Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
URSS: Error Por Control
Eduardo García Gaspar
10 noviembre 2008
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en: ,


La caída estrepitosa de la URSS a finales del siglo pasado puede ser vista, pasados los años, con una perspectiva mejor. Su colapso, una vez sucedido, fue comentado por muchos y de entre las mejores ideas que escuché en esos tiempos, había una que mencionaba a la antropología del régimen soviético.

Decía que “la antropología soviética fue errónea”, una frase que suena muy inteligente y que en palabras más claras significa que la URSS cayó porque tuvo una idea equivocada de la naturaleza humana. El comunismo ruso creyó que las personas pensamos y actuamos de una cierta manera que resultó falsa. Estas ideas son a veces demasiado abstractas para mi gusto, pero tienen consecuencias.

La idea que de la persona tuvo la doctrina soviética creyó hacer posible un sistema político y económico muy claro. Creyó que las personas individuales no pueden hacer contribuciones importantes para el resto, que esas contribuciones sólo pueden venir de la actividad gubernamental de planeación. Por eso, se ponían obstáculos a la iniciativa personal económica y por eso había censura.

Los soviéticos, en el fondo, pensaban que el ser humano debía ser controlado. Por eso todo el énfasis de ese país estaba en el control, no en la creación; en la planeación, no en la espontaneidad. El control era una obsesión, que aún se padece en la actualidad en Rusia. Hay que planear, incluso planear al planeación y controlar todo lo posible, por eso los medios de producción deben estar en manos de los planeadores centrales.

La práctica soviética contó con un amigo invaluable, la teoría marxista, que le daba una justificación académica, moral y teórica completa, con libros, análisis, teorías, todo lo que intelectualmente se necesitaba para darle al control político un aire de respeto filosófico y científico. Más o menos lo mismo que crearon los teóricos del absolutismo.

Aquí hubo un error serio. Los escritos de Marx y Engels estaban basados en las ideas económicas de los economistas clásicos, muy especialmente Adam Smith. Es decir, los errores de Smith fueron tomados como verdades por el marxismo y usados como pilares de una teoría que, además, se sustentó en pronósticos históricos que nunca sucedieron.

La pasión soviética por el control y un sustento económico equivocado dieron una estructura débil a la larga. Y a ella se añadió una misión adicional, la de ampliar el control al resto de los países. A la larga no podría haber recursos suficientes: una economía basada en el control no es precisamente eficiente y controlar otros países necesita recursos que el sistema no genera.

El control sobre las diferentes nacionalidades dentro de la URSS ya implicaba una carga enorme. Alargar la lista a Cuba, Angola y muchos otros más era demasiado. El centralismo que necesita el control soviético, además, pone una responsabilidad que es imposible de asumir: desde unas pocas oficinas en Moscú debía controlarse en sus más mínimos detalles un imperio enorme.

Ese control, que era la pasión compulsiva del sistema soviético, del sistema chino aún hoy en día, parte de una idea acerca del ser humano: no merece él ser libre, no debe dejarse que piense, sus acciones individuales son indeseables. Esta es la mala antropología del sistema soviético y de muchos otros también, de los que creen que el gobierno debe interferir en la vida de la gente.

El 9 noviembre de 1989 las autoridades de Alemania oriental anunciaron que sus ciudadanos podían visitar a la otra Alemania. Los 45 kilómetros del muro en Berlín habían mostrado la naturaleza humana durante 28 años: el deseo de escapar del control estatal y vivir en libertad. La consideración abstracta del error antropológico soviético tuvo una manifestación real y comprensible.

Pero el deseo de control estatal no desapareció. Se mantiene vivo y existe aún en China, como un ejemplo brillante del mismo error antropológico que no cree en la persona como un ser libre, sino un ser que debe ser sumiso a las disposiciones de quien sea que tenga el poder. Chávez, Correa, Ortega, los Castro, ellos y muchos otros son al final de cuentas ejemplos del mismo error antropológico.

Estas ideas bien valen una segunda opinión para poder poner sobre la mesa que la primera consideración política es la naturaleza humana. Es la idea del derecho natural, de las leyes sustentadas en quiénes somos realmente.

Post Scriptum

La idea de criticar las teorías marxistas usando como base las teorías de Smith no es algo que con frecuencia se realice y, sin embargo, es un acierto tan grande que puede llegar hacer ver a Marx como el último grande de la economía clásica que posiblemente hayan inaugurado Chantillon y Turgot. La teoría del valor-trabajo de Marx, por ejemplo, está sustentada en la misma idea de Smith y que es uno de los más formidables errores de la ciencia económica.

La falla antropológica del marxismo, implantada en la URSS, es en pocas palabras el tomar como base una idea equivocada de la naturaleza humana. En Dos Muy Buenos Libros, existe una breve descripción del libro de Rafael Termes que habla de este tema. Debe reconocerse al fin de cuentas que todo sistema político debe tener como base una idea de la naturaleza humana. El marxismo no la tiene.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras