entre las sociedades.

Mientras que es obvio que climas y recursos naturales no están distribuidos de manera homogénea, aquí se sostiene que el talento potencial de las personas sí lo está.

Por tanto, se concluye que ningún país tiene una razón inevitable, fuera de su control, que justifique un nivel bajo de prosperidad, bienestar, desarrollo, o como quiera llamarse.

Otra manera de explicar esta idea es la de usar la expresión capital humano como equivalente aproximado del talento de las personas.

El capital en general incluye bienes de capital (herramientas, maquinaria, edificios, infraestructura, know-how tecnológico), investigación y desarrollo, capital humano, inventarios de bienes semi-terminados y materias primas, y capital de inversión (véase Skousen).

Todos estos elementos están asociados positivamente con la prosperidad y aquí se sostiene que el principal de ellos es el factor humano.

Sociedades frenadas: la explicación

Cuando una sociedad prospera, no lo hace, o tiene un desempeño mediocre, la más grande explicación de ese hecho es la tasa de aprovechamiento del capital humano con el que cuenta.

Una sociedad frenada es una sociedad en la que el capital humano es desaprovechado. Una sociedad con desempeño satisfactorio es una en la que ese capital es aprovechado en tasa mayor.

Por tanto…

La prosperidad es primariamente una consecuencia de situaciones internas de la nación que producen tasas diferentes de aprovechamiento del talento de sus ciudadanos.

Colocar la responsabilidad de la prosperidad nacional en causas externas a la nación es una explicación con menor poder, lo mismo que el contar o no con recursos naturales.

Por tanto, es lógico que examinando las causas por las que el talento de los ciudadanos sea desaprovechado puedan encontrarse principios generales que lleven a medidas concretas que eleven ese aprovechamiento.

¿Qué es lo que impide el mayor uso del talento potencial de las personas dentro de un país? Tener una respuesta analítica y razonable será un gran paso en la dirección de encontrar formas que eleven la prosperidad y el bienestar.

La siguiente es una exploración breve de las causas que frenan el uso del talento de las personas dentro de una sociedad.

Es un primer intento de explicación analítica que divide esas causas en tres categorías: económicas, políticas y culturales.

1. Sociedades frenadas: razones económicas

Dentro del terreno económico, las siguientes son causas de escaso aprovechamiento del talento de los ciudadanos.

Exceso y complejidad legal

Demasiadas leyes, reglamentos, permisos, trámites obligatorios para la apertura y operación de empresas y negocios.

Es primariamente un factor de tiempo y costo, que encarece el trabajo de las personas y los bienes que producen, dañando a vendedores y compradores.

La simplificación significativa bajará costos y permitirá el uso de más tiempo de talento al trabajo que al cumplimiento de obligaciones innecesarias. Véase Saavedra Fajardo.

Gran carga fiscal

Impuestos elevados que producen elevación de precios de bienes y retiran incentivos al uso del talento. Son desperdicio de recursos y tiempo. Véase Smith.

Planeación central económica

La centralización de la planeación económica significa la concentración de decisiones en el gobierno quien las retira de los ciudadanos.

Necesariamente eso significa que la economía será más afectada por las decisiones de los burócratas que por las de los ciudadanos, lo que provoca un problema de números y de conocimiento.

Hay muchos más ciudadanos que conocen más de los detalles de sus negocios, cuyo talento no es aplicado. Véase Ormerod.

Mercados financieros poco desarrollados

Esto dificulta la disponibilidad de financiamiento a los proyectos de los ciudadanos. El talento, por tanto, tiene menos recursos para materializarse. Véase Brenner.

2. Sociedades frenadas: razones políticas

Las siguientes son causas de escaso desaprovechamiento del talento de los ciudadanos.

Incertidumbre

La desconfianza producida por una autoridad impredecible e inestable, cuyas disposiciones y mandatos crean incertidumbre de beneficios futuros.

Esto impide el uso del talento en proyectos de largo plazo sobre todo. Véase Fukuyama.

Corrupción

La corrupción y la cleptocracia son actores proporcionales al tamaño del gobierno y la centralización del poder.

Ellas encarecen los costos de operación y desaprovechan talento que se ocupa en manera de cómo evitarlos y enfrentarlos, disminuyendo incentivos y elevando costos. Véase Mora.

Concentración de poder

Ella que necesariamente causa abusos y por eso, desconfianza, la que disminuye estímulos para el uso de talento especialmente en proyectos grandes y de largo plazo. Véanse Nock y Humboldt.

Débil estado de derecho

Se refiere a la aplicación de la ley con tribunales razonables y una policía efectiva, que en conjunto castiguen el talento usado en actividades ilegales y provean seguridad al talento usado en empresas formales y actividades legales. Véase Girondella.

Exagerada burocracia

Esto implica gran gasto de mantenimiento e impuestos desperdiciados. Tiempo y talento son empleados en atender las peticiones burocráticas. Véase Friedman.

Corporativismo

que acarrea concesiones y privilegios a grupos muy organizados con daño al resto de las personas. El talento y tiempo de las personas se emplea en agradar a aquellos superiores de quienes depende su futuro. Véase Girondella y Socialismo de amigos.

Inestabilidad monetaria

El producto de malos manejos de las finanzas públicas, lo que crea crisis económicas que desperdician talento. Véase Chafuén.

Lucha por el poder

Una situación que crea incertidumbre y con ello retira estímulos al uso del talento personal. Es una falta de comprensión de los sistemas democráticos. Véase Novak.

Problemas con registros de propiedad

Lo que impiden el aprovechamiento de recursos materiales propios que el talento necesita. Véase de Soto.

Creencia en el poder absoluto de la ley

Suponer que todo lo puede lograr regulando conductas que fuercen a la virtud, y cuyo cumplimiento obstaculiza el uso del talento. Véase Bastiat.

3. Sociedades frenadas: clima intelectual

Dentro del terreno cultural, las siguientes son causas del escaso aprovechamiento del talento de los ciudadanos.

Educación pública fracasada

Mala y de baja calidad, que imposibilita habilidades de análisis y matemáticas. Es un ataque al capital humano de largo plazo y el potencial que puede tener. Véase Richman.

Exaltación de la pobreza

Considerarla como grupo privilegiado y que provoca recelo de la riqueza, lo que a su vez se torna un freno al uso del talento. Véase Shaeffer y Murray.

Visiones colectivistas

Mentalidades que exaltan a sectores y clases menospreciando la fuente personal de talento. Véase Sowell.

Opiniones fatalistas

Creencias populares que entienden a la vida como imposible de cambiar y frenan desde dentro al esfuerzo individual posible. Véase Harrison.

Relativismo moral

Por cuya influencia se dejan de valorar virtudes de trabajo, ahorro, esfuerzo, honestidad, colaboración, prudencia y otras colocando como válidas acciones deshonestas que dan resultados prácticos inmediatos. Véase Adler, Weigel y Tocqueville.

Intelectuales sesgados

Ellos crean un ambiente intelectual inestable produciendo esquemas idealistas futuros posibles de prever y que, por esa incertidumbre reducen el talento posible de usar. Véase Hayek y Scruton.

Lecciones y experiencias desechadas

Es la insistencia en en aplicar políticas y medidas que han fracasado consistentemente. Véase Wheelan y Kennedy.

Énfasis exagerado en derechos

Creación artificial de derechos de todo tipo sin respaldo de responsabilidades y que canaliza el talento a la obtención de favores gubernamentales. Véase Hazlitt.

Conclusión

En esta definición de sociedades frenadas mi atención ha sido colocada en las causas internas de su falta de crecimiento: malos gobiernos, malas políticas económicas y situaciones propensas a desarrollar conflictos.

Sin duda hay más variables y factores. La lista puede mejorarse.

Sin embargo, ella logra mostrar la idea de que hay situaciones en economía, política y clima intelectual que operan en contra del uso del talento de los miembros de una sociedad.

Que eso suceda es una causa de avances menores a los posibles e incluso retrasos, produciendo sociedades frenadas.

Y algo más para el curioso: más sobre la idea de economías frenadas por culpa propia.

Si el problema de las hambrunas es uno de sequías que alteran cosechas, decía Murray N. Rothbard, queda por investigar por qué la falta de lluvias solo afecta a los países que tienen economías estatizadas.

Es un comentario válido. ¿Por qué las sociedades frenadas en su desarrollo son los de economías centralizadas?

Explicaciones políticamente correctas

Suele decirse que efectivamente hay hambrunas, pero que ellas no son causadas por la falta de alimentos en el mundo ni en un país específico (en serio lo dicen). Muy bien, si las hambrunas no son causadas por falta de alimentos, qué es eso que las causa.

La misma corrección política tiene la respuesta: es la desigualdad y la injusticia que existe en el mundo lo que causa las hambrunas.

Es decir, si en el país A tienen una cosecha abundante y el el país B tienen una cosecha miserable, la causa de la cosecha mala es la desigualdad entre las cosechas. La culpa la tiene A.

Una bobada

No tiene mucho sentido, ni lógica. Sería igual a decir que hoy no tengo queso para comer y que eso se debe a que usted sí tiene queso en el refrigerador, por lo que yo reclamaría que no hay justicia en el mundo.

¿Absurdo? Por supuesto, pero esa es la forma de pensar de nuestros días… o mejor dicho, de dejar de pensar. Sería mejor pensar que mi falta de queso es mi responsabilidad y no la culpa de usted.

En el país A, por ejemplo, se tiene una cosecha abundante y nos alegramos de eso. Más aún, digamos que en ese país, la economía es próspera y se vive bien, otro motivo de alegría.

Esos dos países

Ahora vayamos al país B, donde la cosecha es pobre y, peor aún, la economía es miserable. El primer paso lógico es examinar qué se ha hecho en cada nación. Quizá sea una de las sociedades frenadas.

No es una petición fuera de lo común hacer ese pequeño análisis. Es lo normal y aconsejable. La hipótesis es que se han hecho cosas diferentes y que esas diferencias son la causa de los distintos niveles de bienestar en cada país.

Este es el camino disciplinado. Por supuesto, hay otro camino, el de inventar causas y decir que es la injusticia y echarle la culpa a otros de lo que me sucede.

La coincidencia que no lo es

Lo interesante de esa comparación es que siempre le da la razón a Rothbard: las economías frenadas siempre coinciden con naciones en las que existen gobiernos que implantan políticas económicas estatizantes.

Y las economías florecientes son aquellas en las que sucede lo opuesto, tienen economías más libres de intervención estatal.

Esto da una idea también de mero sentido común. Si se quiere una economía boyante la solución es interna, cuyo gobierno deberá liberalizar su economía.

Y si se tiene una economía en mal estado, la culpa no puede ser de nadie más que del tipo de política económica aplicada.

Responsabilidad interna

Suponga que usted encabeza el gobierno de un país que sufre una hambruna terrible. El suceso es reportado en todo el mundo y se hacen llamados a la solidaridad mundial para que envíen alimentos de inmediato.

Lo que allí ha sucedido es responsabilidad previa de lo que usted hizo, con toda probabilidad encabeza un gobierno muy interventor y corrupto, con demasiada burocracia y lleno de obstáculos a la iniciativa de la gente.

[La columna fue revisada en 2020-01]